martes, noviembre 28, 2006

La gran estafa

El Presidente de la República acaba de respaldar políticamente la denuncia realizada por la Ministra de La Mujer, Virginia Borra, acerca de que el Censo Nacional aplicado el año pasado por el INEI, bajo la administración de Farid Matuk, ha sido una "estafa" a todos los peruanos. Estas fueron sus palabras:

Ese censo fue una estafa porque no se hizo en el mismo momento y en todo el Perú. En realidad, se hizo un muestreo cuyos resultados se están proyectando a nivel nacional
Asimismo, el Presidente de la República argumentó que este procedimiento ha ocasionado que algunos distritos no han mostrado un crecimiento en el número de habitantes, hecho que contrastaría seriamente con la realidad. Cabe recordar que ya el Primer Ministro había respaldado previamente a la Ministra, quien hace algunas semanas fue puesta en el ojo de la tormenta por la contratación de personal que carecía de las condiciones mínimas para cumplir adecuadamente con las responsabilidades de la alta dirección en su despacho.

Por su parte, Farid Matuk, ha esbozado dos argumentos centrales: el debilitamiento del sistema de monitoreo nacional impulsado por organismos multilaterales como el Banco Mundial , el BID y la CEPAL (el cual sirve para evaluar los avances o retrocesos en torno a problemas centrales de nuestra sociedad como lo son la desnutrición y la pobreza) ya que no se ha designado hasta la fecha al nuevo Jefe del INEI desde hace más de tres meses de su renuncia; y por otra parte, el hecho de que las cifras del censo ya han sido utilizadas por el actual gobierno para establecer sus principales objetivos políticos como reducir la pobreza desde 48% y la desnutrición desde 25% a 20%. Con ello argumentó que el Presidente "no esta informado" o que la Ministra habla simplemente por "ignorancia".

Sea como fuera, la declaración de Alan García se realizó en el marco de una reunión realizada con los virtuales alcaldes de Lima Metropolitana, donde la mayoría de ellos han declarado que el INEI habría subestimado el verdadero número de habitantes de sus respectivos distritos lo que afecta en buena cuenta el monto de ingresos que les corresponde según la ley municipal de asignación de recursos del FONCOMUN. Léase por ejemplo las declaraciones de los virtuales alcaldes de Comas, San Martín entre otros aquí. No obstante, la propia ley marco para la distribución de recursos advierte que no necesariamente el tener una mayor población relativa se traduce en una mayor asignación puesto que se deben tomar en cuenta una serie de indicadores relativos a las necesidades básicas insatisfechas para priorizar el gasto según las características de cada distrito (véase paso 2):

Para los municipios de las provincias de Lima y Callao, los siguientes criterios que buscan favorecer a la zona que presenta mayores necesidades básicas insatisfechas:
  • Población
  • Tasa de analfabetismo en personas mayores de 15 años
  • Hogares que se caracterizan por tener al menos un niño que no asiste a la escuela
  • Hogares sin agua dentro de la vivienda
  • Hogares sin desagüe dentro de la vivienda
  • Hogares sin alumbrado eléctrico
  • Hogares con vivienda improvisada
  • Hogares con 3 o más personas por dormitorio
Es decir, el hecho de que existan condiciones agravadas de pobreza en un determinado distrito limeño, aparte del efecto poblacional, aseguraría una mayor provisión de recursos a favor del mismo (Véa aquí el mapa del Perú que representa la distribución de los recursos 2006 usando el Censo 2005). Dado que en general para la mayoría de distritos limeños las condiciones de pobreza son estacionarias o propensas a decaer, existe un incentivo natural para los nuevos alcaldes (que ni siquiera han sido oficializados sus cargos) para declarar que el Censo no sirve y que es necesario recontar a los pobladores de sus respectivos distritos. La hipótesis es por lo tanto que un nuevo censo debería encontrar un mayor número de ciudadanos que los que se contó el año pasado, cuestión bastante lógica, al menos por definición. Estaríamos tomando una medición en un año distinto al que se realizó la anterior medición oficial, por lo tanto debería existir una variación natural en el número de habitantes. Pero probablemente, los virtuales alcaldes estén deseando encontrar un número significativamente mayor al estimado por el INEI el año pasado, cuestión que operacionalmente es difícil de estimar.

