miércoles, septiembre 19, 2007

Palabras clave después del terremoto

El último sábado tuve la oportunidad de brindar apoyo moral y alimentario a un grupo de afectados por el terremoto del 15 de agosto en Villa Tupac Inca y en la ciudad de Pisco. Realmente quedé impresionado por las imágenes que recogían mis ojos y las historias que los lugareños me contaban sobre cómo habían corrido por sus vidas y las de sus seres queridos. No todas estas historias fueron de éxito. Pero hubieron muchas otras de gran regocijo por las demostraciones de heroísmo anónimo que ellas mostraban.

Gracias a Wikimapia.org se puede visualizar la plaza de armas de Villa Tupac que fue el centro de operaciones provisto para atender a las personas afectadas por el sismo:


De tanto escuchar las historias que me contaban los moradores se me ocurrió que bien podría valer la pena realizar un estudio sobre cuáles son las palabras clave que son expresadas por aquellas personas que sufrieron las consecuencias de un terremoto de grado 8 mW o 7.9 en la escala Richter. Esto para poder brindar asistencia y apoyo moral con mayor efectividad a ellas, que para sorpresa mía, deseaban más ser escuchadas, acompañadas y aconsejadas que sólo recibir alguna ayuda material eventual.

Afortunadamente encontré un estudio (entre otros textos muy interesantes), de la Organización Panamericana de la Salud, donde se da cuenta de un análisis de las historias de los afectados por el terremoto de México el 19 y 20 de septiembre de 1985. Reproduzco parte del texto donde se enfatizan los resultados de este tema:
Paralelamente al análisis de los diversos parámetros, se recogieron las frecuencias con las que aparecían algunas palabras, que se consideraron claves por la carga afectiva que encierran, ellas fueron: vida, muerte, temblor, sismo, terremoto, Dios, agua, ayuda, miedo, correr, mamá, papá, hijos, angustia y tristeza.

Los datos obtenidos fueron los siguientes: tanto en el grupo masculino como femenino, la mayor frecuencia la ocupó el término temblor/sismo/terremoto, siendo más alto en el primero con un 82.35% que en el segundo grupo con un 79%, sigue en frecuencia similar en ambos grupos la palabra miedo: 41.79% en hombres y 41.97% en mujeres. Otro porcentaje cuyos resultados son similares, es la palabra ayuda, siendo ligeramente más alto en mujeres 32.09% y 31.37% en hombres.

En el análisis comparativo de otras palabras, se hallan diferencias que no dejan de ser interesantes; por ejemplo, la palabra correr, es más empleada por los varones pues se encontró en el 37.25% de los relatos en comparación de las mujeres, que la usaron en el 12.34% de sus escritos. En forma inversa, la palabra Dios, fue empleada por el 38.27% de las mujeres y en el 19.60% de los hombres.

La palabra vida fue más usada por las mujeres con el 23.45% que por los hombres, los cuales la emplearon en el 9.80% de los relatos. La palabra muerte en cambio fue más usada por los hombres con un 11.76%, ya que las mujeres la emplearon sólo en el 3.70%. El uso del vocablo agua se encontró en el 13.72% de los relatos masculinos y el 2.46% de los femeninos.

Los rubros referentes a los sentimientos de angustia y tristeza fueron empleados en el 50.61% de las mujeres siendo comparativamente más bajos en los hombres con el 11.76%.

Otros datos interesantes con respecto a las relaciones familiares es el empleo de la palabra hijos, la cual fue escrita en el 49.38% de los relatos femeninos y solo en el 17.64% de los masculinos, la palabra mamá se empleó entre la población de mujeres en el 20.98% y en la de hombres en el 13.72%, quienes en cambio emplearon la palabra papá más frecuentemente con el 11.76% en comparación con las mujeres quienes la usaron en un 8.64%; sin embargo, en ambos grupos fue usada con más frecuencia la palabra mamá que papá.

Un aspecto interesante es que el uso global de los vocablos se dio en mayor frecuencia entre los dos primeros grupos de edades, es decir, la población entre 11 y 26 años, tanto de hombres como mujeres, siendo menos usados en los grupos de mayor edad.

Este análisis se considera que tiene importancia ya que el uso que hacemos de las palabras es un reflejo de nuestras principales preocupaciones, pensamientos y sentimientos, como lo muestran las nuevas teorías de la psicolinguística.
Valen bien estos resultados para tomar en cuenta por quienes van a brindar este tipo de ayuda a las personas que sobreviven en las zonas afectadas por el terremoto.

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