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martes, marzo 08, 2022

La misión del FMI recomienda...

El día de ayer la misión "Artículo IV" del FMI ha publicado su informe conclusivo acerca de las perspectivas de desempeño de la economía peruana y las reformas sugeridas para sobresalir airosa de las dificultades en ciernes (leer aquí). Encuentro que muchas de las afirmaciones y sugerencias suenan a que es necesario actuar ahora y de manera firme, debido a la gravedad de los riesgos que tiene que enfrentar la economía, sobre todo en los siguientes ejes:

  • Enfrentar la inflación y los riesgos externos
  • Restablecer el marco fiscal
  • Reforzar el sistema financiero
  • Impulsar una estrategia bien articulada para el crecimiento económico y la resiliencia

De estas cuatro recomendaciones, sólo quiero comentar la última, que es la que está generando más polvo en el actual debate político nacional. Si bien es cierto que hay un consenso qué hacer, esto es, sobre la necesidad imperiosa de elevar la productividad de la economía peruana, no existe igual consenso sobre cómo hacerlo. La apuesta de la actual Ministra de Trabajo ha sido impulsar una serie de reformas a favor de la restitución de derechos de los trabajadores y las mejoras salariales contenidos en la así llamada Agenda 19 (leer aquí). La otra parte en cambio, que sigue la línea de lo señalado por el informe de la misión del FMI, recomienda que para que exista una elevación de la productividad se requiere bajar los costes asociados a los trabajadores fundamentalmente. David Tuesta, ex Ministro de Economía y actual presidente del Consejo Privado de Competitividad, es quien ha expuesto con vigor esta posición en una columna del diario El Comercio que tituló "Una cachetada imperdonable a los trabajadores" (leer aquí).

Me llamó la atención dicho título pues al observar la distribución factorial del ingreso nacional, uno encuentra que la "cachetada" a los trabajadores en realidad ya se les ha dado hace tiempo en nuestro país, en tanto que a las ganancias de capital se les ha otorgado la correspondiente "levantada", favoreciendo su posición en la distribución del ingreso nacional. ¿Cómo así? Responder a esta pregunta necesita una mayor averiguación de los proceso económicos, políticos y sociales que estamos viviendo como país. Pero lo que si podemos observar es que a partir del 2004 aproximadamente este proceso se ha vuelto más inequitativo en detrimento de la participación de los salarios de los trabajadores en el ingreso nacional llegando a un máximo de 30 puntos del PBI de diferencia entre ambos grupos, manteniéndose así hasta antes de la pandemia. Un proceso que ya había sido descrito por Humberto Campodónico como "la boca de cocodrilo" (leer aquí).

Ilustración 1 Participación de los salarios y las ganancias de capital en el ingreso nacional, 1994-2019


    Elaboración propia con información del INEI

Como ya ha sido patente por los datos oficiales, la masa salarial ha sido drásticamente afectada por la pandemia. Datos de la EPE de Lima Metropolitana reportan que los ingresos totales del trabajo principal al trimestre móvil de enero de 2022 se encuentran retrasadas en -16.1% respecto de los ingresos totales de enero de 2020. Esto nos hace pensar que la boca de cocodrilo se ha vuelto a abrir aún más en perjuicio de los trabajadores. Pero igual falta corroborar qué ha pasado con la participación de las ganancias de capital.

Pese a lo señalado, al parecer, la misión del FMI se encuentra alineada con la postura siguiente: la elevación de la productividad sólo será posible si se realizan importantes reformas para eliminar los sobrecostos laborales que constituyen serias rigideces para lograr este objetivo. En contraste con esta posición, la otra parte, hace énfasis en que los así llamados sobrecostos laborales no son la raíz del problema pues estos ya han sido reducidos fuertemente durante las reformas estructurales implementadas en los años noventa. Y pese a tal recorte de costes, la productividad nunca se elevó significativamente. 