Qué ganarán los alcaldes con un nuevo censo? Particularmente, creo que nada adicional. Probablemente el nuevo censo encuentre un número mayor de pobladores corroborando las presunciones de los alcaldes de manera independiente, pero este mismo resultado anulará las posibilidades de obtener algunos soles de más para su distrito que sus contrapartes puesto que los otros distritos también habrán crecido poblacionalmente en similar proporción. Habrán sido los "tontos útiles" de esta jugada maestra.

Qué ganará el APRA? Pues creo que mucho. Aparte de ganar tiempo para buscar y elegir a su nuevo pontífice estadístico, conseguirá reestimar la línea de base para evaluar el progreso de su gobierno. En ese sentido, no creo que la hipótesis de Matuk sea viable. Creo que el APRA no quiere desmantelar el sistema de monitoreo. Sólo quiere redefinir sus valores de inicio, lo que según el discurso presidencial de apertura involucra probar que el nivel de pobreza heredado era más elevado de lo que se pensaba. Un valor apetecible puede ser el 54% de pobreza observado en el 2000 por ejemplo. De esta manera, al término de los cinco años reglamentarios de gobierno, si obtenemos un 45% de pobreza en vez de haber obtenido un magro éxito de 3 puntos porcentuales, el efecto puede ser mucho mayor: 9 puntos de reducción. Con este logro, el APRA habrá logrado pasar a la historia como el gobierno más exitoso de la moderna democracia peruana y así borrar su tormentoso pasado.

El Banco Mundial y otras entidades ganarán una nueva oportunidad para hacer estudios o colocar algún nuevo crédito para la realización del nuevo censo, si es que están dispuestos a refinanciar este estudio, en caso que otras entidades o gobiernos lo hagan antes.

Un ganador imprevisible sería el inefable profesor Félix Murillo, quien luego de tantas condecoraciones otorgadas por el Fujimorismo, podría ser nuevamente convocado para dirigir otra vez al INEI, ya que sería el único profesional experimentado frente a otros respetables competidores en la conducción de estos menesteres. Hasta ahora me causa cierta gracia la vez que lo encontré vendiendo libros de computación en una de las últimas ferias del libro Ricardo Palma que se dan en la comuna miraflorina. Pues es posible que deje de escribir e imprimir estos manuales para escribir e imprimir la historia cuantitativa económica y social de nuestro país.

Los grandes perdedores: Farid Matuk con algunas críticas y demandas adicionales en su haber que minarán aún más su capacidad de aparecer como un técnico respetable (algo que parece que nunca ha podido desarrollar durante su gestión frente al INEI); Alejandro Toledo, como el presidente que no redujo la pobreza a pesar del crecimiento económico sostenido observado durante su gobierno; otros políticos y tecnócratas más que me faltan identificar por algo de sueño que me embarga en este momento.

No quiero terminar sin embargo sin evaluar si la población en general es un ganador o perdedor de este juego. Creo que es un perdedor, pues finalmente el APRA estaría quebrando un sistema de censo decenal implementado durante la gestión anterior. Este censo tiene una metodología de recojo de datos anual que permite generar información útil con representatividad provincial con sólo un año de desfase (metodología que podemos denominar "censo película") el que se inicia con el conteo que hemos visto el año pasado; algo que es técnicamente imposible de obtener con la metodología del censo "fotografía" que era el que se utilizaba antiguamente. Los problemas del censo "fotografía" son serios pues la información "envejece" rápidamente y no sirven para evaluar los niveles de vida de manera tan dinámica como con la otra metodología. Además, es más difícil pelear por un presupuesto del "censo fotografía" cada diez años que tener una partida dedicada para medir los cambios demográficos anualmente a través del "censo película".

En conclusión, la gran estafa, con afán de remisión política a costa de la realización de un nuevo censo con una metodología en desuso, ya se está gestando.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Este gobierno de mediocres,
la sra. Borra, cuyo unico credito es colaborar cercana y servilmente en la OnG de Lady PiNo
Y ese fulano que han propuesto para el consejo de Planificacion, de la misma corte de Lady PiNo, de chofer, asistente, cargador de equipos, oficinista, celador a burocrata de alto nivel.
Que generoso y lindo es mi pais.
La confianza no asegura la excelencia señores, cuando podran entender eso?