domingo, octubre 29, 2017

¿Cuál fue la omisión del censo 2015?

Una fuente anónima del INEI me compartió estos dos informes que dan cuenta del nivel de omisión resultante de los dos últimos censos del milenio.

Sorprende conocer que en el caso del censo 2005 el nivel de omisión es mucho mayor que el que es reportado oficialmente en el informe de dominio público de los resultados preliminares del censo 2007. Está fue la fuente que utilicé para mi anterior post sobre el costo del censo 2017.

Los siguientes enlaces permiten descargar los informes respectivos,

Censo 2007
Censo 2005

Para el debate!

lunes, octubre 23, 2017

El costo del Censo 2017

En tiempos que nuestro país está altamente conectado, es natural esperar que la percepción de la población sea fácilmente impactada por el curso de los hechos de un evento en particular, como lo ha sido el censo, aunque hayan sido casos aislados. Pues tal como han venido ocurriendo las cosas, parece ser que más que casos aislados estamos asistiendo a un censo con serios problemas de organización, pese al gran esfuerzo de voluntariado desplegado por cientos de jóvenes 'empadronadores'.

Las redes han dado cuenta de muchas familias que no fueron visitadas por los censadores, a pesar de vivir en lugares céntricos y accesibles de la ciudad de Lima. Ha habido reportes de falta de materiales para continuar con las entrevistas, pese a que los empadronadores han tenido tiempo para seguir con su tarea. Finalmente, la noticia de algunos casos de violencia contra los entrevistadores ha indignado a la población pues muchos se preguntaban porqué no se aseguró adecuadamente la integridad de los jóvenes. Al parecer, las fuerzas del orden calcularon que bastaba volar uno que otro helicóptero por las alturas de la ciudad para detectar lo que ocurría al interior de las viviendas o los edificios.

Todos estos problemas, junto con la desfachatez de pegar sendos stickers llamativos en las viviendas censadas con la propaganda de varias empresas, han motivado a que muchos nos preguntemos ¿Cuánto ha costado el Censo 2017? ¿Cómo se ha financiado? ¿Se ha pensado en ejecutar un Censo bamba o qué?

Para averiguar los datos de costo presupuestal, he visitado la Web de Transparencia Económica del MEF tanto para el año 2007 como para el 2017. Estos montos aparecen dentro del Presupuesto Institucional del INEI, institución dependiente de la Presidencia del Consejo de Ministros y son reportados en la tabla 1 abajo.

En el primer caso, para el Censo del 2007, el Presupuesto inicial aprobado ascendía a 21 millones de soles. Sin embargo, este presupuesto fue revisado rápida y fuertemente a más de 3 veces el monto original calculado alcanzando los 63 millones de soles. La ejecución alcanzó finalmente los 62 millones lo que implicó un porcentaje de 98.4% con respecto al Presupuesto Modificado.

Para el 2017, el Presupuesto inicial aprobado ascendió a casi 174 millones de soles para realizar el Censo XII de Población y VII de Vivienda. Las modificaciones presupuestarias llevaron el techo presupuestal a gastar a un poco más de 181 millones de soles, un reajuste de apenas 4.2%. Esto significaría que la planificación presupuestal habría sido más consistente que en el 2010. No obstante, lo que finalmente fue ejecutado (devengado) hasta la fecha son 134.3 millones de soles. Esto representa el 74.1% del PIM. Si por presión para mejorar la recopilación de datos se extendiera la contratación de algunos equipos, existe todavía cierta holgura para completar el Censo que ahora tanto se cuestiona.

Tabla 1. Presupuesto de los Censos 2007 y 2017. Fuente: MEF
Una cuestión que costará mucho comprender en términos mediáticos es porqué habría que confiar en los datos recopilados tal como se ha visto, si es evidente que buena parte de la población quedará fuera del conteo. La respuesta se encuentra en que la mayoría de la población se nos ha enseñado a razonar ariméticamente y no estadísticamente. En efecto, a pesar que se ordene inamovilidad perfecta, nunca por nunca se logrará contar al cien por ciento de la población. Siempre habrá un margen de error y la estadística es la ciencia que busca minimizar ese margen para obtener la mejor calidad de datos posible al costo pagado. Veamos como ha evolucionado este error a través de la historia de los Censos del Perú.

Tabla 2. Población Censada y Omitida 1940-2017. Fuente: INEI
Como se puede apreciar, TODOS los censos han tenido un margen de error. Este error estuvo particularmente fuera de control en 1940, pero luego de 20 años, los censos entraron dentro del margen de error aceptable, es decir, menos del 5% de la población total esperada. Para el 2017, ya lo dijo el propio Presidente PPK, que su apuesta era que encontraremos una población de 31 millones y medio de personas. Su apuesta por supuesto es bastante informada, ya que el Boletín Especial de noviembre de 2010 producido por el INEI reportaba una estimación poblacional de 31.8 millones de personas en el Perú.

