POLITEKONGPT
viernes, septiembre 11, 2015
¿Por qué los municipios son la clave para combatir el Cambio Climático?
Frozen 2: El BCRP eleva la tasa de interés de referencia
- El aumento de las expectativas inflacionarias,
- El aumento de los precios de algunos alimentos,
- Las señales mixtas en la recuperación de la economía global (??),
- La recuperación gradual de nuestra economía, (???!!!)
¿Qué puede hacer la política macroeconómica para alcanzar un cuadro de estabilidad? [...] Por el lado del BCR, dejar deslizar más el tipo de cambio y no adelantarse a la FED en el inicio del retiro del estímulo monetario."
viernes, octubre 30, 2009
Las mayores reservas de oro mundiales
lunes, octubre 26, 2009
Webb y la premio Nobel 2009
Golondrinas en verano solidario
Por Richard Webb - El Comercio
El reciente Premio Nobel de Economía fue compartido por un economista, Oliver Williamson, y una politóloga, Elinor Ostrom. Usualmente, el premio reconoce la autoría de una importante teoría, pero en el caso de Ostrom se está premiando más bien un trabajo de destrucción teórica. No de cualquier teoría, sino de la idea más poderosa de la ciencia social: la del egoísmo como motivación principal de la acción humana. La supuesta universalidad del egoísmo es el punto de partida de la teoría económica —donde se asume que la racionalidad es sinónimo del interés individual—, y también de la ciencia política, la sociología y la ética. Una de las derivaciones más importantes de esa idea es el valor casi religioso que se le otorga a la propiedad privada, y es ese concepto el que más ha sido investigado por Ostrom. Con paciencia y perfil bajo — de allí la sorpresa que causó su premiación—, Ostrom ha venido constatando que en muchas situaciones, como en el manejo de los recursos naturales, la propiedad colectiva resulta una mejor alternativa a la propiedad individual, desmoronando así el simplismo conceptual, pro propiedad privada, que tomó fuerza con la publicación de “Tragedia de los comunes” de Garrett Hardin en 1968. Se trata de un resultado de interés para un país que ha sido dotado de recursos naturales como es el Perú, y donde existen poblaciones nativas que han sabido crear formas de propiedad colectiva y de trabajo comunitario. Otro libro que impactó a favor de la idea del egoísmo fue “El gen egoísta”, publicado en 1976 por Richard Dawkins. Según Dawkins, los humanos somos máquinas de sobrevivencia, genéticamente programados para ser egoístas. Pero es esa idea la que hoy cuestionan un conjunto de neurobiólogos, psicólogos, politólogos y economistas. Quizás lo único que tienen en común estos investigadores es su juventud y su propensión a la investigación empírica y experimental del comportamiento, como fueron los participantes de una conferencia de la Sociedad de la Neurociencia Social y Afectiva de EE.UU. Su descubrimiento más importante es que la programación de los cerebros no es hacia un egoísmo simplista sino que la empatía, la confianza y los afectos parecen tener un origen genético. En buena hora estamos descubriendo una mejor base teórica para resolver las necesidades de un mundo que cada día se vuelve más interconectado y más propiedad común de todos.
