POLITEKONGPT

Mostrando las entradas con la etiqueta TLC. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta TLC. Mostrar todas las entradas

miércoles, noviembre 12, 2014

La política del drawback: desnudando la ineficiencia del sector privado

Que la CGTP, el SUTEP o los trabajadores del sector público anuncien una marcha en defensa de los derechos laborales, no llama la atención casi a nadie. Pero que un gremio empresarial anuncie una marcha por las calles para defender sus legítimos derechos, realmente es una noticia que no podría pasar desapercibida.

Dos casos me vienen a la memoria.

El primero ocurrió en octubre de 1987, cuando el ex presidente Alan García quiso estatizar la banca privada durante su primer gobierno. Esto motivó la movilización liderada por Francisco Pardo Mesones, entonces Presidente de la Asociación de Bancos y dueño del hoy extinto Banco Mercantil. La marcha logró convocar las muestras de solidaridad de buena parte de la ciudadanía por lo que el gobierno tuvo que retroceder de implementar la medida propuesta. Posteriormente, Pardo Mesones fue un protagonista político relevante en el Congreso y el BCR hasta mediados de los noventa.

Un segundo caso, estuvo a punto de ocurrir en septiembre de 2008, justo cuando se desataba la mayor crisis internacional desde los años 30. En aquel momento, José Luis Silva Martinot, presidente de la Asociación de Exportadores (ADEX) anunció, que ante la falta de diálogo de parte del gobierno ellos iban a realizar una marcha para exigir al Ministro de Economía, Luis Valdivieso que atienda su demanda de aumentar el porcentaje de Drawback de 5% al 8% del valor de las exportaciones. Esto contradecía la propuesta del MEF que era exactamente lo opuesto: eliminar el drawback pues esta medida constituía un costoso subsidio otorgado a cerca de 1400 exportadores de diversos sectores no tradicionales (agrícola, textiles, pesca, químicos, entre otros). No era viable que si el costo de los aranceles a los insumos importados se calculaba entre 1 a 2% y el drawback era del 5%, era claro que había un exceso de recursos otorgados al subsector. La respuesta de Martinot señaló lo siguiente:
"[...] si una empresa exportadora paga como 1% de aranceles y recibe como 5% de drawback, no podemos decir que hay un aprovechamiento. Simplemente esa empresa está utilizando el drawback para ser más competitiva, pues tiene que asumir sobrecostos que pueden llegar al 80%"
Y aquí es donde comienza lo interesante. El discurso recurrente de la ineficiencia y los sobrecostos que ha enarbolado el sector en cuestión.

La cantaleta de los sobrecostos

El discurso de los sobrecostos apuntados por ADEX ha sobrevivido asombrosamente hasta hoy. De acuerdo con este gremio, los sobrecostos provienen de al menos tres fuentes: los excesivos impuestos pagados por los empresarios del sector, la falta de infraestructura y los sobrecostos laborales. Este discurso ha vuelto a ser esgrimido con ferocidad para hacer frente al reciente Decreto Supremo 312-2014 emitido por Alonso Segura, el actual Ministro de Economía, que pone a cero el arancel de más de 1800 partidas arancelarias y por lo tanto deja sin sustento la existencia de la política del Drawback. De hecho, el ministro ha tenido que retroceder.

Pero, curiosamente, este subsector ha sido uno de los más favorecidos por el Estado en las tres dimensiones señaladas. Veamos:

Con respecto al componente de infraestructura, con un costo total que supera los mil millones de dolares, el gobierno ha habilitado más de 144 mil has áreas agrícolas a través de grandes proyectos de irrigación como el de Chavimochic orientados casi exclusivamente para los medianos y grandes empresarios que operan en esta actividad productiva. Esta importante política, aunque positiva desde el punto de vista de la producción, ha generado un fenómeno de concentración de la tierra que incide en un aumento de la desigualdad en el país donde el ganador supremo es la costa. De acuerdo con LRA155, el último Censo Agropecuario del 2012 revela que el 1% de las unidades productivas acaparan la tercera parte de las tierras ubicadas en esta región natural. La importancia de este fenómeno radica en que el caso peruano verifica una observación bastante precisa que realiza Morley en su estudio de la desigualdad en América Latina:
"En América Latina los patrones de asentamiento eran completamente diferentes [a los observados en Norte América]. En primer lugar, la tierra no se puso a disposición de pobladores, sino que más bien estaba reservada por el Estado o regalado en grandes extensiones a unos pocos afortunados. Para asegurar una fuente de mano de obra con salarios suficientemente bajos para garantizar un excedente explotable, algunos países recurrieron a la esclavitud, otros a una variedad de sistemas de peonaje que ataban a los campesinos a la tierra." (pág. 64)
En la actualidad, el Estado ya no regala tan escandalosamente las tierras a los "pocos afortunados". Pero que lo hace a precio regalado, lo hace. Así tenemos que es el Estado uno de los principales agentes promotores de la desigualdad de activos (tierra) en nuestro país.

En lo tocante a la tributación, quiero destacar dos conceptos. El primero es el drawback -la restitución de los derechos arancelarios-, y el segundo el aporte tributario neto del sector. En lo referido al primer concepto, tenemos que la presión que ejerció Martinot a fines del 2008 resultó ser un éxito pues el gobierno decretó un aumento considerable del drawback de 5% a 8% que fue efectivo durante todo el 2009. Este beneficio se redujo a 6.5% durante el 2010 para luego restablecerse en 5% desde el 1 de enero de 2011. En términos monetarios, los datos de la SUNAT al 2012 revelan que el costo total del drawback ascendió a 863 millones de nuevos soles equivalentes a un 0.17% del PBI de ese año. Aproximadamente un 13% de estos recursos es aprovechado por el sector agroexportador que analizamos.

¿Cuál ha sido el resultado de esta política? Es difícil saberlo si primero no contamos con los Estados Financieros de todas las empresas que resultaron beneficiarias de esta política. Pero los resultados de una encuesta realizada por el propio Adex a una muestra representativa de los miembros de su gremio anotó cuál sería el efecto esperado entre ellos ante una eventual eliminación de este subsidio: un 43.6% señaló que operaría con pérdidas, un 43.2% reportó que caerían sus ventas, mientras que un 14.3% dijo que dejaría de exportar. Queda claro que el drawback constituye un subsidio clave para la supervivencia de los eficientes capitalistas de este sector.

Un segundo concepto a explorar es el del aporte tributario del sector. Para esto, un estudio realizado por CEPES ha demostrado que el sector agrícola recibe más de lo que aporta. El 2012, su presión tributaria fue la más baja de todos los sectores productivos alcanzando el 2.1% de su respectivo PBI en contraste con el 11.5% de la construcción y el 29.1% de la minería. Un dato más contundente es que -según el estudio revisado- el Estado terminaría devolviendo entre el 50 y 60% del monto total de impuestos (aranceles, IGV, IR e ISC) pagados por el sector. Podemos concluir que en términos netos, el subsector agroexportador es el engreído del Estado, en contraste con los productores agrícolas microempresariales.

Finalmente, respecto al aspecto laboral, no se sostiene el argumento de la persistencia de los sobrecostos, toda vez que existe un régimen especial diferenciado del general que se viene aplicando desde octubre de 2002. El siguiente cuadro resume las ventajas del régimen agrario que le ha concedido el Estado a los agroexportadores:


Este régimen que se estimaba temporal, ha sido extendido hasta el 2021. Esto en buena cuenta significa que el sector continuará gozando de un ahorro significativo de recursos a costa de los derechos de los trabajadores agrícolas que se encuentran en una categoría menor que el general.

Aquí es donde valoro en perspectiva la respuesta a la pregunta que motivó escribir este artículo. En mi opinión, me queda meridianamente claro que existe una alianza beneficiosa (ojo, que no digo mutua o al menos equilibrada) entre el Estado y el sector agroexportador. Lo mismo no se puede decir entre los empresarios de este sector y los trabajadores dada la persistencia de continuar con un régimen laboral marcadamente inferior al observado en el régimen general. Lo más dramático del caso es que ADEX recientemente pidió rebajar aún más los estándares legales para el factor trabajo en su sector, algo que de definitivamente debería ser rechazado frente a toda la ayuda monetaria directa que ellos continúan percibiendo.

Otra ruta al desarrollo es posible

¿Conviene quitarles de plano el subsidio rotulado como drawback a los agroexportadores? Mi respuesta es si y no. Esto pasa por reevaluar lo que entendemos como acuerdo tripartito para el desarrollo del sector agroexportador. En efecto, este sector se encuentra afrontando un grado de competencia probablemente más salvaje y competitivo que hace treinta años por la reciente proliferación de Tratados de Libre Comercio que nuestro país ha aceptado sin mayor oposición y reflexión. Esto le ha permitido a los países más adelantados expandir sus fronteras de innovación y producción en beneficio de sus propios productores agrícolas. De esta manera, países como los Estados Unidos y la China, por ejemplo, destinan gran cantidad de recursos en la forma de subsidios para hacer más competitivos los productos de sus agricultores en el concierto del comercio internacional. La gran diferencia es que estos subsidios se destinan principalmente a premiar el aumento de productividad (subsidio específico) antes que subsidios al valor de sus exportaciones (subsidio ad valorem).

Lo anterior sería una diferencia crucial con el tipo de beneficio otorgado a los agroexportadores de nuestro país. Lo que le estaría ocurriendo a nuestros empresarios, con la naturaleza que ha adquirido el drawback, es que estos se vuelven ineficientes en la producción al depender excesivamente de los subsidios ad valorem. En este esquema, para una empresa cualquiera le resultará sencillo absorber el subsidio como parte de sus utilidades en lugar de pasarlos a los consumidores en la forma de una reducción de precio. Por ello, queda claro que la política del drawback se ha convertido en un disfraz de la ineficiencia del sector agroexportador.