Aquí es donde yo me atrevo a postular un par de escenarios para ver hasta dónde puede tolerar el país que encontremos errores. Si asumimos que el número de personas omitidas por el Censo asciende al doble de personas que fueron omitidas en el anterior censo tendremos un error máximo de 5%. Esto incluiría la pérdida total de la información censal a recoger en toda la provincia de la Convención cuya población se estima en 180 mil personas aproximadamente. Pero si asumimos que la omisión se va a ir reduciendo con el Plan de Contingencia que seguro debe tener el INEI para los días que siguen, es muy probable que alcancemos un número similar de personas omitidas al Censo del 2007, es decir unas 800 mil unidades. Con este resultado, el error se reduciría a un rango de 2.5% lo que haría que el Censo en términos técnicos haya sido todo un éxito.

¿Y el costo por unidad? En términos estrictamente presupuestales, el costo unitario del presente Censo se ha duplicado con respecto al obtenido el 2007. En efecto, hace diez años, el costo por persona censada había ascendido a un poco más de 2.2 soles por persona, mientras que para este año, dependiendo del grado de control sobre la omisión se tendría un costo un poco más de 4.4 soles. Este resultado, sin embargo, no explica el porqué de los etiquetas con publicidad empresarial como símbolo de vivienda ya censada. De acuerdo con la web de Transparencia, las donaciones comprometidas apenas han representado 0.013% del PIM del Censo 2017 y como se puede apreciar en la tabla, a la fecha de hoy, las empresas participantes sólo han ejecutado un poco menos de 7 mil soles. Es decir, ¿Por 7 mil soles el Estado les ha regalado publicidad gratis y además les va a dar la información personalizada de al menos 30 millones de peruanos? ¡Por favor!

Tabla 3. Fuente de Financiamiento del Censo 2017. Fuente: MEF.

En conclusión, terminaré señalando que es muy probable que este censo sea un éxito, si es que no sobrepasan el nivel de error (omisión) máximo histórico de los últimos cincuenta años. Existen varios comités que se han puesto a trabajar arduamente juntamente con un ejército de voluntarios jóvenes para que este proceso salga bien parado. No obstante, eso no me exime de condenar el aprovechamiento innecesario que han tenido algunas organizaciones privadas que desde su punto de vista han logrado financiar con muy poco dinero el estudio de mercado más grande posible del país con información sensible que ha sido proporcionada por todos los peruanos. Si es información pública, debe tratarse y proveerse a todos los ciudadanos por igual para conocer al país y proponer políticas públicas acordes con su realidad.

Otro punto lamentable es el tema de la seguridad, en especial para las mujeres. Luego de que una empadronadora haya reportado la violación de parte de un censado, mientras que uno o dos helicópteros de las fuerzas del orden se limitaron a merodear a varios metros de altura dizque resguardando a la ciudadanía, no queda más que condenar estos hechos y exigir que el Presidente tome cartas en el asunto de una vez por todas. No es posible que sólo la ciudadanía se indigne y movilice ante estos hechos, mientras que las fuerzas del orden apenas si visibilizan el problema para actuar como corresponde.

















jueves, junio 22, 2017

¿Quién gobierna al Perú? The Economist opina y sugiere

The Economist acaba de publicar un artículo en el que señala cual será el derrotero del gobierno de PPK si continúa sin gobernar. A continuación mi traducción libre del referido artículo:

Bello
¿Quién gobierna el Perú?
El presidente debe enfrentarse al congreso fujimorista
Edición impresa | Las Américas | 22 de junio de 2017

PERDER a un ministro por una censura parlamentaria es un riesgo normal de la vida democrática. Pero el hecho de que un gobierno pierda cuatro ministros en su primer año, incluidos los ministros de economía y el interior, por motivos espurios huele a una conspiración parlamentaria. Ese es el drama que pronto podría afrontar Pedro Pablo Kuczynski, Presidente del Perú.

Hace un año, el Sr. Kuczynski, un ex-banquero de inversiones, ganó la segunda vuelta por escaso margen porque había un poco más de peruanos que aborrecían a su oponente, Keiko Fujimori, que los que la apoyaban. En la elección para el Congreso dos meses antes, su grupo político había ganado sólo 18 de los 130 escaños, mientras que la Fuerza Popular de la Sra. Fujimori ganó 73 (en parte porque las regiones menos pobladas están sobre-representadas).