Premio al Reportaje sobre Biodiversidad Perú
Dinero vivo y por siempreLuis Felipe Gamarra / Luis DavelouisDiario El Comercio, Lima, Lima (enlace aquí)La selva en cuidados intensivosA LA SELVA SOLO SE ENTRA PARA SACAR ALGO. ASÍ HA SIDO SIEMPRE: DESDE EL “BOOM” DEL CAUCHO HASTA LOS ACTUALES LOTES DE GAS Y PETRÓLEO. NUNCA LA RIQUEZA, SALVO PARA MUY POCOS, LLEGÓ A LAS COMUNIDADES NATIVAS, CUYAS CULTURAS Y ECOSISTEMA SE SIGUEN AMENAZANDO Y DEPREDANDO. NO TIENE QUE SEGUIR SIENDO ASÍ.“La selva del Perú, según se la mire, es un averno de monstruosidades o un caleidoscopio de maravillas. Suele ser para algunos tierra prohibida, para otros tierra de promisiones. En rigor, es de una belleza intrincada y tumultuosa y un venero de riquezas incalculables, y a veces incontrolables, que únicamente esperan el esfuerzo organizado del hombre. En última instancia, solo es víctima de su propia grandeza”, escribió en 1942 Emilio Delboy, miembro de la Sociedad Geográfica de Lima.Han pasado casi 70 años desde que Delboy publicó “Memorándum sobre la selva”, un libro escrito en forma de carta al presidente Manuel Prado sobre su punto de vista para el desarrollo de la selva. Sin embargo, a pesar de los años, en los que la Amazonía ha seguido marchitándose, como corolario irreversible de la falta de políticas sostenibles, el tema, tal como lo han afirmado los analistas más reputados del país, tras los ensangrentados sucesos en Bagua, sigue en debate.Para este informe hemos entrevistado a antropólogos, sociólogos, historiadores, políticos, empresarios y economistas, muchos de estos últimos presentes en el Gobierno después del régimen del general Morales Bermúdez, para preguntarles sobre las alternativas de desarrollo sostenibles para la selva. Para mayor sorpresa, la mayoría se lo preguntó por primera vez delante de nosotros.¿QUÉ ES LA SELVA?Está integrada por las regiones de Amazonas, Loreto, Madre de Dios, San Martín y Ucayali, en las que vive el 8% de la población del Perú. En la selva, en promedio, el 32% de sus habitantes es pobre, pero existen regiones, como Amazonas, en las que la pobreza alcanza al 60% de la población. Durante los últimos años de “boom” económico, en el que el PBI superó la barrera del 9%, la pobreza en la selva se redujo menos que en la costa. Según cifras del Banco Mundial, mientras que un punto más en el PBI significaba 2,4% menos de pobres en la Lima, en Bagua representaba solo 1%.En estos departamentos existen alrededor de 1.350 comunidades nativas —cada una con sus respectivos apus o líderes— que pertenecen a 16 familias lingüísticas, como los arawak, harakmbut, pano y jíbaro, entre las más numerosas. A ellas pertenecen las tribus asháninkas, huitotos, achuar, aguarunas, huambisas y shipibos, que comparten sus territorios con concesiones mineras, petroleras, gasíferas y forestales.Para la selva, alta y baja, se han ejecutado diversos modelos de desarrollo, con énfasis en el crecimiento, que han llegado incluso a ser legislados: desde las concesiones forestales hasta la explotación de hidrocarburos —que reportan ingresos a las regiones a través del canon e impuestos—, pasando con diferente fortuna por la explotación de caucho, los cultivos alternativos, la silvicultura, las piscigranjas y el ecoturismo, entre otros. Sin embargo, casi ninguno contribuyó con el desarrollo personal de los pobladores selváticos.El problema parece radicar en el plazo de retorno de las inversiones, sin importar su sostenibilidad. Parece que es más fácil extraer y vender madera o petróleo, que invertir tiempo y dinero en generar cadenas productivas para el desarrollo de actividades alternativas y sostenibles, tanto para las personas como el ecosistema.Para Jorge Chávez, ex presidente del Banco Central de Reserva, no existe una visión de mediano ni de largo plazo: “Cuatro años bien trabajados y el potencial inmenso de la selva se dispararía, realizando actividades que aprovechen la biodiversidad sin necesidad de exterminarla”. Para Chávez, la selva posee diversos recursos que se podrían traducir en oportunidades concretas.En ese mismo sentido, Roger Rumrill, experto en temas amazónicos, agrega: “los gobiernos prefieren las actividades extractivas y la inversión en carreteras y puertos, porque se manejan grandes presupuestos que se prestan