Por ello, mi opinión es que el drawback debería ser eliminado, en un proceso que debería ser gradual y pasar de allí a un sistema de incentivos a la competitividad e innovación (subsidios específicos). De esta manera, sólo se estaría premiando a los productores más eficientes y que realmente realizan un aporte al desarrollo del sector. Estos incentivos deberían sin embargo estar condicionados a la aceptación de un régimen laboral que genere empleo digno.

Opino de esta manera porque no considero correcto que se siga premiando la ineficiencia del sector agroexportador a costa de los derechos laborales de quienes trabajan en este sector. Si los primeros son beneficiados por el Estado y se permiten sobrevivir manteniendo un estatus económico rentable con los recursos públicos recibidos, estos deben estar condicionados a la creación de un empleo digno. No es posible que sigamos incluyendo a los trabajadores en cuanto a sus demandas sociales por la vía de la dádiva del Estado.

Tampoco es correcto que se siga distrayendo recursos tributarios aportados por otros sectores productivos para premiar un sector que trabaja con un subsidio ineficiente. Si el país apuesta por el desarrollo de este sector, este debería basarse en la innovación y el progreso tecnológico, no en la dependencia de recursos públicos escasos que son aportados por sectores que denotan mayor eficiencia productiva. En ese esquema, el acuerdo debe también considerar la creación de un empleo digno antes que un empleo de segunda categoría, que concibe que la dádiva social sea la forma adecuada de superar la pobreza.

El acuerdo nacional debe ser equitativo y justo entre los tres actores del desarrollo destacados: el trabajador, el empresario agroexportador y el Estado. Creo que es posible obtener un mayor retorno sobre el valor de estos recursos destinados como subsidios si fueran transformados en incentivos a la innovación productiva en el sector que incorpore un empleo digno para sus trabajadores.

lunes, octubre 26, 2009

Premio al Reportaje sobre Biodiversidad Perú

Acabo de enterarme que un reportaje realizado sobre el tema de los modelos de desarrollo en la amazonía peruana, realizada por los periodistas Felipe Gamarra y Luis Davelouis del diario El Comercio, ha ganado el tercer lugar en el premio Reportaje sobre Biodiversidad en Perú. Felicitaciones a ambos periodistas y felicitaciones también a quienes obtuvieron el primer y segundo lugar por la importante contribución a la sensibilización sobre estos temas urgentes para la sociedad peruana y global.

A continuación reproduzco el artículo de referencia, al cual tuve el honor de contribuir con algunas reflexiones sobre el tema como entrevistado (cursivas mías):
Dinero vivo y por siempre
Luis Felipe Gamarra / Luis Davelouis
Diario El Comercio, Lima, Lima (enlace aquí)

La selva en cuidados intensivos

A LA SELVA SOLO SE ENTRA PARA SACAR ALGO. ASÍ HA SIDO SIEMPRE: DESDE EL “BOOM” DEL CAUCHO HASTA LOS ACTUALES LOTES DE GAS Y PETRÓLEO. NUNCA LA RIQUEZA, SALVO PARA MUY POCOS, LLEGÓ A LAS COMUNIDADES NATIVAS, CUYAS CULTURAS Y ECOSISTEMA SE SIGUEN AMENAZANDO Y DEPREDANDO. NO TIENE QUE SEGUIR SIENDO ASÍ.

“La selva del Perú, según se la mire, es un averno de monstruosidades o un caleidoscopio de maravillas. Suele ser para algunos tierra prohibida, para otros tierra de promisiones. En rigor, es de una belleza intrincada y tumultuosa y un venero de riquezas incalculables, y a veces incontrolables, que únicamente esperan el esfuerzo organizado del hombre. En última instancia, solo es víctima de su propia grandeza”, escribió en 1942 Emilio Delboy, miembro de la Sociedad Geográfica de Lima.

Han pasado casi 70 años desde que Delboy publicó “Memorándum sobre la selva”, un libro escrito en forma de carta al presidente Manuel Prado sobre su punto de vista para el desarrollo de la selva. Sin embargo, a pesar de los años, en los que la Amazonía ha seguido marchitándose, como corolario irreversible de la falta de políticas sostenibles, el tema, tal como lo han afirmado los analistas más reputados del país, tras los ensangrentados sucesos en Bagua, sigue en debate.

Para este informe hemos entrevistado a antropólogos, sociólogos, historiadores, políticos, empresarios y economistas, muchos de estos últimos presentes en el Gobierno después del régimen del general Morales Bermúdez, para preguntarles sobre las alternativas de desarrollo sostenibles para la selva. Para mayor sorpresa, la mayoría se lo preguntó por primera vez delante de nosotros.

¿QUÉ ES LA SELVA?

Está integrada por las regiones de Amazonas, Loreto, Madre de Dios, San Martín y Ucayali, en las que vive el 8% de la población del Perú. En la selva, en promedio, el 32% de sus habitantes es pobre, pero existen regiones, como Amazonas, en las que la pobreza alcanza al 60% de la población. Durante los últimos años de “boom” económico, en el que el PBI superó la barrera del 9%, la pobreza en la selva se redujo menos que en la costa. Según cifras del Banco Mundial, mientras que un punto más en el PBI significaba 2,4% menos de pobres en la Lima, en Bagua representaba solo 1%.

En estos departamentos existen alrededor de 1.350 comunidades nativas —cada una con sus respectivos apus o líderes— que pertenecen a 16 familias lingüísticas, como los arawak, harakmbut, pano y jíbaro, entre las más numerosas. A ellas pertenecen las tribus asháninkas, huitotos, achuar, aguarunas, huambisas y shipibos, que comparten sus territorios con concesiones mineras, petroleras, gasíferas y forestales.

Para la selva, alta y baja, se han ejecutado diversos modelos de desarrollo, con énfasis en el crecimiento, que han llegado incluso a ser legislados: desde las concesiones forestales hasta la explotación de hidrocarburos —que reportan ingresos a las regiones a través del canon e impuestos—, pasando con diferente fortuna por la explotación de caucho, los cultivos alternativos, la silvicultura, las piscigranjas y el ecoturismo, entre otros. Sin embargo, casi ninguno contribuyó con el desarrollo personal de los pobladores selváticos.

El problema parece radicar en el plazo de retorno de las inversiones, sin importar su sostenibilidad. Parece que es más fácil extraer y vender madera o petróleo, que invertir tiempo y dinero en generar cadenas productivas para el desarrollo de actividades alternativas y sostenibles, tanto para las personas como el ecosistema.

Para Jorge Chávez, ex presidente del Banco Central de Reserva, no existe una visión de mediano ni de largo plazo: “Cuatro años bien trabajados y el potencial inmenso de la selva se dispararía, realizando actividades que aprovechen la biodiversidad sin necesidad de exterminarla”. Para Chávez, la selva posee diversos recursos que se podrían traducir en oportunidades concretas.

En ese mismo sentido, Roger Rumrill, experto en temas amazónicos, agrega: “los gobiernos prefieren las actividades extractivas y la inversión en carreteras y puertos, porque se manejan grandes presupuestos que se prestan fácilmente a la corrupción de autoridades. En cambio, en piscigranjas, que manejan presupuestos exiguos, ¿a quién se podría sobornar, si todo se va en capital de trabajo? Las carreteras en San Martín solo sirven para el narcotráfico”.

Pero quizá no sean las únicas razones. Para algunos parece ser que el petróleo tiene más valor que las papayas.

LA RAÍZ ES EL MODELO

En el año 2000, el número de lotes para explotación de hidrocarburos en el país ascendía a seis. En el 2006 la cifra se disparó hasta 51. El año de las cumbres mundiales (2008), sumaban 81. Si medimos esa cifra en términos de superficie, tenemos que el 72% del Perú está lotizado para extraer petróleo. El 67% de la cuenca amazónica —que incluye a los países amazónicos— destinada a explotación hidrocarburífera, es del Perú.

En el mapa de lotes de hidrocarburos de Perú-Petro (que está en inglés en su portal web), se comprueba que incluso la plaza de armas de Iquitos está lotizada. Contradictoriamente, las concesiones forestales, que buscan explotar de manera sostenible el principal recurso de la Amazonía, solo suman el 10% del territorio nacional.

Para los economistas Richard Webb, Óscar Ugarteche, Raúl Mauro y Jorge Chávez, el problema es bastante claro: el modelo de desarrollo peruano pone por encima del resto de industrias la exportación de materias primas de carácter extractivo. Modelo, por cierto, de sostenibilidad incierta y discutible.

Según Mauro, en los últimos años los gobiernos han llevado el modelo al límite: “no puede ser que la única manera de hacer crecer al dios PBI sea depredando los recursos naturales y hostigando a la población. Eso no es viable ni económica ni socialmente, como vemos en Bagua. A este paso, en una generación nos quedamos sin selva”.

Para los analistas, irónicamente, cortamos los últimos pulmones del planeta para tener con qué seguir contaminándolo. Según Ugarteche, “si seguimos así, el planeta no aguantará ni siquiera 20 años más (...) cosa que ya está siendo entendida por algunos países desarrollados que buscan la manera de cambiar la matriz energética del mundo. O envenenamos más el aire de nuestros hijos, o nos vamos en bicicleta al trabajo”.

Sin embargo, para el antropólogo Juan Ossio —que ha asesorado a los presidentes Toledo y García en temas amazónicos— “la única manera de desarrollar la selva es con grandes inversiones privadas porque el Estado no tiene los recursos”. Para él, no solo es inevitable sino deseable: “dejar la selva como está, es dejar a los nativos en manos de los taladores ilegales, el narcotráfico y los colonos. La única manera de protegerlos es teniendo el control”.

