jueves, agosto 21, 2008

Comparando ciudades...

Luego de haber visitado en estos tres últimos meses, Sao Paulo, New York y Buenos Aires, quedo con la impresión de que nuestra ciudad (¿Lima, ciudad de los reyes?) no merece tal calificativo. Para no explayarme con una lista de los problemas que hacen que Lima parezca cualquier cosa, menos una ciudad, me permito citar el Ranking 2007-2008 de la Competitividad de las 500 ciudades del mundo, elaborado por el Instituto de Economía, Finanzas y Comercio de la Academia China de Ciencias Sociales (el gráfico lo he tomado de The Economist).

Los indicadores agregados utilizados por el estudio para elaborar el ranking de competitividad de las ciudades del mundo son: la competitividad empresarial, la estructura industrial, los recursos humanos, el ambiente de negocios, el clima para vivir y la conectividad global.

De acuerdo con el informe (descargar aquí, ppt), las ciudades que mejoran en su competitividad realizan los siguientes esfuerzos:
  1. Perfilan estrategias de desarrollo y de apoyo al planeamiento urbano,
  2. Mejoran el clima de negocios de su ciudad apoyando a las pequeñas y medianas empresas,
  3. Promueven la actualización industrial, logrando la transformación de la ciudad,
  4. Ofrecen una larga y sólida carrera de estudios para sus ciudadanos y fomentan la entrada de talentos,
  5. Ponen atención en la protección ambiental y persiguen un desarrollo sostenible
  6. Diseñan una "marca" de la ciudad y hacen marketing de ella
  7. Establecen un gobierno con un modelo de administración empresarial en la administración de la ciudad
  8. Promueven características especiales de la ciudad y cultivan culturas diversificadas
¿Promueve alguna de estas actividades de manera sólida y coherente nuestro alcalde capitalino? y ¿los distritales? Hasta la fecha, lo más destacable que ha hecho Don Castañeda es el infernal programa de rompimiento de calles y avenidas que terminará por remodelar unicamente el pavimento, pero no dará gracia ni vida a la potencial multiversa cultura limeña. Lo que pasa es que el alcalde piensa sólo en el corto plazo (lavar la cara a la ciudad para las cumbres) y la potencial rentabilidad electoral que puede obtener por un personaje que "hace obras".

En el caso del alcalde de Miraflores, que es el distrito donde resido, creo que el balance puede salir ligeramente positivo. Y no es para menos, ya que incluso Castells cita a Miraflores (en La Era de la Información) como uno de los ejemplos de las ciudades más competitivas del mundo al contar con servicios profesionales y de comunicaciones de punta, lo que le permite integrarse sin problemas con la ola de negocios globales, pero a la vez, se desvincula más de las ciudades del resto del Perú.

De otro lado tenemos el problema de la tensión de responsabilidades entre los gobiernos centrales y los locales, entre el alcalde capitalino y los distritales de la capital, y otras cuestiones más por el estilo que perfilan la enrevesada historia de grilletes y excusas para la inacción en las cuestiones que realmente importan.

A todo esto, no me fue fácil identificar en qué lugar se sitúa Lima en el dichoso ranking presentado, puesto que solo se listan los 20 primeros. Pero si Buenos Aires está en el 24 y New York es el primero, y Sao Paulo ni figura entre los 66 primeros, Lima no sé que lugar ocupará.

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