fácilmente a la corrupción de autoridades. En cambio, en piscigranjas, que manejan presupuestos exiguos, ¿a quién se podría sobornar, si todo se va en capital de trabajo? Las carreteras en San Martín solo sirven para el narcotráfico”.Pero quizá no sean las únicas razones. Para algunos parece ser que el petróleo tiene más valor que las papayas.LA RAÍZ ES EL MODELOEn el año 2000, el número de lotes para explotación de hidrocarburos en el país ascendía a seis. En el 2006 la cifra se disparó hasta 51. El año de las cumbres mundiales (2008), sumaban 81. Si medimos esa cifra en términos de superficie, tenemos que el 72% del Perú está lotizado para extraer petróleo. El 67% de la cuenca amazónica —que incluye a los países amazónicos— destinada a explotación hidrocarburífera, es del Perú.En el mapa de lotes de hidrocarburos de Perú-Petro (que está en inglés en su portal web), se comprueba que incluso la plaza de armas de Iquitos está lotizada. Contradictoriamente, las concesiones forestales, que buscan explotar de manera sostenible el principal recurso de la Amazonía, solo suman el 10% del territorio nacional.Para los economistas Richard Webb, Óscar Ugarteche, Raúl Mauro y Jorge Chávez, el problema es bastante claro: el modelo de desarrollo peruano pone por encima del resto de industrias la exportación de materias primas de carácter extractivo. Modelo, por cierto, de sostenibilidad incierta y discutible.Según Mauro, en los últimos años los gobiernos han llevado el modelo al límite: “no puede ser que la única manera de hacer crecer al dios PBI sea depredando los recursos naturales y hostigando a la población. Eso no es viable ni económica ni socialmente, como vemos en Bagua. A este paso, en una generación nos quedamos sin selva”.Para los analistas, irónicamente, cortamos los últimos pulmones del planeta para tener con qué seguir contaminándolo. Según Ugarteche, “si seguimos así, el planeta no aguantará ni siquiera 20 años más (...) cosa que ya está siendo entendida por algunos países desarrollados que buscan la manera de cambiar la matriz energética del mundo. O envenenamos más el aire de nuestros hijos, o nos vamos en bicicleta al trabajo”.Sin embargo, para el antropólogo Juan Ossio —que ha asesorado a los presidentes Toledo y García en temas amazónicos— “la única manera de desarrollar la selva es con grandes inversiones privadas porque el Estado no tiene los recursos”. Para él, no solo es inevitable sino deseable: “dejar la selva como está, es dejar a los nativos en manos de los taladores ilegales, el narcotráfico y los colonos. La única manera de protegerlos es teniendo el control”.A pesar de que es difícil que un representante del Gobierno admita la tesis de Ossio, Iván Hidalgo, presidente del programa Juntos, que administra los principales programas sociales del Estado, le da la razón: “para sacar de la pobreza a las zonas rurales de la selva se necesita que entren a operar más transnacionales, para que a través de sus programas de responsabilidad social se generen oportunidades laborales”. Le preguntamos a Hidalgo si no había otra alternativa. Hidalgo contestó: “hay demasiada pobreza, el país está en vías de desarrollo, necesitamos energía para seguir creciendo. No existe otra posibilidad. Lo demás es utopía”.Para Mauro, si queremos seguir impulsando este modelo, como pasó en EE.UU., se necesitarán crear reservas en las que se agrupe a los nativos, pequeños territorios en los que sí se respeten sus derechos. Pero, como reconocen Webb y Pedro Pablo Kuczynski, las reservas terminan convirtiéndose en campos de concentración donde reinan el alcohol, las drogas y la prostitución.¿HAY ALTERNATIVAS?En 1996, Kurt Holle y Eduardo Nycander, propietarios de Rainforest Expeditions, firmaron un contrato con los nativos de la comunidad de Infierno (Madre de Dios), en el que se comprometieron a repartir el 60% de las utilidades de su albergue Reserva Amazónica con los comuneros. Según Mario Napravnik, gerente de operaciones de Rainforest “si tu interés es que el negocio dé frutos, no tendría sentido aprovecharnos de los comuneros. Si tú llegas a comprender su filosofía, y ellos la tuya, y ambas llegan a puntos en común, habrás descubierto la razón de por qué este proyecto funciona y otros no”.