lunes, julio 28, 2008

El subsidio que matará a Alan

El subsidio millonario al precio de los combustibles es una política del actual gobierno que puede estar contribuyendo a la actual escalada inflacionaria y, junto con ello, a la caída de la popularidad del propio Alan. Justo cuando lo que se está buscando es todo lo contrario. Esto queda explicado claramente en un reciente artículo del New York Times, (traducción, adaptación y énfasis mío) con las siguientes palabras:
Desde México hasta la India o China, los gobiernos temerosos de la inflación y las protestas en las calles estan subsidiando fuertemente los precios de la energía, particularmente del petróleo diesel. Pero los subsidios, estimados en 40 billones de dólares este año en China unicamente - están diluyendo mucho del incentivo para conservar el combustible.

Para la compañía BP, ampliamente conocida por su análisis estadístico de los mercados energéticos, estima que los países con subsidios explican el 96% del incremento del consumo de combustible durante el último año - crecimiento que ha ayudado a elevar los precios a niveles récord.

En muchos paises que no subsidian el combustible, los precios elevados han causado una reducción o bien una caida de la demanda por petróleo, tal como la teoría económica lo predice. Pero en los países con subsidios, la demanda esta todavía subiendo muy rápidamente, amenazando superar el crecimiento del suministro global del petróleo.
Como se sabe, el Perú subsidia actualmente el precio de los combustibles a traves del Fondo para la Estabilización de los Combustibles, lo que implica que estamos contribuyendo con nuestro grano de arena a la inflación mundial, tal como lo explica la firma BP.

¿Cuánto está costando este Fondo al país? De acuerdo con el último reporte del Fondo colgado en la web del MINEM (descargar aquí, pdf) se señala que este ascendió durante el 2007 a 820.6 millones de nuevos soles. Esto equivale a un poco más de 262 millones de dólares. Es decir, un poco menos del 1% del ingreso por exportaciones o un 1.6% de los ingresos tributarios recaudados durante el mismo año.

Esta es una situación de la cual nos podemos dar lujo en tanto y en cuanto tengamos recursos frescos de las exportaciones mineras. Pero claramente, es una situación insostenible en el mediano plazo puesto que el precio de los combustibles sigue en constante ascenso gracias, entre otras razones de importancia, a los subsidios que realizan varios gobiernos como el chino, el mexicano o el peruano. Esta política incentiva el consumo de más vehículos, de más combustible y por tanto se presiona a la demanda, jalando los precios hacia más arriba.

El gobierno debería sincerar los precios de los combustibles y facilitar de una vez por todas el cambio de la matriz energética hacia combustibles alternativos como el gas natural, el cual podría reducir nuestra dependencia hacia las importaciones de petróleo, y con ello, a la necesidad de proveer recursos públicos escasos a fondos como el que está en cuestión. Si no, la popularidad de García está en jaque, y también sus posibilidades de terminar bien su actual gobierno.

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