Fuerza Popular, con la ayuda de aliados oportunistas, ha hecho sentir su mayoría con operaciones de deterioro. En diciembre, el Congreso censuró a Jaime Saavedra, el competente ministro de Educación, que fue rápidamente contratado para dirigir la división de educación global del Banco Mundial. El mes pasado, el ministro de Transportes renunció antes que fuera censurado por una revisión (justificada) de un contrato para el nuevo aeropuerto para Cusco, la antigua capital Inca. El 21 de junio, el Congreso votó para destituir a Alfredo Thorne, el ministro de Economía; y está a punto de hacer lo mismo con Carlos Basombrío, el ministro del Interior.

Los pecados de Basombrío incluyen no arrestar a unos cuantos manifestantes pacíficos que llevan imágenes de Abimael Guzmán, el líder encarcelado del grupo terrorista Sendero Luminoso. Los problemas del señor Thorne comenzaron después de recibir al contralor general, Edgar Alarcón. El encuentro fue subrepticiamente grabado, aparentemente por el señor Alarcón. Durante el mismo, el Sr. Thorne mencionó el presupuesto de la Contraloría y le instó a que aprobara el contrato para el aeropuerto de Cusco. Era políticamente torpe abordar los dos temas en la misma reunión. Pero es el Sr. Alarcón, no el Sr. Thorne, quien es éticamente cuestionado. El contralor, que se ha alineado con los fujimoristas, está siendo investigado por traficar ilícitamente con automóviles y usar dinero público para compensar a una antigua amante (lo que el niega).

Las diferencias entre el gobierno y los fujimoristas no son ideológicas, según Kuczynski. "Aquí tenemos un grupo que está resentido con que yo sea el presidente", le dijo a Bello. "Han colaborado con las cosas grandes, pero les gustan los pequeños gestos que demuestran su descontento por no estar en el palacio". La derrota ha golpeado con dureza a la Sra. Fujimori. Apenas ha aparecido en público en el último año. Sólo ha mantenido una conversación con el Sr. Kuczynski, que tuvo que ser arreglada por el Arzobispo Católico de Lima.

El Sr. Kuczynski ha heredado una economía en desaceleración. El quería acelerar la inversión pública y relanzar proyectos de minería estancados. Pero él y el país sufrieron una doble dosis de mala suerte. La aceptación de corrupción por parte de Odebrecht, un contratista brasileño, obligó a la suspensión de varios megaproyectos de infraestructura en el Perú. Luego las inundaciones mataron a 147 personas, se destruyeron carreteras y, según el presidente, esto provocó la reducción del crecimiento económico anual en un punto porcentual, llevándolo a 3%. La reconstrucción tomará dos años y costará 6.5 mil millones de dólares, asegura. El clima de sospecha en el Congreso frena los nuevos contratos gubernamentales, mientras que la incertidumbre política desalienta la inversión privada. Los planes para reformar el poder judicial corrupto e ineficiente del Perú han sido bloqueados, un ejemplo de las "grandes cosas" que está siendo bloqueado por la oposición.

El Sr. Kuczynski se enfrenta a una elección. Podría buscar un gran trato, por ejemplo, perdonando al padre de la señora Fujimori, Alberto, un ex presidente autocrático encarcelado por abusos de poder. Pero eso alienaría a los anti-fujimoristas cuyos votos le hicieron ganar la presidencia. Una estrategia mejor sería arrinconar a sus oponentes. La Constitución peruana permite al presidente convertir una censura ministerial en una cuestión de confianza al gobierno en su conjunto. Si dos gabinetes son rechazados sucesivamente por el congreso, el presidente puede convocar una nueva elección legislativa, en la que los fujimoristas probablemente perderán escaños.

El Sr. Kuczynski parece estar siguiendo ambas estrategias. Dice que está considerando la posibilidad de indultar al Sr. Fujimori: "El momento para hacerlo es ahora". Pero también dice que "definitivamente" hará de la permanencia del señor Basombrío una cuestión de confianza. Haciendo eso, "es improbable que censuren a nadie más", declaró.