¿Cómo se desarrolló una relación feliz entre Rainforest e Infierno?: “Le preguntamos a los comuneros qué es lo que querían hacer, a partir de eso, nosotros buscamos el mercado. Complementamos nuestras visiones, y ambos salimos ganando”, dijo Napravnik.A partir de esta reflexión, ¿qué posibilidades tiene la selva sin necesidad de atropellar la cultura y el ecosistema? José Koechlin, presidente de la cadena de hoteles Inkaterra, que ha investigado e inventariado las plantas y animales que existen en las 10.000 hectáreas que posee su hotel en Tambopata, señala que existe una alternativa para utilizar el bosque sin depredarlo: los bonos de carbono.Según Koechlin, en diciembre se establecerá en Copenhague (donde se reunirán los países que firmaron el Protocolo de Kioto) el valor de una hectárea de bosque sin deforestar, que podría alcanzar los US$5 en base a su capacidad de captura de carbono. Roger Rumrill, coincide con él: “El valor se negociará en la bolsa, pero podría ser mucho más. Nos pagarán solo por no talar el bosque”, dice Rumrill.Se tratará de dar un paso más allá. No solo se premiará la reforestación y la inversión en negocios sostenibles en países en desarrollo, como se viene haciendo, sino que garantizará la subsistencia del bosque. Según Rumrill, si sumamos los 67 millones de hectáreas de árboles que posee el Perú, la selva podría producir una renta de US$335 millones, monto que, sumado a la industria del turismo ecológico que se podría generar en un bosque intacto —en Madre de Dios existen albergues que facturan entre US$1 millón y US$2 millones al año—, podría superar los US$411 millones que en el 2008 recibieron las regiones amazónicas por concepto del canon.¿Qué ha hecho el Gobierno al respecto? Nada.DINERO VIVOCualquier modelo de desarrollo debe incluir por principio la visión de bienestar de las comunidades. Sin entrar en reflexiones antropológicas, y solo hablando en términos de renta, es posible darle valor al bosque sin destruirlo.LA SELVAFamosa y desconocidaLamentablemente y pese a que existen muchas investigaciones, la selva sigue siendo una gran desconocida, como pudimos comprobarlo al elaborar este informe. Célebres y hoy famosos y muy mediáticos técnicos que se desempeñaron en muy altos e importantes cargos dentro del Estado (incluyendo cabezas de ministerios), así como reconocidos y respetados académicos consultados tenían algunas ideas vagas sobre la selva, pero nada muy concreto. “No sé muy bien qué alternativa hay”, nos dijo incómodo uno de ellos, “porque es una zona muy extensa y de densidad poblacional muy baja”. La selva representa dos terceras partes del Perú, pero solo parece contar cuando hay algo que sacarle que puede ser vendido.IRONÍA DEL DESARROLLOCrecimiento y pobrezaPara conocer los datos de pobreza, esperamos alrededor de un año y medio, mientras que no pasamos un mes sin cifras del PBI. Ese dato, en sí mismo, ya es una estadística. Para Raúl Mauro, no podemos pretender querer ser como EE.UU. sin que nos quedemos sin selva.Para él, el Perú debe buscar su propio modelo de desarrollo, que no necesariamente debe estar basado en el crecimiento impulsado por el consumo. Para entenderlo basta con leer el texto de un apu de la selva: “En Bogotá fui a ver cómo vivían los ricos. Se levantan, miran el paisaje, se bañan en la piscina y, sin prisa, conversan con su mujer e hijos quienes van a un colegio donde les enseñan al gusto del padre. El hombre pasea por su hacienda pega unos tiros a las aves, duerme tras la comida o pinta. Luego, bebe unos tragos y baila. Yo vivía así antes del desarrollo”
lunes, julio 20, 2009
Una entrevista sobre el plan anticrisis
jueves, junio 18, 2009
Los planes anticrisis no servirán


viernes, junio 12, 2009
2da parte del artículo de Marco Huaco sobre Bagua
viernes, abril 24, 2009
Las trampas del optimismo

domingo, abril 19, 2009
Sin IFIs, no hay paraísos fiscales
La apuesta por un renovado liderazgo del FMI y de la Banca Multilateral para apoyar a los países que serán afectados por la recesión mundial, en un nuevo marco regulatorio de las finanzas internacionales, y, la eliminación definitiva de los paraísos fiscales en el mundo entero con la finalidad de proteger los ingresos fiscales, parecen ser los dos principales acuerdos a saludar logrados por el G20 en su reciente reunión celebrada en Londres.