El crecimiento económico de los años 2000 ha sido una suerte de aprovechamiento de sobreprecios importantes a la materia prima exportada, pero nunca hubo una transformación productiva y diversificadora real de la economía peruana que permitiera tener tasas de crecimiento fuertes y sostenidas por mucho más tiempo de lo que espuriamente hemos vivido en la década pasada. El problema que subsiste en el fondo es que la economía peruana no realiza una apuesta contundente por implementar una política de diversificación económica que asegure una elevación de la productividad total en el mediano plazo, mediante una mayor inversión en capital humano y una clara priorización de recursos públicos y privados orientados a la innovación y la tecnología. Estas afirmaciones y recomendaciones pueden ser corroboradas por los sendos análisis del estilo de crecimiento económico realizados por la Universidad de Harvard para casi la totalidad de las economías del mundo (ver aquí), señalando que en el fondo, este es el problema principal que resolver, y por supuesto, también lo otro, previo el debido proceso de diálogo social aplicado y los acuerdos que se alcancen respectivamente.

¿Podrá la actual administración gubernamental resolver esta encrucijada? La incertidumbre cunde en muchos espacios de debate y análisis del país. Y todo parece que mientras la crisis política persista, no habrá un liderazgo claro para tomar las decisiones fundamentales que el país necesita para remontar sus desafíos. 

A pesar de todo, hay que insistir en el diálogo y la búsqueda de acuerdos bien articulados en estos aspectos de importancia para el país, y no sólo una de las partes.


lunes, diciembre 01, 2014

Favores políticos o creación de empleo

Cuando un gobierno decide favorecer a una determinado gremio empresarial que mantiene profundas conexiones políticas en su interior, se obtiene como resultado un perjuicio del crecimiento económico y una caída en la creación de empleos. El siguiente artículo demuestra cómo esta afirmación es verdad en la realidad de los países que conforman la región del MENA (Middle East and North Africa).

La traducción del artículo es mía y por supuesto perfectible. Pero lo más importante es que traigo a colación la idea central de que los cinco paquetazos de reactivación económica aprobados por este gobierno son la profundización de un continuo de favores políticos otorgados en términos económicos a un par o más de gremios empresariales. Esto se ha realizado bajo la promesa de recuperar un determinado ritmo de crecimiento económico, pero se ha hecho a costa de dos estrategias bien definidas:

  1. Seguir achicando al Estado (por la vía de la disminución de su recaudación fiscal, la renuncia a la provisión de los servicios públicos vía APPs y la venta parcial de sus empresas públicas) y 
  2. Recortar los derechos laborales de las nuevas generaciones de trabajadores que anhelen trabajar en el sector formal. 

Juzgue Ud. en qué extremos lo descrito a continuación se aplica a nuestra realidad.

Cómo los favores políticos impiden el crecimiento económico
Por Marc Schiffbauer, The World Bank, 01 de diciembre de 2014

La mayoría de las personas en edad de trabajar en la región del MENA se enfrentan a una elección: pueden estar desempleados; o pueden trabajar en empleos de baja productividad, esto es en las actividades de subsistencia que se encuentran a menudo en la economía informal. En particular, sólo el 19% de las personas en edad de trabajar en la región MENA tienen trabajos formales.

La razón principal es que el sector privado no crea suficientes empleos. Entre el 42% y el 72% de todos los puestos de trabajo están en las microempresas en la región del MENA, pero el problema es que estas microempresas no crecen. En Túnez, la probabilidad de que una microempresa crezca más allá de 10 empleados, cinco años después es del 3%.

¿Por qué la creación de empleo del sector privado ha sido tan débil?

Dado el crecimiento del desempleo en la región, uno podría sospechar que los determinantes de la creación de empleo son diferentes en el Medio Oriente y África del Norte. Pues no lo son! Los tipos de empresas que crean más puestos de trabajo en la región son los mismos que en otras regiones de rápido crecimiento.

  1. Las Startups son las empresas que crean más puestos de trabajo. Las micro Startups representaron el 92% de la creación de empleo neto total en Túnez entre 1996 y 2010 y 177% de la creación neta de empleo total en el Líbano entre 2005 y 2010.
  2. Las empresas más productivas crean más puestos de trabajo. Las empresas con mayor productividad inicial crean más puestos de trabajo en los próximos cinco años en todos los países de la región con datos.

El problema es que no hay suficientes nuevas empresas y el crecimiento de la productividad ha sido débil. Por ejemplo, por cada 10.000 personas en edad de trabajar, sólo seis nuevas empresas de responsabilidad limitada se crean cada año en los países de la región del MENA en comparación con un promedio de 26 nuevas empresas de todos los países en desarrollo en todo el mundo. Por otra parte, las empresas en Egipto y Túnez apenas aumentaron su productividad en los primeros 35 años después de su entrada, mientras que las empresas en México, India o Turquía a aumentaron su productividad de 2-3 veces en el mismo período.

