martes, noviembre 14, 2006

El hombre que depuraba

Mauricio Mulder, abogado, congresista y secretario general del Partido Aprista Peruano, señaló en una reciente entrevista al diario El Comercio (12/nov) la cantidad aproximada de militantes que su partido tenía:
"Eso no es real [que el PAP tenga 800 mil militantes en su padrón], el partido tiene menos. Debe tener 300 mil o 350 mil. Y activos deben ser 100 mil militantes".
Este dato contrasta abiertamente con la información preliminar proporcionada el 7 de agosto, por el director nacional de Organización y Movilización del Apra, Wilber Bendezú, quien manifestó que tenían alrededor de 650 mil militantes en su padrón. Este directivo aprista mencionó que en la semana de la entrevista iban a colocar su padrón de militantes en Internet, tal como ya lo han hecho otros partidos como Perú Posible y Somos Perú según lo ordena la respectiva Ley de Partidos Políticos. Ello nunca ocurrió quiza porque la propia ley no propone ninguna sanción al respecto. En efecto, lo que la ley de partidos políticos señala es lo siguiente (Titulo IV, art 18):

Artículo 18°.- De la afiliación

Todos los ciudadanos con derecho al sufragio pueden afiliarse libre y voluntariamente a un partido político. Deben presentar una declaración jurada de no pertenecer a otro partido político, además de cumplir con los requisitos que establezca el Estatuto.

Quienes se afilien a un partido político durante el período a que se contrae el artículo 4° de esta ley, sólo adquieren los derechos que su Estatuto contempla a los cuatro meses de concluido el proceso electoral.

El partido político entrega una vez al año el padrón de afiliados actualizado al Registro de Organizaciones Políticas para su publicación en su página electrónica.

No podrán inscribirse, como candidatos en otros partidos políticos, movimientos u organizaciones políticas locales, los afiliados a un partido político inscrito, a menos que hubiesen renunciado con cinco meses de anticipación a la fecha del cierre de las inscripciones del proceso electoral que corresponda, o cuenten con autorización expresa del partido político al que pertenecen, la cual debe adjuntarse a la solicitud de inscripción, y que éste no presente candidato en la respectiva circunscripción. No se podrá postular por más de una lista de candidatos. (subrayados del autor)

Cabe destacar, que en este artículo así como en el resto de ellos no se utiliza la palabra "militante". Unicamente se conoce al "afiliado". Así, de acuerdo con las palabras de Mulder, y usando la terminología apropiada de acuerdo con la ley, su despacho estaría realizando la depuración de los 800, 650 ó 100 mil "afiliados" que tendría su partido desde el mes de marzo del presente. Los procedimientos seguidos son el cruce de información con "... Reniec, Infocorp, certificados de antecedentes penales y del registro judicial de condena...".

Lo curioso de estas declaraciones es que ninguno de estos registros contiene información sobre la militancia o no de los miembros, sino más bien acerca de su historia crediticia, si forman parte del cuerpo electoral y si tienen antecedentes penales o judiciales de algún tipo. Está claro que se entrecruzan dos razones políticas para que el Apra no haya publicado su padrón en la internet como lo menciona la ley:

  • La detección por parte de la Prensa de dos "militantes" (al parecer de larga data) vinculados estrechamente con el narcotráfico. Las supuestas oscuras relaciones entre el APRA y grupos paramilitares, terroristas y de narcotráfico han sido material para escribir un sinúmero de ensayos. Creo
  • La auto cuestionada metodología de inscripción de "militantes" realizada el 2002 la cual, según el propio Secretario General, se realizó de manera "desordenada en la puerta de los mercados y en varios lugares públicos...". Probablemente, la gran motivación para inscribir a los afiliados de manera tan abierta haya sido la posibilidad de obtener el carnet aprista y con ello asegurarse una opción laboral dentro del sector público. Esta es una hipótesis que en la práctica la población maneja en su imaginario y que eventualmente está promoviéndose al interior del aparato estatal tal y como fue durante fines de los años ochenta.

Qué nos dice la ciencia política respecto a los términos que hemos estado utilizando casi indistintamente para aquellos que se vinculan a un partido político? El grado de participación de las personas respecto de un partido político ha sido conceptualizado por Duverger en su famoso libro Los Partidos Políticos (2006:120 en adelante), posteriormente explicado y ampliado por Panebianco (en su libro Modelos de Partido, 1990:69 en adelante), en al menos tres círculos concéntricos definidos a continuación:

  1. Electores: son los que votan por los candidatos propuestos por el partido cada vez que se organizan elecciones.
  2. Afiliados o simpatizantes: es algo más que un elector pero menos que un militante, ya que no sólo vota por el partido sino que también lo defiende (puede ser en las conversaciones coloquiales entre amigos o familiares) y lo subvenciona si es preciso en ocasiones llegando a ocupar algunos cargos periféricos a la organización política, pero no forma parte del núcleo central dirigencial del partido. Duverger llega a comparar a este tipo de personas como aquellos que no tienen una adhesión formal (no han firmado ningún documento) al partido como si de un concubinato si hablara en contraste con la idea de formalidad de la relación que se daría en un matrimonio.
  3. Militantes: usando las palabras de Duverger "(...) éstos se consideran miembros del partido, elementos de su comunidad; aseguran su organización y su funcionamiento: desarrollan su propaganda y su actividad general. Los miembros de comités de los partidos de cuadros son militantes".