Al menos lo debería ser para América Latina. Esta región que ha sufrido los embates ideológicos del FMI en asociación con el BM y el BID al implementar recomendaciones de política tan perniciosas para la recaudación tributaria como las siguientes:
- - La reforma tributaria consiste ante todo en una mejora de la eficiencia de la administración tributaria antes que incrementar más impuestos.
- - El equilibrio fiscal se logra a través de una racionalización del gasto público antes que en un incremento de los ingresos fiscales.
- - La descentralización fiscal puede poner en riesgo la disciplina fiscal que tanto esfuerzo habría costado a los Estados latinoamericanos, por tanto se debe re centralizar la política fiscal.
Estas políticas han traído como consecuencia una competencia nefasta entre los países de América Latina para demostrar quien tiene el mejor y más eficiente sistema de recaudación de impuestos, en vez de coordinar una política regional para establecer impuestos a las sobreganancias obtenidas por las compañías transnacionales que se han alojado en sectores económicos altamente rentables como lo son la minería, el petróleo y en los últimos años, por la especulación financiera, los alimentos.
De esta manera, las IFIs han estado contribuyendo con el nacimiento de paraísos fiscales en la región. De acuerdo con un estudio de Christian Aid, a pesar que no se podría llamar a algunos países de América Latina como paraísos fiscales, se ha mostrado cómo varios de estos países han establecido regímenes impositivos privilegiados para promover la inversión extranjera directa. Otro estudio, realizado por la Red de Justicia Tributaria, ha demostrado cómo algunos de los paraísos fiscales actualmente reconocidos (según la reciente lista publicada por la OCDE) se encuentran bien integrados al sistema de comercio de materias primas entre América Latina y Europa ayudando así a los grandes capitalistas a evitar el pago de impuestos necesarios para el desarrollo de la región.
Finalmente, las IFIs han recomendado continuamente a los gobiernos latinoamericanos una racionalización del gasto social con instrumentos supuestamente objetivos como la focalización, en vez de dejar que los gobiernos latinoamericanos introduzcan cambios en sus sistemas impositivos a fin de recaudar más impuestos para financiar sus gastos. Si alguno de los gobiernos osaba discutirlo o proponerlo, las IFIs señalaban que se introducía “ruido político” al modelo provocando automáticamente que el país sea menos atractivo para la IED y para los préstamos que las IFIs podrían seguir otorgando. Con este tipo de discursos, las IFIs terminaron por ahogar cualquier iniciativa concreta que propusiera incrementar de manera justa los ingresos fiscales por parte de los gobiernos.
La consecuencia inmediata de estos procesos es que no ha habido una redistribución efectiva del ingreso nacional, aumentando la desigualdad. Los conflictos sociales han sido una muestra clara de este descontento, al punto que el BID ha llamado a esta etapa del boom del crecimiento económico latinoamericano, sin mejora de la redistribución, como la paradoja del crecimiento infeliz. Este es un problema que pudo haber sido evitado si se hubiera implementado una política de descentralización fiscal que acercara más a los gobiernos locales con sus ciudadanos. Sin embargo, las IFIs recomendaron una mayor centralización para asegurar el equilibrio fiscal a costa del proceso de descentralización.
En suma, podemos advertir que hasta la fecha las IFIs han promovido un modelo de crecimiento sin redistribución para América Latina. En contraste, los paraísos fiscales han proliferado fortaleciéndose y se los ha presentado como un ideal a aspirar por parte de los países en desarrollo. En ese sentido, el horizonte propuesto por el G20, dada la experiencia previa de la región, es bastante ilusorio porque aparece como contradictorio. A menos que la refundación de las IFIs sea verdadera, y las finanzas sean puestas al servicio de la humanidad.
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Lea esto también en Bretton Woods Project
miércoles, abril 01, 2009
El Congreso sobre el salvataje a DRP
1. Que Doe Run inicie su proceso de insolvencia y se forme la Junta de Acreedores (Trafigura, Buenaventura y otros) que administre la empresa. Este es un mecanismo existente y lo usan todas las empresas en el Perú. ¿Porqué inventar un mecanismo inexistente y no autorizado por ninguna ley vigente?