A pesar de que es difícil que un representante del Gobierno admita la tesis de Ossio, Iván Hidalgo, presidente del programa Juntos, que administra los principales programas sociales del Estado, le da la razón: “para sacar de la pobreza a las zonas rurales de la selva se necesita que entren a operar más transnacionales, para que a través de sus programas de responsabilidad social se generen oportunidades laborales”. Le preguntamos a Hidalgo si no había otra alternativa. Hidalgo contestó: “hay demasiada pobreza, el país está en vías de desarrollo, necesitamos energía para seguir creciendo. No existe otra posibilidad. Lo demás es utopía”.

Para Mauro, si queremos seguir impulsando este modelo, como pasó en EE.UU., se necesitarán crear reservas en las que se agrupe a los nativos, pequeños territorios en los que sí se respeten sus derechos. Pero, como reconocen Webb y Pedro Pablo Kuczynski, las reservas terminan convirtiéndose en campos de concentración donde reinan el alcohol, las drogas y la prostitución.

¿HAY ALTERNATIVAS?

En 1996, Kurt Holle y Eduardo Nycander, propietarios de Rainforest Expeditions, firmaron un contrato con los nativos de la comunidad de Infierno (Madre de Dios), en el que se comprometieron a repartir el 60% de las utilidades de su albergue Reserva Amazónica con los comuneros. Según Mario Napravnik, gerente de operaciones de Rainforest “si tu interés es que el negocio dé frutos, no tendría sentido aprovecharnos de los comuneros. Si tú llegas a comprender su filosofía, y ellos la tuya, y ambas llegan a puntos en común, habrás descubierto la razón de por qué este proyecto funciona y otros no”.

¿Cómo se desarrolló una relación feliz entre Rainforest e Infierno?: “Le preguntamos a los comuneros qué es lo que querían hacer, a partir de eso, nosotros buscamos el mercado. Complementamos nuestras visiones, y ambos salimos ganando”, dijo Napravnik.

A partir de esta reflexión, ¿qué posibilidades tiene la selva sin necesidad de atropellar la cultura y el ecosistema? José Koechlin, presidente de la cadena de hoteles Inkaterra, que ha investigado e inventariado las plantas y animales que existen en las 10.000 hectáreas que posee su hotel en Tambopata, señala que existe una alternativa para utilizar el bosque sin depredarlo: los bonos de carbono.

Según Koechlin, en diciembre se establecerá en Copenhague (donde se reunirán los países que firmaron el Protocolo de Kioto) el valor de una hectárea de bosque sin deforestar, que podría alcanzar los US$5 en base a su capacidad de captura de carbono. Roger Rumrill, coincide con él: “El valor se negociará en la bolsa, pero podría ser mucho más. Nos pagarán solo por no talar el bosque”, dice Rumrill.

Se tratará de dar un paso más allá. No solo se premiará la reforestación y la inversión en negocios sostenibles en países en desarrollo, como se viene haciendo, sino que garantizará la subsistencia del bosque. Según Rumrill, si sumamos los 67 millones de hectáreas de árboles que posee el Perú, la selva podría producir una renta de US$335 millones, monto que, sumado a la industria del turismo ecológico que se podría generar en un bosque intacto —en Madre de Dios existen albergues que facturan entre US$1 millón y US$2 millones al año—, podría superar los US$411 millones que en el 2008 recibieron las regiones amazónicas por concepto del canon.

¿Qué ha hecho el Gobierno al respecto? Nada.

DINERO VIVO

Cualquier modelo de desarrollo debe incluir por principio la visión de bienestar de las comunidades. Sin entrar en reflexiones antropológicas, y solo hablando en términos de renta, es posible darle valor al bosque sin destruirlo.

LA SELVA

Famosa y desconocida

Lamentablemente y pese a que existen muchas investigaciones, la selva sigue siendo una gran desconocida, como pudimos comprobarlo al elaborar este informe. Célebres y hoy famosos y muy mediáticos técnicos que se desempeñaron en muy altos e importantes cargos dentro del Estado (incluyendo cabezas de ministerios), así como reconocidos y respetados académicos consultados tenían algunas ideas vagas sobre la selva, pero nada muy concreto. “No sé muy bien qué alternativa hay”, nos dijo incómodo uno de ellos, “porque es una zona muy extensa y de densidad poblacional muy baja”. La selva representa dos terceras partes del Perú, pero solo parece contar cuando hay algo que sacarle que puede ser vendido.

IRONÍA DEL DESARROLLO

Crecimiento y pobreza

Para conocer los datos de pobreza, esperamos alrededor de un año y medio, mientras que no pasamos un mes sin cifras del PBI. Ese dato, en sí mismo, ya es una estadística. Para Raúl Mauro, no podemos pretender querer ser como EE.UU. sin que nos quedemos sin selva.

Para él, el Perú debe buscar su propio modelo de desarrollo, que no necesariamente debe estar basado en el crecimiento impulsado por el consumo. Para entenderlo basta con leer el texto de un apu de la selva: “En Bogotá fui a ver cómo vivían los ricos. Se levantan, miran el paisaje, se bañan en la piscina y, sin prisa, conversan con su mujer e hijos quienes van a un colegio donde les enseñan al gusto del padre. El hombre pasea por su hacienda pega unos tiros a las aves, duerme tras la comida o pinta. Luego, bebe unos tragos y baila. Yo vivía así antes del desarrollo”

lunes, junio 08, 2009

Masacre en Perú: ¿por qué contra aguarunas y huambisas? (I)

Comparto este excelente artículo escrito por Marco A. Huaco P.*:

Sí, aunque los diarios “El Comercio” y “Perú 21” sigan poniendo entre comillas la palabra “masacre”, la sociedad asiste horrorizada a las masacres del 05 y 06 de junio mientras el Presidente García y sus Ministros inventan justificaciones cada vez más alucinantes ahora hablando de conspiraciones internacionales (¿Ecuador-Bolivia-Venezuela?) para impedir que el Perú explote sus recursos petrolíferos, gasíferos, auríferos, hídricos y forestales…que es al final todo lo que le interesa al perpetrador intelectual de la política del “perro del hortelano”. Ahora todos aquellos que todavía no estaban convencidos constatan que aquella insultante etiqueta del “perro” no era proclamada como simple metáfora agraviante sino como figura muy literal con ribetes genocidas.

Los hechos del 05 de junio demuestran que la agresión armada comenzó a iniciativa policial y que le correspondió un contraataque indígena. Qué otra conclusión puede desprenderse de cabezas y rostros indígenas partidos a la mitad por bombas lacrimógenas disparadas desde helicópteros y un operativo iniciado a las 5 de la mañana por centenares de efectivos de las fuerzas especiales premunidos de fusiles AKM y munición de guerra; qué otra conclusión podemos obtener de los cuerpos de los policías baleados por su misma munición.

Y los hechos de los próximos días demostrarán ante todo el mundo, que a pesar de la desaparición de cadáveres mediante su quema, el entierro en fosas comunes y su arrojo en los ríos, la cifra de asesinados indígenas supera muy largamente el número de 09, cifra que la Defensoría del Pueblo, el Gobierno, los medios de comunicación y hasta periodistas normalmente independientes como César Hildebrandt, insisten en restregarnos para que todos creamos que un operativo policial planificado con anticipación se convirtió en una “emboscada indígena asesina contra policías”.

Esta matanza sorprende a todo el país, pero la pregunta sobre los bestiales acontecimientos permanece: ¿por qué se organizó una operación policial de este calibre contra Aguarunas y Huambisas?, ¿estamos ante gobernantes desquiciados, ante fríos gobernantes gravemente comprometidos con poderosos intereses extranjeros, o a una mezcla de todo esto y de muchas otras cosas?. ¿Se trató de una calculada acción para descabezar y liquidar de un solo golpe al movimiento indígena amazónico y así consolidar a sangre y fuego uno de los principales capítulos del modelo económico neoliberal?.

Por causa de la cómplice manipulación informativa de medios escritos y televisivos que sólo resaltan las imágenes de los policías masacrados mientras que las fotos de los nativos asesinados sólo circulan restringidamente por internet, y por causa de un gobierno que con racismo tan asombroso como repugnante declara duelo nacional sólo por los policías muertos mientras llama a los indígenas “terroristas” e insiste en “sólo nueve indígenas muertos”, lo siguiente debe decirse de todos modos:

A diferencia de la generalizada ignorancia que existe sobre quiénes son los pueblos jíbaros Awajún y Wampís, (ignorancia de la que cumplidamente se aprovecha este régimen para exhibirlos como “terroristas”), el Gobierno de García sí CONOCÍA perfectamente las especiales características de dichos pueblos. Nos referimos a su conocida y ancestral ferocidad cuando se les acosa, cuando muere uno de los suyos o deciden entrar en guerra; y luego a su eficaz conocimiento del manejo de armas de guerra ya que sus jóvenes y hombres han servido como tropa en las guerras entre Perú y Ecuador de 1941, 1981 y 1992, desarrolladas precisamente en la Cordillera del Cóndor, área de su territorio ancestral. Estos dos factores no eran ignorados por el Estado y, como demostraré luego, ya han sido explotados antes por este Gobierno y empresas mineras para azuzar a los indígenas e incitarlos de manera criminal a una reacción defensiva violenta como la ocurrida en Bagua. Sumado a lo anterior, considérese los graves conflictos locales acontecidos este año con empresas mineras, petroleras y el ministerio de energía y minas; todo lo cual convertía a Bagua en el foco más delicado de la protesta indígena en la Amazonía.