¿Por qué el aumento de Startups y de la productividad ha sido tan bajas?

“Trabajos o Privilegios” demuestra que la razón de este fenómeno es el conjunto de políticas que privilegian a unas pocas empresas dominantes que las aíslan de la competencia. A continuación presentamos cuatro ejemplos de este tipo de políticas que ahogan la competencia leal en la región:

  1. Las restricciones a las empresas extranjeras para entrar en los sectores de servicios se encuentran entre los más altos del mundo. La eliminación de las restricciones a la inversión extranjera directa en los sectores de servicios en Jordania crearía más puestos de trabajo en las empresas de servicio doméstico: un aumento del 1% en la participación del empleo en las empresas de servicios extranjeros aumentaría el crecimiento del empleo en las empresas de servicios nacionales en un 1% -punto en un período de cinco años.
  2. La burocracia en Marruecos reduce la creación de empleo. En particular, el tratamiento desigual e impredecible por las administraciones fiscales, la corrupción y los obstáculos en el sistema judicial, y el alto costo de financiamiento limita el crecimiento de nuevas empresas, que son el motor de la creación de empleo.
  3. Los generosos subsidios energéticos a la industria en Egipto socavan la competencia y cuestan empleos. Como resultado, a pesar que se observan salarios más bajos en Egipto con respecto a Turquía, las empresas manufactureras intensivas en trabajo en Egipto emplean 320.000 trabajadores menos.
  4. La aplicación de políticas discriminatorias en el Medio Oriente y África del Norte crea un campo de juego desigual reduciendo la competencia entre las empresas. Por ejemplo, las empresas con profundas conexiones políticas en Egipto reciben menos inspecciones fiscales por parte de funcionarios del gobierno.

Teniendo en cuenta que estas políticas cuestan puestos de trabajo, ¿Por qué continúan vigentes?

Las políticas de la región a menudo han sido capturadas por un puñado de empresas con conexiones políticas que crearon privilegios en lugar de puestos de trabajo. Si bien el problema es regional, nos centramos en Egipto y Túnez. En ambos países, las empresas con conexiones políticas son empresas que son manejadas o son propiedad de hombres de negocios que bien controlan un alto cargo político en el gobierno o un partido en el poder, o cuyos activos han sido confiscados en el 2011 debido a que eran propiedad de una antigua familia gobernante.

“Trabajos o privilegios” considera que las actividades de las 469 empresas con conexiones políticas en Egipto y 215 empresas conectadas en Túnez se han generalizado en todos los sectores económicos. Y estos fueron los sectores que obtuvieron generosos privilegios políticos.

Por ejemplo, el 45% de las empresas conectadas en Egipto operan en industrias intensivas en el alto consumo de energía en comparación con sólo el 8% de todas las empresas manufactureras. ¡Las subvenciones a la energía conducen a privilegios en lugar de puestos de trabajo!

Por otra parte, el 43% de los sectores con al menos una empresa conectada en Túnez están protegidos contra la entrada extranjera en los sectores de servicios en comparación con sólo el 14% de los sectores no conectados.

Cuando los aranceles comenzaron a disminuir en Egipto, los obstáculos técnicos no arancelarios para importar aumentaron. Estas barreras no se impusieron al azar: el 71% de las empresas con conexiones políticas, pero sólo el 4% de todas las empresas venden productos que están protegidos de la competencia extranjera por barreras no arancelarias (The Economist: Friends in High Places).

Los privilegios suprimen la dinámica necesaria de las empresas para crear empleos. En Egipto hay menos Startups en sectores dominados por empresas con conexiones políticas a pesar de los generosos privilegios en estos sectores. La conclusión es que, cuando una empresa conectada políticamente entra en un sector no conectado en Egipto, la disminución del empleo alcanza los 1,4 puntos porcentuales al año.

¿A dónde llegaremos desde este punto?

La respuesta simple es: reformar las políticas que privilegian a unas pocas empresas conectadas a expensas de los millones de trabajadores y empresarios no conectadas. Pero, ¿cómo pueden estas políticas reformarse en contra del interés de algunos beneficiarios influyentes? ¿Qué se necesita para crear instituciones que salvaguarden la competencia? ¿Cuál es el papel de los ciudadanos en las instituciones que se supone deben proteger la competencia?