Dado que los afiliados no son militantes, la ley contendría un contrasentido pues obliga (afortunadamente sin penalizar) que se registre una persona como si tuviera un comprometimiento formal con el. El grado de compromiso variará según la particular distribución de incentivos colectivos (identidad) e incentivos selectivos (materiales, cargos, entre otros) que ofrezca el partido hacia ellos, tal como lo recuerda Panebianco. Duverger tiene problemas para operacionalizar el número de afiliados por la vaguedad de su definición. Una estrategia recomendada por este autor sería por ejemplo saber cuántos leen el periódico del partido el cual se podría estimar por el tiraje vendido del mismo. No obstante, un ejemplar pueden ser leídos por dos o tres. O sino, no necesariamente puede un afiliado estar interesado en comprar el diario del partido. Por eso termina por recomendar la aplicación de una encuesta para realizar la medición de este círculo.

Mediciones que pueden aproximarse a la magnitud de la militancia y la afiliación se encuentran en las encuestas realizadas por la Universidad de Lima , aunque desfortunadamente no están asociadas a un partido en particular. Así que sería la medición de las personas que pertenecerían a los círculos concéntricos de los partidos vigentes en las fechas en que se aplicaron las encuestas. De acuerdo con ellas tenemos las siguientes estimaciones:


set 2003
Jun 2004
oct 2005
Militantes %
9.0
9.3
6.0
Simpatizantes %
39.7
n.d.
31.4

Estos datos han sido estimados utilizando encuestas probabilísticas polietápicas de alrededor de 600 personas entrevistadas (error 4.03%, nivel de confianza 95.5%) para los residentes de Lima Metropolitana y el Callao entre 18 y 70 años, que son los que forman parte del cuerpo electoral activo en cada sufragio. Si prorrateamos estos datos podríamos decir que habrían un poco más de 318 mil militantes sólo en Lima y Callao y cerca de 1.9 millones de personas que son simpatizantes de algún partido político vigente a la fecha en tales periodos. Respecto a la primera cifra, esta no está muy lejana de los 200 mil militantes que en algún momento estimó el secretario de la ONG Transparencia. En cuanto a la segunda, es un número exagerado? pues falta realizar una mayor cantidad de mediciones a través de encuestas que puedan confirmar esta evidencia. Hasta que no las tengamos, esta es la aproximación es la más concreta al respecto. A menos que nos pongamos a cuestionar la metodología implementada por la Universidad de Lima en estas encuestas, las que en general ya tienen un conjunto de técnicas estandarizadas que son de dominio público en la academia. Por otra parte, es necesario manifestar con claridad que he aplicado estos porcentajes a la cantidad total de personas que forman parte del padrón electoral del 2006 preparado por el RENIEC el cual de hecho contiene un fuerte componente de datos sin depurar (ya sea por muertes, viajes al exterior, subregistro, etc.) que no son captados con eficacia al cierre del mismo.

Qué parte de los casi 320 mil militantes estimados por la U. de Lima para la capital peruana forman parte del APRA? Es probable que Mulder no esté muy lejos de sus cálculos que ha realizado quizá "a ojo de buen cubero" estimados en casi 100 mil. Este grupo habría asegurado el voto de los 868 mil que estimaron su preferencia en al partido de la estrella, los que en rigor representan menos del 15% del padrón electoral. Si estos dan el límite del círculo concéntrico periférico, está claro que en el esquema de Duverger los simpatizantes deben conformar un número menor o igual a este límite. Es probable que el Secretario del partido aprista se habría referido a este límite electoral como su probable número de personas a ubicar en su registro, lo cual por definición es imposible de lograr. Con todo, podemos realizar el análisis, grosso modo, de la estructura de participación del partido aprista: 100 mil militantes, un tercio de millón de simpatizantes y un gaseoso número de electores fieles o advenedizos de entre 300 a 400 mil electores más.

Mientras Mauricio Mulder, el hombre que calcula o mejor dicho depuraba, estime el número real de sus militantes, químicamente estéril y religiosamente inmaculado, podremos tener una idea de la capacidad del partido para proponer un encauzamiento de la voluntad popular y la democracia en nuestro país. Por lo pronto, el partido sólo brinda información de su cúpula dirigencial formal en su página web , haciendo que este aparezca más como un partido de cuadros antes que de masas. No obstante, la incapacidad del partido para haber copado con eficacia los cargos públicos en la administración del Estado y el hecho que encontremos serias sorpresas entre sus propuestas de candidatos a lo largo y ancho del país (algo que la prensa podría investigar a escala nacional pero que no lo hace porque en el apretado mercado de escándalos que se venden en la ciudad capital no podrían ser colocados como pollo a la brasa) nos hace pensar que ni siquiera es un partido de cuadros sino más bien en un partido reducido a una base principalmente parlamentaria (según la idea de Sartori) con una larga lista de militantes arribistas (en el sentido de Panebianco). Terminará pronto sus cálculos el Dr. Mulder? Esperemos que en aras de la transparencia cumpla con la presentación de sus militantes cuando menos.
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Bibliografía

- Duverger, Maurice (2006) "Los partidos políticos". México: Fondo de Cultura Económica.
- Panebianco, Angelo (1990) "Modelos de partido". Madrid: Alianza Editorial.
- Foto tomada del Diario La Primera.

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