Y es que aunque antiguas prácticas como la Tsantsa (reducción de cabezas del enemigo) ya no se practiquen y hayan pasado felizmente al olvido, los reflejos bélicos de Wampís y Awajúns se han mantenido vivos debido a su participación en las guerras con Ecuador lo que ha reforzado un especial sentido de pertenencia y celo territorial por partida doble: por ser sus territorios tradicionales desde antes de la existencia de la república y por ser una tierra en la que sus propios hijos han derramado su humilde y anónima sangre defendiendo los límites del Estado republicano.

Las “usuales” agresiones y crímenes que los regímenes represivos cometen contra nuestra sociedad civil mestiza y que ella siempre soporta, olvida y hasta perdona, de ninguna manera reciben la misma reacción en el mundo de los Awajún y Wampís. Mientras los ciudadanos mestizos reaccionamos como masa de protesta que pelea con puños y piedras pero que finalmente se desbanda para proteger su propia vida, ellos reaccionan como pueblo guerrero que contraataca en busca de reducir al enemigo y tomarse vida por vida. Eso lo sabe absolutamente bien cualquier militar -oficial o soldado- que haya trabajado en la Amazonía jíbara. Y cómo no, lo sabía Alan García. ¿O es que su antropólogo cortesano Juan Ossio no se los advirtió o tampoco ellos tomaron en serio a este señor?.

Leamos por ejemplo, lo que el INRENA (hoy Servicio de Áreas Naturales Protegidas) escribía en 2007 a diversas carteras ministeriales en el proyecto de decreto supremo que mutilaba a la mitad el área de protección ecológica del “Parque Nacional Ichigkat Muja”, ubicado dentro de territorio tradicional indígena:

“Los pueblos aguaruna y huambisa, autodenominados awajun y wampis respectivamente, pertenecen a la familia lingüística Jíbara, la cual constituye una de las naciones indígenas amazónicas más numerosa y de importancia cultural y política de la Amazonía. Con un fuerte sentido de identidad, se han caracterizado como un pueblo guerrero que ha sabido defender su territorio frente a diferentes amenazas e intentos de dominación que se les han presentado en distintos momentos de su historia”.

“Una de las características de la cultura Jíbara, con predominio en los hombres, es su actitud guerrera. Los hombres jóvenes se preparaban durante años para una carrera espiritual, social y militar, y en resumen, lograr el perfil de “hombre guerrero” a través de la observación de prohibiciones conductivas y dietarias y del consumo repetido de alucinógenos extraídos de plantas semi cultivadas y salvajes, con el fin de lograr visiones de un futuro exitoso”.

En el documento “Valoración cultural de los Awajún y Wampís” producido por un proyecto del INRENA co-ejecutado con una organización privada conservacionista, se reseña lo siguiente:

“Durante los siglos XVII y XVIII los españoles realizaron varios intentos de subyugar a los Jíbaros, pero sin éxito. Así los Jíbaros mantuvieron su libertad durante el resto del período colonial”.

“La fiebre del caucho comenzó entre los años 1880 y 1914; y, si bien para muchos grupos nativos en el Perú, la época del caucho significó la condena a la esclavitud y tratos infrahumanos también esta época les representó un mayor acceso al tráfico de mercancías. (…) En 1904 los Awajún/Wampís hartados de los abusos de los caucheros, en una correría bien organizada, mataron a los caucheros y eliminaron todos sus puestos”.

Afirmaciones como éstas sobreabundan en expedientes y comunicaciones oficiales entre el INRENA y el Poder Ejecutivo a propósito de concesiones mineras, categorización de zonas ecológicas reservadas, evaluaciones ambientales, y discusiones intersectoriales. Y como puede comprobar cualquier persona que haya ingresado a territorios jíbaros respetando las autoridades y normas indígenas establecidas consuetudinariamente, los Pueblos Awajún y Wampís son normalmente pacíficos, hospitalarios y amistosos. Pero también pueden pasar a la defensa armada frente a ataques o injusticias que amenacen a sus familias. Y este contraste lo conocen muy bien funcionarios estatales, militares y profesionales de organizaciones civiles y religiosas.

No se trata de justificar lo que es injustificable apelando a razones culturales, sino de comprender la naturaleza política de la decisión del régimen en la sangría de Bagua y por la que tendrá que dar cuentas ante la justicia internacional: el comando Aprista de Gobierno, fiel a su trayectoria histórica de derramar sangre civil y policial –sea como partido de oposición insurrecto, sea como partido de gobierno-, eligió conscientemente la solución violenta contra Awajúns y Wampís sin importar las consecuencias, con pleno conocimiento de causa de lo que podría ocasionar. El Aprismo ha enviado al matadero a policías obligados a cumplir órdenes y ha asesinado a indígenas que defendían su derecho a existir como pueblos. El Aprismo ha escrito un nuevo capítulo en su sangrienta historia.

Pero de estos horrendos incidentes, García no se librará como lo hizo respecto a los crímenes del caso El Frontón en su primer gobierno cuando 111 subversivos presos ya desarmados fueron asesinados, pues no existe ninguna duda de que García, su primer ministro y la ministra del Interior serán acusados de crímenes de lesa humanidad y de genocidio por enviar a los efectivos policiales a una muerte segura y por consentir acciones bélicas contra civiles que luego de 55 días de protesta lograban mantener la cordura a pesar de la drasticidad de sus protestas.

En la segunda parte de este artículo expresaré cómo es que la hipótesis de la provocación deliberada contra los indígenas no es una exageración descabellada ni panfletaria, a la luz de conflictos ocurridos este año en comunidades aguarunas de El Cenepa.
-----------------------------------------------------
*Asesor Legal del Grupo de Trabajo Racimos de Ungurahui
Ver más artículos del autor en www.marcohuaco.com

domingo, febrero 22, 2009

TLC con USA y el saldo (Buy american - Compre Peruano)

De una nota de hoy del diario El Comercio,
El plan Buy American de EE.UU., propuesto por el gobierno de Barack Obama para luchar contra la recesión, generó preocupación en el Perú, por el peligro de que las exportaciones locales se vean aun más afectadas. Sin embargo, la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Mercedes Aráoz, señaló que la vigencia de un tratado de libre comercio entre ambos países impedirá que el plan de estímulo estadounidense a su economía, específicamente la cláusula Buy American, se convierta en una barrera para los posibles contratos con proveedores peruanos.
Salvo el periodista César Hildebrandt, nadie más ha hablado sobre las reales consecuencias de "Compre peruano" en el marco de los TLC firmados no solo con USA, sino con Chile, China y otros países más.

Sería interesante que se reunan los especialistas para discutir estas cuestiones, aunque el gobierno y sus lobbys ya hayan empujado el coche antes de tiempo. La crisis puede dar el espacio para barajar cambios que son necesarios para la política de desarrollo nacional del país.


miércoles, enero 28, 2009

TLC con China reduciría la desigualdad

De acuerdo con un reciente estudio publicado por el IFPRI (Instituto Internacional de Investigación de Políticas de Alimentos, siglas en inglés), el TLC de Perú con China sería pro pobre, esto es, traería beneficios para los que menos tienen en el Perú y por tanto ayudaría a reducir la desigualdad. En palabras de dicho documento (descargar aquí, pdf):
Los resultados muestran que el Perú puede no ver una mejora significativa en el acceso al mercado para sus exportaciones con los acuerdos de libre comercio firmados con los Estados Unidos y la UE-27 debido a que estas ya enfrentan aranceles relativamente bajos con estas dos economías, sino que mas bien puede experimentar la desviación del comercio actual que tiene con la CAN y los socios comerciales de América Latina. En contraste, un TLC con China lleva a una pequeña pero positiva ganancia en el ingreso real y el crecimiento del producto interior bruto (PIB) para el Perú. Además, el impacto distributivo de un TLC Perú-China parece estar a favor de los pobres del Perú en tanto que el retorno a los salarios reales registra la mayor ganancia para los trabajadores agrícolas no calificados (pág. 2).
Esta conclusión confirmaría una de la tesis más polémicas de Paul Krugman quien ya señalaba hace algún tiempo (ver artículo aquí, html) lo siguiente:
El comercio entre países de ingresos elevados tiende a ser una modesta victoria para todos, o casi todos, los interesados. Cuando un pacto de libre comercio hizo posible la integración de las industrias de automóviles de los EE.UU. y Canadá en la década de 1960, sus industrias se concentraron en la producción de una gama reducida de productos a mayor escala. El resultado fue un incremento de la productividad y los salarios totales ampliamente compartido. 

Por el contrario, el comercio entre países con muy distintos niveles de desarrollo económico tiende a crear grandes grupos de perdedores y ganadores. Aunque la subcontratación de algunos puestos de trabajo de alta tecnología en la India ha hecho titulares, en conjunto, los trabajadores altamente calificados en los Estados Unidos se beneficiaron de salarios más elevados y la ampliación de las oportunidades de empleo a causa del comercio. Por ejemplo, las computadoras portátiles ThinkPad son ahora fabricadas por una empresa china, Lenovo, pero buena parte de la investigación y desarrollo de Lenovo se lleva a cabo en Carolina del Norte. Sin embargo, los trabajadores con menor educación formal, o bien vieron que sus puestos de trabajo fueron enviados al extranjero, o bien encontraron que sus salarios se redujeron por la onda de efecto de los otros trabajadores con calificaciones similares que se concentraron en sus industrias y buscaron empleo para reemplazar la pérdida de puestos de trabajo por causa de la competencia extranjera. Y los precios más bajos en Wal-Mart no son una compensación suficiente.
En suma, los TLC entre países de similar nivel de desarrollo son positivos, mientras que los TLC entre países con niveles de desarrollo desiguales genera mayor desigualdad para los que se encuentran en la posición más desventajosa. Perú tiene un PBI percápita ppp equivalente a 7600 dólares, mientras que la China va por los 5300. Por su parte, Estados Unidos tiene un PBI percápita (ppp equivalente) de 46 mil dólares al año (fuente aquí).