Este post apareció por primera vez en el blog del Banco Mundial para el Desarrollo Futuro.

Autor: Marc Schiffbauer es economista en la Unidad de la Reducción de la Pobreza y Gestión Económica para la región de Oriente Medio y Norte de África.

Fuente del artículo (original en inglés):

http://forumblog.org/2014/12/how-political-favours-hinder-economic-growth/?utm_content=buffer5e83e&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer

miércoles, noviembre 12, 2014

La política del drawback: desnudando la ineficiencia del sector privado

Que la CGTP, el SUTEP o los trabajadores del sector público anuncien una marcha en defensa de los derechos laborales, no llama la atención casi a nadie. Pero que un gremio empresarial anuncie una marcha por las calles para defender sus legítimos derechos, realmente es una noticia que no podría pasar desapercibida.

Dos casos me vienen a la memoria.

El primero ocurrió en octubre de 1987, cuando el ex presidente Alan García quiso estatizar la banca privada durante su primer gobierno. Esto motivó la movilización liderada por Francisco Pardo Mesones, entonces Presidente de la Asociación de Bancos y dueño del hoy extinto Banco Mercantil. La marcha logró convocar las muestras de solidaridad de buena parte de la ciudadanía por lo que el gobierno tuvo que retroceder de implementar la medida propuesta. Posteriormente, Pardo Mesones fue un protagonista político relevante en el Congreso y el BCR hasta mediados de los noventa.

Un segundo caso, estuvo a punto de ocurrir en septiembre de 2008, justo cuando se desataba la mayor crisis internacional desde los años 30. En aquel momento, José Luis Silva Martinot, presidente de la Asociación de Exportadores (ADEX) anunció, que ante la falta de diálogo de parte del gobierno ellos iban a realizar una marcha para exigir al Ministro de Economía, Luis Valdivieso que atienda su demanda de aumentar el porcentaje de Drawback de 5% al 8% del valor de las exportaciones. Esto contradecía la propuesta del MEF que era exactamente lo opuesto: eliminar el drawback pues esta medida constituía un costoso subsidio otorgado a cerca de 1400 exportadores de diversos sectores no tradicionales (agrícola, textiles, pesca, químicos, entre otros). No era viable que si el costo de los aranceles a los insumos importados se calculaba entre 1 a 2% y el drawback era del 5%, era claro que había un exceso de recursos otorgados al subsector. La respuesta de Martinot señaló lo siguiente:
"[...] si una empresa exportadora paga como 1% de aranceles y recibe como 5% de drawback, no podemos decir que hay un aprovechamiento. Simplemente esa empresa está utilizando el drawback para ser más competitiva, pues tiene que asumir sobrecostos que pueden llegar al 80%"
Y aquí es donde comienza lo interesante. El discurso recurrente de la ineficiencia y los sobrecostos que ha enarbolado el sector en cuestión.

La cantaleta de los sobrecostos

El discurso de los sobrecostos apuntados por ADEX ha sobrevivido asombrosamente hasta hoy. De acuerdo con este gremio, los sobrecostos provienen de al menos tres fuentes: los excesivos impuestos pagados por los empresarios del sector, la falta de infraestructura y los sobrecostos laborales. Este discurso ha vuelto a ser esgrimido con ferocidad para hacer frente al reciente Decreto Supremo 312-2014 emitido por Alonso Segura, el actual Ministro de Economía, que pone a cero el arancel de más de 1800 partidas arancelarias y por lo tanto deja sin sustento la existencia de la política del Drawback. De hecho, el ministro ha tenido que retroceder.