2. Modificar el Código Penal para sancionar con prisión efectiva al Gerente General, Gerente de Asuntos Ambientales y Gerente de Operaciones de toda empresa que incumpla compromisos ambientales, como por ejemplo el PAMA, puesto que un incumplimiento ambiental genera reducción de la esperanza de vida de la población que no puede compensarse con una suma de dinero, por lo que debe ser sancionada con cárcel.
3. Iniciativa legislativa que garantice el acceso a la información económico financiera y a la participación en las utilidades de las empresas mediante la obligación de las empresas para que coticen en la bolsa de valores, cumpliendo para ello, con hacer participar a inversionistas peruanos con el 15% del capital accionario.
4. Desarrollar las acciones legales pertinentes contra los funcionarios responsables de la aprobación de la prórroga del PAMA en el 2004 y 2006.
5. Invitar al Pleno del Congreso de la República al Ministro de Economía y Finanzas, para que explique lo que se propone hacer el gobierno para apoyar, según lo declarado por el Presidente de la República, a la Empresa Doe Run Perú.
6. Invitar al Pleno del Congreso de la República al Ministro de Energía y Minas, para que explique la situación de insolvencia de la Empresa Doe Run Perú y cuales la situación del cumplimiento de su Programa de Adecuación Ambiental (PAMA).
7. Solicitar a la Contraloría General de la república que realice en forma inmediata una Acción de Control sobre el cumplimiento del PAMA de dicha empresa.
En conclusión, el Estado y el pueblo peruano no tienen porqué pagar con su dinero el salvataje de una empresa que ha vivido a costa del propio Estado, sus trabajadores y el pueblo de La Oroya, más aún, cuando estamos entrando en una crisis económico financiera. Por el contrario, exigimos un informe inmediato de las autoridades competentes y una auditoría sobre el cumplimiento del PAMA y los estados financieros de esta empresa.
Lima 27 de Marzo de 2009
Felicitaciones al Grupo Especial por la propuesta tan concreta y clara.
domingo, marzo 29, 2009
La promesa vacía del libre mercado
En cuanto al artículo de Daniel Price "El resurgimiento del proteccionismo" (Punto de vista, marzo 28): Una vez más, las empresas multinacionales, con la ayuda de los medios de comunicación, han establecido un imponente órgano de prensa para tapar la creciente insatisfacción mundial con el mal llamado término "libre comercio ".Esta agenda es engañosa. Una manera más exacta para describir los llamados de libre comercio es "la explotación mundial de la mano de obra barata".El proteccionismo fue lo que dio a América su días de crecimiento y gloria a fines de los 40's, 50's y 60's. Mediante el uso de los aranceles, los Estados Unidos, Canadá, Europa occidental y Japón construyeron una fuerte base industrial y una sólida clase media.Durante los últimos 30 años, con el asalto a la clase media por la política del Reaganomics y de Margaret Thatcher, la base industrial de Occidente ha sido diezmada y los empleos de la clase media se han exportado a los mercados de mano de obra más barata en el tercer mundo.Durante las décadas de 1950 y 1960, una familia en Occidente sólo necesita un trabajador a tiempo completo para sobrevivir. Hoy en día, la mayoría de las familias dependen de dos personas en la fuerza de trabajo para su sustento.Si vamos a reconstruir una vibrante clase media debemos obligar a nuestros líderes políticos para que sirvan a la ciudadanía en lugar de a las juntas de directores y accionistas de las multinacionales.
G20 y la salida a la crisis global

sábado, marzo 21, 2009
Ranking mundial de economías subterráneas


viernes, marzo 20, 2009
Caminos entre el Norte y el Sur
La evolución reciente de la crisis internacional plantea intervenciones de los gobiernos del Norte cada vez más extraordinarias. Mientras que el Tesoro de los Estados Unidos anuncia planes de salvataje del orden ya no por miles de millones sino más bien por billones de dólares[1], el Grupo de los 20 anuncia una nueva reunión para principios del mes de abril para discutir “como revivir la economía mundial”[2]. Entre las prioridades que se tomarán en cuenta en esta reunión se encuentran las iniciativas en contra de la ola de proteccionismo global, la reforma de la regulación financiera, el desmantelamiento de los paraísos fiscales, la reforma del FMI, el mayor protagonismo de las economías emergentes y el probable paquete de estímulo global.