A pesar de que la conclusión del informe comentado es provocadora, creo que falta incluir el análisis del tipo de integración que hemos concertado ambos países. Mientras que los chinos están interesados en seguir su estrategia de industrialización, y en consecuencia colocar los productos manufacturados entre los consumidores de todo el mundo; nosotros nos contentamos unicamente con colocar nuestros productos agrícolas más exitosos.

Como sea, tal como reseña Matuk (ver macroperú, html), parece que siempre nos irá mejor con los chinos. Digo yo, en tanto nos dure la bonanza de nuestros productos básicos ante la falta de estrategia de desarrollo nacional.

jueves, enero 22, 2009

Plan anti crisis y Plan anti TLC para el agro

El Ministerio de Agricultura ha colocado hace poco una encuesta en su web con preguntas relacionadas con el TLC firmado entre Estados Unidos y Perú. 

Los resultados de los casi 500 internautas que han contestado la encuesta señalan lo siguiente:


Es decir, se percibe que el agricultor no está preparado para afrontar el TLC y que el principal beneficio sería incrementar el acceso de nuestros productos a mercados más grandes.

El siguiente par de preguntas señalan:

la principal desventaja es que el agro peruano se encuentra falta de tecnología para hacerla competitiva frente a los productos de los Estados Unidos y que un probable paliativo sería la ejecución de planes de fortalecimiento competitivo agrario.

Así que no solamente necesitamos un plan anticrisis sino también un Plan Anti efectos negativos del TLC sobre la agricultura peruana.

lunes, diciembre 01, 2008

64 meses de superávit comercial

El último reporte de la Nota Semanal del BCRP nos revela una tendencia decreciente en el saldo de nuestra balanza comercial, el cual se vuelve negativo en septiembre (-15.3 millones de US$), por primera vez luego de 64 meses en azul (desde mayo 2003), debido a que nuestras importaciones superaron a nuestras exportaciones.

El gráfico que ilustra dicho comportamiento va a continuación (fuente: BCRP en excel):


¿Qué tan rápido asimilará la onda de choque nuestro crecimiento? ¿Cuánto durará la crisis subsiguiente? Anotemos que, de acuerdo con algunos economistas americanos, la recesión gringa tocará fondo recién a mediados de 2009 habiendose iniciado en octubre del año pasado. Así que tenemos crisis para rato en nuestro país. ¿Se cumplirán los 18 meses de crisis previstos por el Foro de la APEC? Lo dudo bastante.

Veremos más bien qué tanto nos servirán los recursos que hemos ahorrado para afrontar la crisis y qué tanto nos ayudará a paliar los efectos negativos de la menor demanda estadounidense, la firma de los TLCs con los países asiáticos como China y otros.

jueves, noviembre 20, 2008

Entre la fiesta del APEC y el TLC con China

La minera Hochschild acaba de anunciar el recorte de 150 empleos entre sus altos directivos, la mayoría de ellos en Perú. De acuerdo con la empresa, que posee seis minas en nuestro territorio, esta es una buena noticia para el mercado mundial, ya que:
El anuncio de hoy (jueves) debería ser tomado de manera positiva por el mercado, demostrando que la administración tiene una postura proactiva en la reducción de gastos.
Esta novedad, debe haber caido como un balde de agua fría a la miope lectura de nuestro gobierno sobre la fiesta de la APEC en la ciudad de Lima. El punto más ciego ha sido el de Alan haciendo gala de su discurso anti proteccionista ante la vedette del evento: la firma del TLC con China y el anuncio de la implementación del TLC con Estados Unidos a partir del primero de enero del 2009.

Hay que recordar sin embargo que los TLCs, antes que ser odas al liberalismo, en realidad son un conjunto de reglas mutuamente convenidas para el intercambio comercial de productos, un grupo de los cuales estarán protegidos y otros serán liberalizados en un plazo de tiempo programado.

Para el caso de China, este instrumento (el TLC con Perú) se convierte en una autopista para que sus megainversiones hagan rentable su modelo de crecimiento. Ellos están buscando dejar de ser dependientes de comprar materias primas a las empresas mineras que operan en nuestro país, instalando sus propias empresas mineras aquí. Ellos lograrán integrar esa parte de la cadena que les faltaba para proveer a su pujante industria del cobre, zinc y molibdeno que tanto necesitan. La multimillonaria inversión minera en Junín, sin precedentes en nuestra larga tradición minera como país, es la jugada maestra para "la modernización socialista" que gobierna al Gran Imperio del Sol.

La otra gran ganancia china es que podrán inundar en el corto plazo nuestro mercado de celulares, computadoras y partes, aparatos electrónicos, laminados de acero, úrea entre otros productos que permitirán al actual gobierno hacer las paces mediáticas con parte de la juventud urbana y la población rural. Estos productos obtienen 0% de arancel instantáneamente.

En el caso del Perú, este TLC sólo ofrece hipótesis de crecimiento y ganancia para los más fuertes y arriesgados entre nuestras filas. Nosotros no tenemos un modelo de crecimiento que justifique la política comercial que tenemos. Sólo hacemos gala de riqueza cuando hay precios altos en nuestros productos transables, pero luego andamos misios cuando ellos caen. La bondad rescatable de nuestra política comercial es que permite diversificar nuestra cartera de clientes para evitar pérdidas que de otra manera estarían concentradas en un sólo comprador. Tenemos una puerta abierta si la otra se nos cierra por si acaso.

Quizá en el fondo el TLC con China sea una suerte de salvavidas o "arca de Noé" para parte de nuestros legendarios exportadores, ahora que el TLC con Estados Unidos parece ofrecer pocas opciones de crecimiento en el corto plazo. La lista de productos que tienen preferencias para entrar al mercado chino incluyen básicamente frutas, algunos granos, pescado y otros frutos del mar. De los industriales, sabemos muy poco. Excepto para el caso de la harina de pescado que tendrá 0% de arancel para el 2015. Pero me preguntaba en casos como los Añaños que pueden atreverse a conquistar la sed china. O Gastón Acurio y sus correligionarios que podrían bien desafiar el paladar chino. Es curioso y patético comprobar que no hay estrategia productiva detrás de la política comercial. Solo hay luces y centellas mediáticas para una fiesta de menos de 7 días.

En fin. El TLC con China es también un pacto de un gigante dragón caballero con una pulguita pretenciosa. Las medidas proteccionistas que los chinos han tenido la caballerosidad de aceptar corresponde a 592 de nuestros productos entre textiles, confecciones, calzado y metalmecánicos. Estos representan el 10% del valor de nuestras exportaciones que constituyen excepciones de nuestra parte al libre mercado dentro del marco del TLC.

Los chinos también han pedido excepciones en alrededor de un 1% del valor de sus productos. Este porcentaje incluye 422 productos (en realidad partidas arancelarias) que podrían poner en riesgo a sectores que también podríamos considerar como estratégicos: por ejemplo café, arroz, azúcar, combustibles, pieles, madera, papel, entre otros. Como ningún lobby pide protección efectiva para estos productos, nadie abogó por ellos para su protección en este marco. Aún así, los chinos han sido bastante caballeros con el Perú. Ellos si lo desearan, podrían barrer con nuestra economía aún si nosotros pusiéramos un 50%, 60% o 100% de arancel sobre nuestros productos de interés nacional. Tengo la impresión que lo único que están haciendo es una suerte de experimentación con ese 1% de protección.

En suma, el TLC con China es ventajoso para el Perú, aun cuando no tengamos un modelo productivo integrado que sostenga nuestro crecimiento de largo plazo. Para el caso de China, es altamente ventajoso porque permite obtener una entrada segura a América Latina para proveerse de las materias primas que necesita y consolidar la venta de sus productos que a ellos les interesa en un mercado global.

Un tema pendiente que quiero explorar es el memorando de entendimiento sobre la política laboral. Creo que hay cuestiones importantísimas que es necesario entender por los efectos positivos y negativos que puede tener en nuestra sociedad.

domingo, noviembre 09, 2008

Obama y los subsidios a los agricultores americanos

Greg Mankiw, el economista de moda en los libros de texto de macro (no tanto) y microeconomía (mejor) para pregrado, señala muchos de los cuestionables votos del ex senador Obama que atentarían contra la evolución positiva de la política de libre comercio entre los Estados Unidos y el resto del mundo. En especial, con los países en desarrollo como Perú. 

Sospecho que este registro de acciones, explicarían porqué en el Mincetur, probablemente, no habrían celebrado la presidencia ganada por Obama. Va la traducción del párrafo en cuestión:
[Presidente Obama] Reconozca sus errores del pasado. Como senador novato, ud. votó de manera previsible sobre las líneas de la izquierda. Como presidente, tendrá que ser más ecléctico y matizado.

Tome ud, por ejemplo, la política comercial. En el Senado, ud. votó en contra del Acuerdo de Libre Comercio con República Dominicana en América Central. Usted también se opuso a los acuerdos de libre comercio con Colombia y Corea del Sur. Usted apoyó a los senadores Charles Schumer y Lindsey Graham en su búsqueda por poner aranceles sobre los productos chinos si China fallaba en revaluar su tipo de cambio. Usted apoyó la Enmienda Byrd, que alentó a las empresas nacionales a presentar protecciones anti-dumping en contra de los competidores extranjeros. Usted apoyó a los subsidios a los productores nacionales de maíz a base de etanol y a los aranceles sobre las importaciones de etanol producidos de manera más eficiente con azúcar. 