Pero, curiosamente, este subsector ha sido uno de los más favorecidos por el Estado en las tres dimensiones señaladas. Veamos:

Con respecto al componente de infraestructura, con un costo total que supera los mil millones de dolares, el gobierno ha habilitado más de 144 mil has áreas agrícolas a través de grandes proyectos de irrigación como el de Chavimochic orientados casi exclusivamente para los medianos y grandes empresarios que operan en esta actividad productiva. Esta importante política, aunque positiva desde el punto de vista de la producción, ha generado un fenómeno de concentración de la tierra que incide en un aumento de la desigualdad en el país donde el ganador supremo es la costa. De acuerdo con LRA155, el último Censo Agropecuario del 2012 revela que el 1% de las unidades productivas acaparan la tercera parte de las tierras ubicadas en esta región natural. La importancia de este fenómeno radica en que el caso peruano verifica una observación bastante precisa que realiza Morley en su estudio de la desigualdad en América Latina:
"En América Latina los patrones de asentamiento eran completamente diferentes [a los observados en Norte América]. En primer lugar, la tierra no se puso a disposición de pobladores, sino que más bien estaba reservada por el Estado o regalado en grandes extensiones a unos pocos afortunados. Para asegurar una fuente de mano de obra con salarios suficientemente bajos para garantizar un excedente explotable, algunos países recurrieron a la esclavitud, otros a una variedad de sistemas de peonaje que ataban a los campesinos a la tierra." (pág. 64)
En la actualidad, el Estado ya no regala tan escandalosamente las tierras a los "pocos afortunados". Pero que lo hace a precio regalado, lo hace. Así tenemos que es el Estado uno de los principales agentes promotores de la desigualdad de activos (tierra) en nuestro país.

En lo tocante a la tributación, quiero destacar dos conceptos. El primero es el drawback -la restitución de los derechos arancelarios-, y el segundo el aporte tributario neto del sector. En lo referido al primer concepto, tenemos que la presión que ejerció Martinot a fines del 2008 resultó ser un éxito pues el gobierno decretó un aumento considerable del drawback de 5% a 8% que fue efectivo durante todo el 2009. Este beneficio se redujo a 6.5% durante el 2010 para luego restablecerse en 5% desde el 1 de enero de 2011. En términos monetarios, los datos de la SUNAT al 2012 revelan que el costo total del drawback ascendió a 863 millones de nuevos soles equivalentes a un 0.17% del PBI de ese año. Aproximadamente un 13% de estos recursos es aprovechado por el sector agroexportador que analizamos.

¿Cuál ha sido el resultado de esta política? Es difícil saberlo si primero no contamos con los Estados Financieros de todas las empresas que resultaron beneficiarias de esta política. Pero los resultados de una encuesta realizada por el propio Adex a una muestra representativa de los miembros de su gremio anotó cuál sería el efecto esperado entre ellos ante una eventual eliminación de este subsidio: un 43.6% señaló que operaría con pérdidas, un 43.2% reportó que caerían sus ventas, mientras que un 14.3% dijo que dejaría de exportar. Queda claro que el drawback constituye un subsidio clave para la supervivencia de los eficientes capitalistas de este sector.

Un segundo concepto a explorar es el del aporte tributario del sector. Para esto, un estudio realizado por CEPES ha demostrado que el sector agrícola recibe más de lo que aporta. El 2012, su presión tributaria fue la más baja de todos los sectores productivos alcanzando el 2.1% de su respectivo PBI en contraste con el 11.5% de la construcción y el 29.1% de la minería. Un dato más contundente es que -según el estudio revisado- el Estado terminaría devolviendo entre el 50 y 60% del monto total de impuestos (aranceles, IGV, IR e ISC) pagados por el sector. Podemos concluir que en términos netos, el subsector agroexportador es el engreído del Estado, en contraste con los productores agrícolas microempresariales.

Finalmente, respecto al aspecto laboral, no se sostiene el argumento de la persistencia de los sobrecostos, toda vez que existe un régimen especial diferenciado del general que se viene aplicando desde octubre de 2002. El siguiente cuadro resume las ventajas del régimen agrario que le ha concedido el Estado a los agroexportadores:


Este régimen que se estimaba temporal, ha sido extendido hasta el 2021. Esto en buena cuenta significa que el sector continuará gozando de un ahorro significativo de recursos a costa de los derechos de los trabajadores agrícolas que se encuentran en una categoría menor que el general.

Aquí es donde valoro en perspectiva la respuesta a la pregunta que motivó escribir este artículo. En mi opinión, me queda meridianamente claro que existe una alianza beneficiosa (ojo, que no digo mutua o al menos equilibrada) entre el Estado y el sector agroexportador. Lo mismo no se puede decir entre los empresarios de este sector y los trabajadores dada la persistencia de continuar con un régimen laboral marcadamente inferior al observado en el régimen general. Lo más dramático del caso es que ADEX recientemente pidió rebajar aún más los estándares legales para el factor trabajo en su sector, algo que de definitivamente debería ser rechazado frente a toda la ayuda monetaria directa que ellos continúan percibiendo.