Algunas de estas propuestas han sido suscritas y promovidas por la Red Latinoamericana de Deuda, Desarrollo y Derechos (Latindadd). Sobre todo las que conducen a la implementación de un modelo de desarrollo viable para América Latina, a saber, la reforma de la arquitectura financiera global y la búsqueda de una mayor justicia tributaria. En el primer caso la propuesta comprende el desarrollo de dos ejes claves: la regionalización de las finanzas y la refundación de las organizaciones de Bretton Woods. En el segundo, se plantea el desmantelamiento de los paraísos fiscales y del secreto bancario con la finalidad de revitalizar la capacidad fiscal de los Estados para financiar bienes públicos libres de la toxicidad innata de las nuevas deudas.
Pero otras propuestas no necesariamente toman en cuenta los caminos de solución a la crisis que se han propuesto insistentemente desde el Sur. Por ejemplo ¿Qué hay de la responsabilidad de los países del Norte sobre las deudas odiosas e ilegítimas que todavía asfixian al mundo en desarrollo? ¿Qué hay de su responsabilidad sobre el problema del cambio climático a escala global? ¿Por qué los países del Norte pueden proteger o rescatar a sus empresas a costa de dos de sus principios ideológicos más exigidos al mundo en desarrollo: el equilibrio fiscal y la propiedad privada? ¿Por qué los países desarrollados dedicarían apenas el 0.7% de sus paquetes de estímulo nacionales si el compromiso histórico es aún mayor: 0.7% de sus PNBs anuales? ¿Por qué no se discute las soluciones a los problemas mundiales en un espacio más democrático e inclusivo como es el de las Naciones Unidas y no en un club cerrado de ocho o veinte países poderosos que sólo velará por sus prioridades?
Las respuestas a estas preguntas tienen que ver con la necesidad que tienen los países más ricos de asegurar su prosperidad limitando las posibilidades de industrialización de los países menos desarrollados, generosamente abundantes en materias primas. Es un modelo de integración injusto que perpetúa la pobreza y la desigualdad. Es por ello un modelo de integración tóxico porque genera ganancias privadas durante el apogeo (creando desigualdad) y crisis generalizadas a escala global que son pagadas por todos, porque no se fundamenta en los principios de economía solidaria con equidad de género y uso racional de los recursos naturales. Si los países industrializados hubieran destinado los pocos recursos solicitados para brindar una oportunidad a millones de seres humanos para salir de la pobreza[3] probablemente ahora no hubiera sido necesario inyectar tanto dinero –sin éxito- para rescatar a sus grandes capitalistas. Habría sido costo eficiente para los países desarrollados atender a los costos para alcanzar los ODM en vez de afrontar costosamente la actual crisis. Sus intervenciones parecen más bien agravar la crisis ya que el capital continúa hambriento de recursos frescos y gratuitos sin arriesgar.
Frente a esta realidad en curso, propuestas como las de Ha-Joon Chang[4], es decir, la de construir una combinación pragmática de comercio libre (entre las grandes potencias) con proteccionismo para la “industria infante” de los países en desarrollo parece ser una de las medidas más coherentes para permitir que el mundo tenga posibilidades de crecer a pesar de la crisis. En todo caso, es necesario que tanto los gobiernos del Norte como del Sur puedan discutir soluciones conjuntas para lograr un contrato social de escala global. Las soluciones que provengan de un solo lado de la esfera dejarán de lado los intereses de la otra, que en buena cuenta no tendrían por qué ser distintas: que las finanzas y el comercio estén al servicio del desarrollo y el buen vivir de toda la humanidad.
[1] FED, Nota de prensa del 18 de marzo de 2009.
[2] FT.com, 11 marzo 2009.
[3] El Banco Mundial estimó que se necesitaban desde el 2000 al 2015, entre 40 y 70 miles de millones de dólares para alcanzar los objetivos del milenio. Esto es, 600 mil millones o un billón de dólares para alcanzar los ODM en el mundo entero. Shantayanan Devarajan et al, 2002, PRWP 2819, The World Bank.
[4] Ha-Joon Chang, Jobs, not shopping, Prospect Magazine, Issue 156, march 2009.