Sus economistas pueden explicarle por qué estas posiciones estuvieron erradas. El aislacionismo económico no se encuentra bajo el interés nacional. Un punto importantísimo de la presidencia de [Bill] Clinton fue la promulgación del Acuerdo de Libre Comercio con América del Norte [NAFTA], que aprobó la Cámara de Representantes y el Senado con una mayoría de republicanos y una minoría de demócratas.
Mientras que el Main Street de los Estados Unidos habría escogido a aquel quien haría una redistribución de la riqueza hacia adentro ¿Habrá esperanza que haya una redistribución hacia afuera? Tal parece ser que no... bye Comercio Justo...

martes, septiembre 30, 2008

¿Cuál es la estrategia peruana frente a la crisis internacional?

La crisis financiera internacional ha hecho metástasis. En tan solo 7 horas y media, el índice de Dow Jones cayó 778 puntos, lo que en la práctica representó una pérdida de aproximadamente 1.2 billones de dólares para la bolsa de Wall Street. Para hacernos una idea de las magnitudes entre manos, tenemos que en tan sólo un día, se perdió casi el doble de lo que el plan Paulsen estaba pidiendo para rescatar a la economía financiera americana. A su vez, esta cifra representa casi el 10% del producto de los Estados Unidos y equivale a un poco más de 10 veces lo 
que produce la economía peruana en un año. Esto sin contar que en lo que va del año 2008, ya se han perdido 4.8 billones de dólares.

La onda expansiva de la crisis financiera ha arrastrado hacia abajo a las bolsas europeas, latinoamericanas y, mientras se escribía esta reflexión, a las asiáticas también. Las bolsas más afectadas en América Latina han sido la brasilera y la argentina, con -9.4% y -8.7% respectivamente. En tanto que la BVL cayó en un 4.9%. Es decir una descapitalización de USD 4.5 millardos. Este desplome acumuló una caída total de lo que va del año de 36% lo que literalmente ha esfumado el avance logrado durante todo el año 2007. Para nuestra bolsa, ciertamente, el Perú ya no avanza. Retrocede.

Pero en la otra orilla de análisis, contrasta el notable incremento del precio del oro y el dólar, considerados refugios seguros por los inversionistas para afrontar las crisis recurrentes del sector financiero global. Mientras que el precio del oro aumentó en 2.9% (alcanzando los USD 906.3 la onza), el dólar se revaluó en 0.54%, a pesar del monto récord de dólares vendidos por el BCRP (USD 418 millones) para tratar de contener la caída de nuestro nuevo sol. 

¿Cuáles han sido las reacciones en el mundo? En los Estados Unidos se ha producido una movilización ciudadana descomunal que pide la inmediata destitución del actual Presidente Bush a la par que busca evitar con éxito los costosos planes de salvataje financiero que son un claro ejemplo de socialización de las pérdidas frente a la ganancia de unos pocos malos inversionistas. Se ha provisto de información abundante del costo del plan de salvataje para cada americano y el impacto que este tendrá sobre sus obligaciones y derechos más fundamentales: los impuestos, la salud y las pensiones. Por su parte, los bancos centrales de Europa han tenido que intervenir, ya sea inyectando dinero en los bancos o bien nacionalizando algunos de ellos, a la par que sus ojos no dejan de mirar que piensan hacer al otro lado del océano para acabar con la crisis financiera de una vez por todas.

En contraste, en nuestro país, la capacidad de convocatoria de nuestros decidores para formular una estrategia coherente y urgente para afrontar la nueva coyuntura internacional aparece obnubilada e incierta. Sólo han aparecido algunos tímidos balbuceos para informar sobre lo que se está haciendo en el margen para capear con la crisis a la par que se asegura por enésima vez que nuestra economía es lo suficientemente fuerte para afrontar estas crisis. 

En efecto, la ministra de comercio exterior por ejemplo ha atinado a decir que “la crisis ha afectado la exportación de textiles y confecciones al mercado norteamericano, pero felizmente nuestro sector es inteligente, y hemos podido abrir otros mercados, y eso compensa la mala situación” (Perú21.com) ¿Acaso no ha escuchado la ministra que la crisis actual está afectando a las economías líderes del mundo entero? No es buena para el desarrollo la estrategia de diversificación de mercados cuando se concentra en unos cuantos productos básicos que componen nuestra actual oferta exportable. Por el contrario, es más racional en términos de un menor riesgo exportador diversificar nuestra oferta productiva hacia productos de mayor valor agregado que puedan comercializarse en cualquier mercado del mundo. Para ello es necesario transformar nuestra matriz productiva a través de una propuesta de desarrollo que nadie se atreve a proponer porque no el gobierno no tiene la capacidad o voluntad política para aplicar impuestos extraordinarios a las sobreganancias de las corporaciones mineras, en especial el oro, por ejemplo.

Por su parte, el ministro de economía ya no parece tan convencido cuando intenta afirmar que nuestro país está preparado para afrontar la crisis venidera. El discurso del ajuste del presupuesto público ha perdido validez incluso dentro del propio Fondo Monetario Internacional. Así lo señalan las recientes declaraciones dadas por Dominique Strauss-Kahn, director ejecutivo del FMI, ante la prensa francesa y reproducido en la web del Fondo: “Es por causa que no hubieron regulaciones o controles, o insuficientes regulaciones o controles, que esta situación ha nacido” afirmó. “debemos sacar conclusiones de lo que ha pasado – es decir regular, con gran precisión, las instituciones financieras y los mercados”. “El plan [de los USD 700 mil millones de los Estados Unidos] es bienvenido porque es amplio. Pero tiene que ser el primer paso para una acción política internacional”. Y finalmente “Estamos afrontando una crisis sistémica, y por tanto necesita una respuesta sistémica”.

¿Por qué en el Perú no se debate pública y abiertamente cual va a ser nuestra respuesta política y sistémica ante la crisis? No podemos negar que en realidad, este tema si se está debatiendo pero en los cenáculos del poder económico y financiero, para conseguir los lobbies y recursos necesarios para afrontar con éxito los efectos de esta coyuntura tan adversa. Pero con seguridad, estas medidas trasladarán los efectos negativos de la crisis hacia un menor nivel de remuneraciones y menos empleos para la población peruana.

Entre tanto, el país permanece intoxicado y marginado del debate que realmente  debería importarle, porque sigue enchufado al debate de los otorongos, que paradójicamente, son los que han sido elegidos para debatir los destinos de la nación con justicia y equidad.


jueves, junio 19, 2008

La nueva guerra de las Colas

Recuerdo perfectamente como hace casi más de una década atrás eran muy populares los avisos publicitarios de Pepsi Cola que le hacían la guerra a la gigante Coca Cola. En estos avisos Pepsi hacía gala de cómo los desprevenidos degustadores de dos vasos de estas colas terminaban seleccionando la que más les gustaba, siendo la ganadora, oh sorpresa, Pepsi Cola.

Habiendo pasado esos tiempos, ahora aparece una escalofriante (?) noticia para la legendaria marca de las Colas. Big Cola, la pequeña y económica cola engreida del grupo AJE, un nuevo grupo económico peruano que ha crecido a una velocidad impresionante a escala global, acaba de ganar un juicio contra Coca Cola en México, porque esta última ejercía prácticas monopólicas contra su competidora.

Entre las prácticas destacan: "... coerción e intimidación de dueños de puntos de venta, coacción mediante pago de premios y promociones en puntos de venta, y retiro y destrucción de propaganda y mercancía de Big Cola,..." según informa la red de noticias Invertia México.

Es importante destacar como un grupo económico de origen peruano combate codo a codo con las marcas más reconocidas del planeta por un mercado tan atractivo como es el mejicano. También es curioso señalar como es que en el marco de la política de apertura de los mercados que tiene nuestro país, los mejicanos son un competidor no colaborativo con nosotros. No se que tanto ayude esta experiencia a que la competencia sea mas aguerrida o que por el contrario ayude a consolidar espacios de libre comercio mutuamente beneficiosos.

-----------------------
Vea también:
El grupo Aje cobraría hasta 100 millones de dólares por demanda por daños por prácticas monopólicas (click).

martes, enero 08, 2008

El nuevo mercantilismo

Robert J. Samuelson compara el TLC USA-Perú con el retorno de la Era del Mercantilismo antes que con una apuesta concreta por el desarrollo armónico de una región como es la latinoamericana. Y lo hace con las siguientes palabras:
Aquí les tengo un pequeño cuestionario: ¿Qué tienen en común: (a) Vladimir Putin, (b) la moneda china, el renminbi, (c) el acuerdo de libre comercio EE.UU.-Perú, y (d) Hugo Chávez? Respuesta: Todos ellos reflejan el "nuevo mercantilismo". Es un desarrollo siniestro que afecta a la economía mundial. En la medida que estos países se vuelven más interdependientes económicamente, son también cada vez más nacionalistas. Ellos están adoptando políticas destinadas a promover sus propios intereses económicos y políticos a expensas de otros países. Tal como se practicó a mediados del siglo 19, el [nuevo] mercantilismo está encaminado a hacer precisamente eso.
Y es que Samuelson no le perdona a los actuales líderes de la política comercial peruana el hecho de jugar un rol político y económico 'privado' (en el sentido que no la negociación de bilateral de Perú con EEUU deja de lado la posibilidad de negociación en conjunto con otros países de la región) que diluye toda posibilidad de negociación futura en Rondas como la Ronda de Doha.

Es bien conocida la treta de negociar con el jugador más débil para establecer un precedente para negociadores más fuertes y así ganar la batalla conjunta. No es que Perú sea precisamente un jugador económicamente débil, pero si lo es desde el punto de vista político, así que es un buen ejemplo a tomar y ganar para diluir cualquier negociación futura de mejores condiciones de comercialización de los productos agrícolas producidos por los países en vías de desarrollo.

Por eso es que Alan García ha ofrecido sus servicios a los Estados Unidos para ser una especie de vocero estratégico para la región. Ojalá que no se lo tome muy a pecho pues si el modelo no funciona ante un shock de caída de los precios internacionales de los productos mineros, es muy probable que nos encontremos en el mismo lugar (quizá peor) que estuvo la Argentina, luego de la crisis del 2000.