Otra ruta al desarrollo es posible

¿Conviene quitarles de plano el subsidio rotulado como drawback a los agroexportadores? Mi respuesta es si y no. Esto pasa por reevaluar lo que entendemos como acuerdo tripartito para el desarrollo del sector agroexportador. En efecto, este sector se encuentra afrontando un grado de competencia probablemente más salvaje y competitivo que hace treinta años por la reciente proliferación de Tratados de Libre Comercio que nuestro país ha aceptado sin mayor oposición y reflexión. Esto le ha permitido a los países más adelantados expandir sus fronteras de innovación y producción en beneficio de sus propios productores agrícolas. De esta manera, países como los Estados Unidos y la China, por ejemplo, destinan gran cantidad de recursos en la forma de subsidios para hacer más competitivos los productos de sus agricultores en el concierto del comercio internacional. La gran diferencia es que estos subsidios se destinan principalmente a premiar el aumento de productividad (subsidio específico) antes que subsidios al valor de sus exportaciones (subsidio ad valorem).

Lo anterior sería una diferencia crucial con el tipo de beneficio otorgado a los agroexportadores de nuestro país. Lo que le estaría ocurriendo a nuestros empresarios, con la naturaleza que ha adquirido el drawback, es que estos se vuelven ineficientes en la producción al depender excesivamente de los subsidios ad valorem. En este esquema, para una empresa cualquiera le resultará sencillo absorber el subsidio como parte de sus utilidades en lugar de pasarlos a los consumidores en la forma de una reducción de precio. Por ello, queda claro que la política del drawback se ha convertido en un disfraz de la ineficiencia del sector agroexportador.

Por ello, mi opinión es que el drawback debería ser eliminado, en un proceso que debería ser gradual y pasar de allí a un sistema de incentivos a la competitividad e innovación (subsidios específicos). De esta manera, sólo se estaría premiando a los productores más eficientes y que realmente realizan un aporte al desarrollo del sector. Estos incentivos deberían sin embargo estar condicionados a la aceptación de un régimen laboral que genere empleo digno.

Opino de esta manera porque no considero correcto que se siga premiando la ineficiencia del sector agroexportador a costa de los derechos laborales de quienes trabajan en este sector. Si los primeros son beneficiados por el Estado y se permiten sobrevivir manteniendo un estatus económico rentable con los recursos públicos recibidos, estos deben estar condicionados a la creación de un empleo digno. No es posible que sigamos incluyendo a los trabajadores en cuanto a sus demandas sociales por la vía de la dádiva del Estado.

Tampoco es correcto que se siga distrayendo recursos tributarios aportados por otros sectores productivos para premiar un sector que trabaja con un subsidio ineficiente. Si el país apuesta por el desarrollo de este sector, este debería basarse en la innovación y el progreso tecnológico, no en la dependencia de recursos públicos escasos que son aportados por sectores que denotan mayor eficiencia productiva. En ese esquema, el acuerdo debe también considerar la creación de un empleo digno antes que un empleo de segunda categoría, que concibe que la dádiva social sea la forma adecuada de superar la pobreza.

El acuerdo nacional debe ser equitativo y justo entre los tres actores del desarrollo destacados: el trabajador, el empresario agroexportador y el Estado. Creo que es posible obtener un mayor retorno sobre el valor de estos recursos destinados como subsidios si fueran transformados en incentivos a la innovación productiva en el sector que incorpore un empleo digno para sus trabajadores.

miércoles, enero 14, 2009

Contribuciones recopiladas

A continuación algunas publicaciones que recojen algunas de mis reflexiones y datos publicados ya sea en libros físicos y via la web del Politekon.

La primera se encuentra en el informe de evaluación de medio término del Proyecto PRODECO en Huancavelica realizada por Gonzalo García Nuñez (ver su blog aquí) (pág. 17-18):

Informe Corto 50pp
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La segunda la encontré en la formulación de la propuesta del sector trabajador ante el Consejo Nacional de Trabajo por el tema del salario mínimo y la canasta básica familiar (ver aquí, pdf, págs. 5-8).

