lunes, mayo 05, 2014

Relocalización de la pobreza en un contexto de reducción de la pobreza

El fenómeno más importante que ha reportado el INEI en su reciente informe de pobreza no ha sido el aumento de la incidencia de la pobreza en ocho regiones del país tal como lo señalan diversas notas periodísticas en estos días. La pobreza ha aumentado en Pasco, Amazonas, Madre de Dios, Tumbes, San Martín, Piura, Ucayali y Tacna. Esto es 4 regiones predominantemente selváticas, 2 predominante costeras y fronterizas, y finalmente una región minera de la sierra y una región agrícola norteña.

Tampoco ha sido el fenómeno de que la región Cajamarca haya desplazado a Huancavelica, Ayacucho o Apurímac como la región que lidera el ranking departamental de pobreza del país. Este dato sin embargo ha servido para que el grupo de opinólogos de derecha responsabilice a Manuel Santos por haber bloqueado megaproyectos mineros como Conga, así como la reducción del turismo por el elevado clima de conflictividad en la región.

En mi opinión, el fenómeno mas importante que reporta el informe es la relocalización de la pobreza en las áreas urbanas del país en un contexto de reducción nacional de la pobreza.

Este fenómeno no sería nuevo en nuestra sociedad puesto que un informe previo del INEI para los años 1997-2000 (pág.35), ya había hecho esta afirmación. En aquella ocasión, la pobreza era un fenómeno creciente a nivel nacional, siendo más extensa y costosa para las áreas urbanas del país, por lo que la pobreza a fines del 2000 se había "urbanizado".

La diferencia ahora se encuentra en el hecho de que el proceso de empobrecimiento observado en las ciudades entre el 2009-2013 se está dando en un contexto de reducción nacional de la pobreza. En la práctica esto significa que las corrientes migratorias son las que estarían permitiendo a los pobres relocalizarse geográficamente en las ciudades puesto que no existirían más oportunidades de mejora socioeconómica en el ámbito rural.

Veamos la tabla que describe este proceso en el reciente informe de la pobreza del INEI (pág. 52):


Como se puede apreciar, en la sección de la tabla que se reporta la distribución del número de pobres entre el área urbana y rural, esta ha ido aumentando lenta pero decididamente en el periodo bajo análisis hasta que en el 2013 sobrepasó a la proporción de pobres que existía en el área rural. Si bien es cierto que yo he señalado que la migración sería la explicación más obvia de este proceso, habria que identificar cómo y bajo qué condiciones se está dando este proceso. ¿Los pobres se mudan a las ciudades para trabajar en qué sectores económicos? ¿Viven con sus familiares que ya han migrado previamente? ¿A qué dedican sus escasos recursos para intentar escapar de la pobreza? ¿Los programas sociales y las oportunidades económicas ya han "tocado su techo" para el área rural?

La sección de la tabla donde se describe estas proporciones entre las regiones naturales nos echa alguna luz de que en la sierra y la selva, la pobreza ha estado decayendo aceleradamente, mientras que en la costa ha ido aumentando. ¿Nos encontramos frente a un nuevo fenómeno de migración masiva de los pobres hacia la costa en busca de nuevas oportunidades de mejorar económicamente? ¿Qué puede hacer el Estado para promover programas de rápida inclusión laboral para los trabajadores de estas familias?

Finalmente, la sección de la tabla que reporta la distribución del número de pobres extremos nos presenta un proceso errático en mi percepción, pues aumentan y bajan las proporciones de un año para otro entre el área urbana y rural. Pero lo que se ve imponente, brutal y creciente es cómo la población en pobreza extrema en la sierra peruana ahora representa más del 70% de la pobreza extrema nacional. Esto es un proceso lamentable que nuestro país no puede darse el lujo de seguir asistiendo sin desatar un proceso de crecimiento socioeconómico de ancha base en tales regiones. En este caso, la incapacidad de poder migrar estaría explicando el incremento de la pobreza extrema en la sierra. Hay privación evidente de una libertad básica para que esta población pueda funcionar adecuadamente.

En conclusión, el año 2013 es el año en que la pobreza en el Perú ha presenciado una relocalización absoluta de los pobres en el área urbana. Desde el 2013, más del 50% de los pobres se encuentran en el área urbana. Esto es fruto de un largo proceso de reducción perversa de la pobreza donde muchas familias parecen haber escapado de la pobreza en las áreas rurales, pero las que no pudieron han decidido relocalizarse masivamente en las áreas urbanas. Es probable que esta nueva categoría de pobres, los pobres migrantes, al no encontrar oportunidades de inserción laboral urbanas puedan estar explicando el incremento de la violencia en las ciudades, sobre todo en la costa. Pero quizás es demasiado pronto para asegurar algo como esto.

El 2013 también es el año en que la proporción de pobres extremos sigue acumulándose en la sierra, lo cual es muy deplorable, advirtiendo los procesos históricos que se podrían desatar al no poder encontrar oportunidades para movilizarse por lo menos hacia las grandes ciudades para buscar nuevas opciones de crecimiento.

El desafío por lo tanto no se encuentra sólo en qué es lo que podemos hacer para reducir la pobreza en las zonas más alejadas del país a través de los clásicos programas sociales, puesto que, ahora resulta que una parte importante de los pobres se están mudando a las ciudades y se necesita de otro tipo de estrategias para que puedan mejorar su nivel de vida en nuestra variopinta sociedad. Pero ¿Y la otra parte? ¿Por qué no se movilizan? ¿Existen condicionamientos estructurales o individuales que inhiben movilizarse? Ese será un tema a explorar en otro post con mayor información disponible.

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