Nos hubiera salido un poco más tedioso negociar un TLC latinoamericano con los EEUU, pero no imposible. Y probablemente habría sido más rentable en el largo plazo, sobre todo desde el punto de vista social, ya que nos habríamos evitado ensayar un modelo de desarrollo económico y social fallido del pasado como lo fue el mercantilismo para los españoles, por ejemplo.

Krugman contra el TLC

De acuerdo con un reciente artículo de Paul Krugman en el New York Times, el comercio internacional entre países de altos ingresos y los países de bajos ingresos es una esperanzadora estrategia para estos últimos (como el Perú) para subir por la escalera del ingreso.

No obstante, tal como él mismo señala...
In fact, it’s hard to avoid the conclusion that growing U.S. trade with third world countries reduces the real wages of many and perhaps most workers in this country. And that reality makes the politics of trade very difficult.
Es decir,
De hecho, es difícil de evitar la conclusion que el creciente comercio de los Estados Unidos con los países del tercer mundo reduce los salarios reales de muchos o quizá de la mayoría de trabajadores de este país. Y esta realidad hace la política comercial muy difícil.
Esta declaración se inserta en un momento muy especial para la política electoral americana. ¿Se espera una reversión o endurecimiento de los términos acordados en los TLCs recientemente impulsados? Muy difícil. Pero todo apunta a que "la implementación" del acuerdo, al menos en el caso peruano, va a tener un camino un tanto difícil que discurrir.

La pelea por los beneficios del libre comercio para países como el nuestro aún no ha terminado.

viernes, noviembre 09, 2007

TLC USA-Peru: ¿Equidad para quién?

Es interesante leer los comentarios de algunos blogs influyentes de los Estados Unidos, como el de The Club for Growth (el Club para el Crecimiento), donde se celebra y explica los beneficios concretos de la firma del Tratado de Libre Comercio con Perú para los americanos (traducción libre, énfasis mío):
Una victoria para el libre comercio de hoy
The Club for Growth

Washington - En la actualidad, el Club para el Crecimiento aplaudió a la Cámara de Representantes de los EE.UU. por la aprobación de un acuerdo de libre comercio con el Perú, que será de gran ayuda para las empresas americanas al eliminar de inmediato las obligaciones para el 80% de las exportaciones industriales de los EE.UU. así como también de dos tercios de las exportaciones agrícolas, que se estiman podrán incrementar las exportaciones de Estados Unidos por $ 1 mil millones al año.

El cómputo final de votos fue 285-132, con 109 demócratas y 176 republicanos reunidos en un coro conjunto por el libre comercio. Sólo 16 republicanos votaron en contra del acuerdo comercial, es decir, votaron fundamentalmente para apoyar el mantenimiento de altos impuestos sobre los productos americanos vendidos en el Perú.

"Todos los economistas distinguidos coinciden en que el libre comercio promueve el crecimiento económico mundial", dijo el Presidente del Club para el Crecimiento Pat Toomey, "y es alentador ver a una mayoría de representantes en la elección de racionalidad económica antes que la demagogia proteccionista. Instamos al Senado a aprobar rápidamente el acuerdo de comercio con el Perú y a la vez esperamos que tanto la Cámara y el Senado avancen rápidamente en la revisión de los acuerdos comerciales con Panamá, Colombia, y Corea del Sur. "
Queda claro, que en este juego de libertad económica se espera que ambas partes resulten ganadoras, incluidos los subgrupos poblacionales que se encuentran detrás de los negociadores. Para el caso americano, parece que esto esta garantizado. Para el caso peruano, no es tanto así.

Creo que el argumento de la equidad competitiva para los productos estadounidenses ha sido fundamental para la victoria comercial americana conseguida con este TLC. Para el caso peruano, no creo que el argumento de la equidad compensatoria social con los productores más alejados del país haya comportado alguna victoria neta para nuestra sociedad.

La alegría de Bush

La Casa Blanca ha emitido un mensaje del Presidente Bush donde da a conocer las razones de su enorme satisfacción ante la firma del Tratado de Libre Comercio con Perú (traducción libre, énfasis mío, 8/11/07):
Me alegro de que la Cámara de Representantes haya aprobado hoy el Acuerdo de Libre Comercio con el Perú, con un fuerte voto bipartidista.

La ampliación de los mercados para nuestros bienes y servicios es fundamental para la continuación del crecimiento económico y la creación de empleo aquí en América. A través de los acuerdos de libre comercio, establecemos reglas que aseguran que las oportunidades y los beneficios del comercio están a disposición de nuestros trabajadores, los ganaderos, los agricultores y los proveedores de servicios.

Durante más de 14 años, el Perú se ha beneficiado de un amplio acceso a nuestros mercados en virtud de la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas. Este Acuerdo de Promoción Comercial EE.UU.-Perú ayudará a nivelar el campo de juego para los exportadores norteamericanos y los inversores. La aprobación de este Acuerdo, envía una fuerte señal de que estamos dispuestos a apoyar a aquellos que comparten nuestros valores de la libertad económica y la democracia.

Mediante el fortalecimiento de nuestras relaciones comerciales con los vecinos importantes - incluso a través de nuestros acuerdos comerciales con Colombia y Panamá -, vamos a avanzar significativamente tanto en nuestros intereses económicos como de seguridad nacional. Estas democracias están tratando de mejorar la vida de sus ciudadanos. Debemos abrazar el firme compromiso con la libertad económica de los países de nuestra región, y los esfuerzos de Colombia para luchar contra los terroristas y los traficantes de drogas y para fortalecer el estado de derecho.

La votación de hoy en la Cámara es la primera sobre un acuerdo de libre comercio desde mi Administración y los dirigentes de ambas partidos en el Congreso han acordado en una nueva manera de avanzar bipartidista.

Aliento al Senado EE.UU. a aprobar rápidamente este acuerdo, y al Congreso para que pase luego rápidamente a consideración nuestros acuerdos de libre comercio con Colombia, Panamá y Corea del Sur.
Lo que me agrada de este mensaje es que el Presidente Norteamericano resalta sin tapujos la ganancia que significa para su país el hecho de haber firmado este acuerdo. No sólo ganarán sus grandes inversionistas en igualdad de condiciones con los inversionistas peruanos, sino también sus trabajadores, agricultores, ganaderos y proveedores de servicios.

En contraste, nuestro Presidente tuvo que resaltar el hecho de que no tenían un plan claro para resolver los efectos negativos del TLC entre ciertos grupos de productores que no están conectados con los mercados internacionales.

Al menos nos queda contentarnos con la fuerte señal dada por el gobierno norteamericano en apoyar a aquellos países como el nuestro que se adscriben al lema de libertad económica y democracia. Esperemos que verdaderamente sea algo más que una fuerte señal.

Salud Mr. Bush!

miércoles, octubre 17, 2007

Una crítica a la política comercial

La Organización Mundial del Comercio acaba de publicar su Trade Policy Review del Perú, el que se compone de los siguientes documentos (en formato word):
y se añade también un Reporte gubernamental.

Quiero destacar el último párrafo de las observaciones que hace el informe de la OMC (item 81, traducción libre):
No obstante, a pesar de que la estabilidad macroeconómica y la apertura comercial han ayudado a impulsar el crecimiento y, por tanto, ha tenido efectos positivos sobre la reducción de la pobreza, el Perú es consciente de que no basta con confiar sólo en la apertura y / o el crecimiento con el fin de erradicar la pobreza. Por esta razón, las políticas complementarias, tanto de carácter intersectorial y, en particular, los sectoriales, se están desarrollando (Programa Sierra Exportadora, el Programa de Crecimiento, Planes Regionales de Exportación, etc) que pretenden contribuir a ampliar el impacto del crecimiento sobre la pobreza y, de este modo, acelerar la reducción del número de personas muy pobres y extremadamente pobres, tanto en las zonas rurales como en las zonas urbanas, y así mejorar la distribución del ingreso en el país.
La conexión entre exportaciones, crecimiento y reducción de la pobreza ha sido de constante debate en nuestro país y al parecer la evidencia de las últimas encuestas del INEI nos demuestra que el mayor impacto ha sido en las regiones de la costa donde se desenvuelven sectores económicos orientados al comercio exterior.

Pero las regiones tradicional e históricamente pobres, como la andina, no han tenido un impacto significativo y en varios casos, incluso, ha sido contraproducente. Si bien es cierto que se están implementando algunos programas regionales, como Sierra Exportadora, sus resultados en términos del desarrollo y bienestar de los más necesitados aún no son claros.

El debate que no ha sido resuelto finalmente, es que la velocidad de mejora de los ingresos de los menos pobres ha sido mucho más rápida que la velocidad de mejora de los ingresos de los más pobres con lo que se ha obtenido un notable incremento de la desigualdad en nuestro país, con reducción de la pobreza.

Por eso destaco la información que proporciona la OMC ya que no sólo apunta al problema de la reducción de la pobreza sino también al de la reducción de la desigualdad, que es en el fondo, el mayor problema de nuestro país.

lunes, octubre 08, 2007

En favor de la globalización del trabajo

De acuerdo con una de las últimas encuestas globales realizadas por el Pew Research Center, el Perú es uno de los países que se encuentra con una menor reticencia a restringir la libre movilidad de la mano de obra en el mundo. Las cifras a continuación (la pregunta es si la persona está de acuerdo o no con restringir más y controlar la inmigración):

Desde ese punto de vista, nuestra ciudadanía es una de las más coherentes del mundo (al menos tanto como Suiza) con los valores del capitalismo postmoderno, aunque aún no disfrutemos de todos los beneficios que este reporta a los países con menor desigualdad relativa.