Algunas de sus tribulaciones son su culpa. Aunque tiene experiencia en el gobierno, el Sr. Kuczynski no es un animal político. Su gabinete está formado por tecnócratas y empresarios. El resultado es una administración que carece de una estrategia política y disciplina en la forma en que se comunica. De encontrarlos, el Sr. Kuczynski, y el Perú, pueden ganar esta batalla contra la revancha y la obstrucción. La alternativa es ir a la deriva, como un barco sin timón cuyos ocupantes son asesinados uno por uno por el fuego de un francotirador.


miércoles, marzo 22, 2017

Las oportunidades del desastre

De acuerdo con los traductores, la palabra “crisis” en japonés está formada por dos caracteres que combinadas significan: peligro y oportunidad. El conocimiento de esta dualidad ha inspirado a varios opinólogos de la coyuntura nacional a escribir sobre las oportunidades de reconstrucción que se abren, luego de que este fenómeno climatológico que está golpeando al país, denominado “El Niño costero”, termine su proceso. El problema con estas reflexiones es que las oportunidades de reconstrucción visionadas y difundidas no necesariamente corresponden a un principio en el que todos los actores involucrados salgan ganando, sino por el contrario, se han convertido en un juego perverso en el que algunos ganan a costa de otros. Veamos.

Martín Vizcarra, y en general, el gabinete ministerial, ha ganado una oportunidad de plata para reconstruir su imagen frente a los sofocantes pedidos de interpelación promovidos por la oposición fujimorista acuartelada en el Congreso. Hasta hace algunos días, la certeza de la remoción que  pendía sobre su cabeza por la firma y puesta en acción de la adenda y contratos lesivos del aeropuerto APP de Chinchero fue diluida en un santiamén por la masividad de las lluvias y huaicos que cayeron sobre Lima y el norte del Perú. Es muy probable que luego de un par de semanas que pueda recuperar su imagen, el ministro considere una renuncia honorable para guardarse en sus cuarteles de invierno como primer vicepresidente del Perú hasta que una segunda oportunidad lo vuelva a traer a escena.

PPK por su parte, ha argumentado ante CNN que era impensable declarar al país en emergencia puesto que con tal medida el gobierno estaría “abriéndole la puerta a la corrupción”. Una decisión que le ha granjeado ciertas críticas de la ciudadanía ante la evidente gravedad y magnitud de los impactos del fenómeno climatológico en curso: más de medio millón de afectados, 100 mil damnificados y casi un centenar de muertos son cifras del COEN que apenas logran describir esta realidad. Los daños económicos y sociales podrían fácilmente superar el 5% del PBI nacional[1], esto es más de 33 mil millones de soles que hacen palidecer los minúsculos esfuerzos presupuestarios desplegados por el gobierno. Frente a ello, el anuncio de la próxima designación de un zar de la reconstrucción ha despertado las sospechas de que al acabar el turbión, los empresarios aprovecharán con fruición el lanzamiento de un megaprograma de APPs y OxIs en infraestructura (carreteras, puentes y conexiones) y servicios (agua potable, salud, etc.). Es muy probable que este programa logrará implementarse con una velocidad vertiginosa ya que la oposición será nula ante la urgencia del desastre. Sólo que en este escenario, PPK no suma. Es la piedra que estorba el camino. Lo grita la CONFIEP. Le hacen eco ciertos partidos políticos.

Aquí es donde el Fujimorismo obtiene su oportunidad de oro. Literalmente, el Perú estaría a punto de asistir a una versión actualizada del gobierno de emergencia y reconstrucción nacional que ejecutó autoritariamente el expresidente durante los noventa, bajo la agenda del Consenso de Washington. Con la diferencia que en la actualidad se haría bajo el manto de una democracia maniatada por el fujimorismo moto-taxi en el Parlamento bajo la Agenda del Consenso de Lima, más neoliberal que la anterior. La vacancia, entonces, le otorgaría a Keiko la gran oportunidad de reeditar a su padre, pidiendo facultades delegadas a un parlamento mayoritario para reconstruir el país.

Con este panorama en perspectiva, le corresponde a la izquierda una voz de alarma para redoblar esfuerzos. Las pequeñas-grandes victorias obtenidas con el pueblo al cuasi-derogar los decretos legislativos que amenazaban con violentar los derechos colectivos de los pueblos indígenas y comunidades campesinas y la protección del medio ambiente, la tierra y el agua sólo serán un recuerdo efímero cuando se imponga el huayco naranja con el capitalismo del desastre.

La reconstrucción la debe liderar las propias comunidades de la mano de sus autoridades locales y nacionales, teniendo como ejes el ordenamiento territorial y la prevención con más democracia, transparencia, responsabilidad y sobre todo, solidaridad. La sociedad peruana ha dado clara evidencia de seguir ese ánimo y hay que respaldarlo antes que verlo como como algo accesorio. Nunca más una terapia de shock económico autoritario, como señala Naomi Klein, debiera ser nuestro derrotero.





[1] Estimaciones de la CAF señalan que el FEN 1982-1983 tuvo un impacto de US$ 3,283 millones en tanto que el FEN 1997-1998 ascendió a US$ 3500 millones. Estos equivalieron a 7% y 4.5% del PBI respectivamente.