El estudio completo puede descargarse del siguiente enlace (pdf).

viernes, octubre 05, 2007

El TLC del largo plazo

Mirko Lauer prevé que los impactos del TLC van a ser tan imperceptibles en el corto plazo que se diluirán con la espera y el discurso del largo plazo. Sus razones son:
Nadie debe esperar efectos inmediatos. No solo porque ya hay un ATPDEA, sino porque estamos rodeados de otros efectos con impacto en la economía de las personas. Sobre todo un dólar más abundante y más débil, alimentos más caros, productos chinos mucho más baratos y un panorama financiero algo más incierto que antes. En medio de esto el TLC no va a ser precisamente una caída del muro de Berlín.

Esto significa que el saludo al TLC solo se va a prestar a uno de esos clásicos discursos sobre beneficios a largo plazo. Mientras tanto las críticas al TLC también van a tener que esperar que aparezcan algunos efectos negativos específicos. No solo efectos del TLC, sino del exceso de dólares en el mercado al que se ha llegado sin necesidad de TLC, por la sola magia de los precios de los minerales.
En ese sentido, vale la frase que se le adjudica a Keynes: "en el largo plazo, todos estaremos muertos".

martes, septiembre 25, 2007

Adex - Confiep: TLC si, sindicatos no

El empresariado peruano no cesa de quejarse por las medidas que se han dado en favor de los trabajadores en la base de la distribución, aquellos que trabajan bajo distintas formas de tercerización, a pesar de que Adex y Confiep saben que estas son necesarias para poder acceder al TLC con Estados Unidos.

De acuerdo con una nota del diario La República, estos gremios empresariales piden cambiar una frase del Decreto Supremo 020-2007 porque podría estar introduciendo la estabilidad laboral en el marco de la renovada ley de tercerización:
Cuando el Ejecutivo promulgó la norma para modificar la relativa a la tercerización de servicios, dejó en claro que era parte de los compromisos asumidos por nuestro país para la ratificación del TLC con EEUU.

Pero en opinión de Stewart, la exigencia de los demócratas no puede ir en contra de lo establecido en los convenios internacionales. "Esperamos que se elimine el párrafo correspondiente a la limitación del cese porque cambia la figura real y podría establecer la estabilidad laboral absoluta", precisó.
La frase en cuestión es la que permite a los trabajadores presentarse ante la Autoridad Administrativa de Trabajo para exigir su reposición u protección respecto de los derechos sindicales que están contemplados en el artículo 4 de dicha ley.

Una vez que la noticia de la firma definitiva del TLC por parte del Congreso americano se de, creo que las quejas de los gremios empresariales terminarán para pasar a otro nivel de preocupaciones: invertir más para ganar más.

jueves, septiembre 20, 2007

Crisis financieras globales y el TLC USA-Perú

¿Cómo afectarán las turbulencias financieras de este año al Perú? De acuerdo con el discurso pronunciado el día de ayer en nuestra ciudad por Rodrigo Rato, Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, tendríamos efectos indirectos en nuestra balanza comercial con los Estados Unidos y probablemente una reducción del PIB estimado hasta en un 0.5%. Esto es, en opinión del orador, algo que no hay que temer. Veamos por qué (énfasis mío):
4. Sabemos que la turbulencia en los mercados de crédito tendrá efectos sobre el crecimiento mundial, sobre todo en 2008, cuando los indicadores reflejen de lleno sus consecuencias. El impacto probablemente será más marcado en Estados Unidos, pero algunos de sus efectos también se sentirán en otros países. Parte se deberá a la menor disponibilidad y el mayor coste del crédito para la vivienda en Estados Unidos, y a la forma en que este fenómeno probablemente agravará la desaceleración que ya está sufriendo el mercado inmobiliario de Estados Unidos. Y, por tanto, sus efectos sobre el consumo privado. Ahora también parece probable que las dificultades en los mercados de crédito puedan propagarse más allá del mercado inmobiliario, lo cual podría tener una incidencia más amplia en el consumo y la inversión. También sabemos que otras economías avanzadas se verán afectadas en parte porque sus propias instituciones financieras y mercados financieros están expuestos a los problemas del mercado de hipotecas subprime en Estados Unidos, y en parte porque el descenso de la demanda en Estados Unidos mermará la demanda de sus exportaciones.

7. Por ahora pensamos el impacto en América Latina será relativamente moderado, y que las tasas de crecimiento de la mayoría de los países de la región serán similares a las de años recientes. En todo caso, las cifras de crecimiento de 2007 no variarán mucho: los efectos solo deberían sentirse en el cuarto trimestre del año. En lo que se refire a 2008 la crisis podría afectar a las tasas de crecimiento para algunos países de la región hasta en un 0,5%, aunque aún es pronto para evaluar los efectos concretos sobre la economía real.

8. Permítanme explicar por qué. En el pasado, las desaceleraciones económicas y las perturbaciones financieras en la economía mundial han afectado a la región debido a la reducción de la demanda de importaciones, sobre todo en Estados Unidos, y al aumento de los diferenciales de la deuda de los mercados emergentes. En esta ocasión también creemos que se notarán en cierta medida estos efectos. Pero hay razón para pensar que las repercusiones en la región serán menores que en otras ocasiones. ¿Por qué? En la mayoría de los mercados emergentes de América Latina, los fundamentos económicos son ahora más fuertes que durante las anteriores conmociones de los mercados financieros. Los regímenes cambiarios más flexibles y la capacidad para emitir deuda en moneda local han reducido dos fuentes de vulnerabilidad a niveles mínimos en comparación con los observados durante los episodios previos de tensión en los mercados financieros. Además, muchos países ahora gozan de situaciones presupuestarias más sólidas. Las exportaciones de América Latina también se han diversificado: el porcentaje de las exportaciones de la región que tienen como destino Estados Unidos ha disminuido unos 10 puntos porcentuales desde 2000. Todos estos motivos hacen pensar que esta vez la turbulencia financiera probablemente tendrá un efecto menos grave en América Latina que otras crisis pasadas.

9. Sin embargo, las cosas han cambiado desde agosto. Es probable que se avecinen tiempos difíciles para los ministros de Hacienda, los bancos centrales y los reguladores. Es posible que algunos países estén en condiciones de aplicar políticas anticíclicas, si llegaran a ser necesarias. Pero los ministros de Hacienda tendrán que vigilar con atención los coeficientes de deuda, y evitar aumentos bruscos del gasto público. Los bancos centrales y los reguladores de los mercados financieros tendrán que cerciorarse de tener a mano información fiable sobre el perfil de riesgo de las principales instituciones financieras de cada país.

En primer lugar, si uno de los países que se refiere Rato va a ver disminuido su PIB en 0.5% es el Perú, podremos darnos cuenta de que este impacto será mayor al que ha tenido el terremoto de Pisco en nuestro PIB, 0.3%. Ambos efectos no se suman afortunadamente en el mismo año, pero es como si supieramos que el próximo año tendremos un terremoto, financiero, con epicentro en USA.

Esto me lleva a la segunda reflexión. Es curioso. Justo en el momento que pensamos que el TLC con USA es lo mejor que nos podría pasar, vemos que no será tanto así, al menos para el 2008, pues en realidad esta consolidación comercial nos hará un poco más sensibles a los efectos perversos de las crisis financieras globales. Es como si todo el Perú se hubiera mudado al ladito de USA justo cuando ocurrió su crisis hipotecaria.

Queda claro que Estados Unidos ha trasladado los costos de su crisis no sólo al Perú, sino al resto del mundo, lo que resolverá con una menor demanda de productos que importa no sólo de América Latina, sino también de nuestro país.

Con todo, es probable que tener un TLC en este contexto sea la segunda mejor solución (second best) ya que sin TLC estaríamos frente a una puerta cerrada para nuestras exportaciones. Queda entonces el trabajo al MINCETUR de consolidar los TLCs con los países asiáticos que son los que no sentirán la crisis debido a su gran crecimiento económico y de esta manera diversificar el riesgo del próximo año.

Lo último que quiero destacar es como Rodrigo Rato, a pesar de que ve al mundo sumido en una lección práctica de los efectos de una crisis internacional, recomienda no perder la fe en la globalización con las siguientes palabras:
10. La actual crisis no debe llevar a las autoridades aquí y en el resto del mundo a rechazar el desarrollo financiero, la globalización y los instrumentos de dispersión del riesgo son, que son favorables para el desarrollo de las economías emergentes, pero sí debería ayudarlos a tomar decisiones más acertadas sobre cómo desarrollar y regular estos mercados ahora que su primer test se ha producido. El FMI va a incrementar su labor de control de los riesgos a escala mundial y regional mediante la vigilancia multilateral y la asistencia técnica a los países miembros. Por otro lado, el FMI, juntos con otras instituciones multilaterales, como el Banco de Pagos de Basilea (BIS) y el Foro de Estabilidad Financiera (FSF), empezará a discutir durante las próximas reuniones anuales en Washington las lecciones y consecuencias que debemos extraer para el futuro. Además, el FMI tiene como prioritario en su agenda la discusión de un nuevo instrumento financiero orientado a prevenir los efectos de las crisis en un mundo globalizado. El fin es reducir la probabilidad de que se produzcan crisis de la cuenta de capital mediante el apoyo de políticas sólidas y el suministro automático de un acceso sustancial de recursos antes de que ocurra la crisis. Los acontecimientos recientes, entre otras cosas, nos enseñan que los mercados financieros pueden, no sólo cambiar sus precios, sino también los niveles de liquidez de manera casi inmediata.
Me pregunto: ¿Cómo hacer para evitar que la próxima crisis financiera surgida en el mundo desarrollado la pague el mundo en vías de desarrollo?