La última, es una reproducción que hace la Universidad del Pacífico (descargar aquí, pdf) de la entrevista que me realizara la revista Bussines el año pasado a partir del tema de la efectividad que tiene la sociedad peruana para reducir la pobreza.

viernes, octubre 03, 2008

¿Cuatro horas al día o cuatro días por semana?

Me pareció curiosa la propuesta realizada por el genial Carlín, aquella de trabajar sólo cuatro horas al día (ver entrevista en Utero.tv), como una recomendación consecuente de sus reflexiones y contrastes de la teoría marxista con la realidad actual. 

Esto me hizo recordar un estudio realizado en la cuna del pensamiento liberal histórico titulado "Are There Day of the Week Productivity Effects?" (¿Existen efectos de la productividad por día en la semana?) por Alex Bryson & John Forth. Ellos discuten la posibilidad de que la fuerza laboral post moderna trabaje sólo cuatro días y no cinco o seis como se hace en la actualidad. Y esto por cuestiones puramente racionales en torno a la optimización de la productividad del trabajo.

En efecto, los autores presentan el siguiente gráfico:


Es decir, si existen diferencias sistemáticas en la dedicación y uso del tiempo para el trabajo durante la semana, y con cierta tendencia a concentrarlo en cuatro o tres días centrales de la semana (osea, de lunes a jueves) ¿Por qué no evaluar la posibilidad de reorganizar el tiempo de los trabajadores hacia esos días unicamente en vez de tenerlos innecesaria o costosamente en los otros?

Es algo que eventualmente podría costar trabajo en asimilarlo. Pero los autores apelan a una limpia visión negociadora de las relaciones entre los trabajadores y el empresario en aras de lograr el máximo producto, y por tanto la mayor rentabilidad:
Esto implica que cualquier decisión de reasignación [del horario de trabajo] debe ser adoptada conjuntamente por empleados y empleadores. Las ganancias en productividad pueden ser alcanzables si los empleadores y los empleados son animados a tomar un enfoque más creativo en la cuestión de la programación de trabajo durante la semana y participar más activamente en el debate acerca de cómo el trabajo puede ser programado de manera que maximice la producción. Similares iniciativas podrían también aportar beneficios al permitir una asignación más productiva de trabajo a través de la jornada de trabajo o de otras dimensiones temporales, si la actual distribución de esfuerzos a través de estas dimensiones es sub-óptima en términos de la productividad.
Así que, tanto desde el punto de vista más marxista como liberal, habrían razones de peso para sugerir horarios de trabajo recortados ya sea en el número de horas que se dedica cada día, o en el número de días que se dedican a la semana. 

Eso funciona perfectamente en economías donde la mano de obra tiene posibilidades de negociar. Ya sea a través de un sindicato o por una conversación individual frente a frente, trabajador y empleador. Pero en economías como la nuestra, la cuestión aparece un poco más compleja, y por ello es válida la pregunta de Marco Sifuentes: ¿Qué hay de los independientes?

Allí la respuesta de Carlín necesita un mayor sustento. El tema de que el sector informal (incluido los independientes) funciona como "un espejo" de lo que hace el sector moderno de la economía es una idea para el que no se encuentra mucho sustento. Al respecto, la única hipótesis evaluada es si el sector informal responde a las "señales" emitidas por el sector formal -como si fuese un faro- para que aumente los salarios. En nuestra economía no se ha encontrado evidencia suficiente a favor de esta hipótesis, sobre todo ante eventos como el aumento del Salario Mínimo (ver artículo aquí).

Más bien, con lo que si contamos es con un cálculo del aumento promedio de las horas de trabajo como compensación a la reducción del ingreso horario (descargar el trabajo de Gustavo Yamada aquí, pdf). Mientras que el último ha caído en 49% en promedio en términos reales, el primero ha tenido que aumentar de 50.3 a 54.8 horas semanales. Esto entre 1985 y el 2000 para el caso de Lima Metropolitana. Ello implica que en el periodo analizado, las familias han tenido que sacrificar su ocio para aumentar su nivel de ingreso, dados los contextos de crisis y recuperación económicos vividos en ese periodo.

¿Ha cambiado la situación para hoy? Es decir, dado que se observa que las condiciones económicas macro han mejorado, se esperaría que las familias peruanas (o al menos limeñas) estarían recibiendo un mejor ingreso que en la década y media pasadas. Y que por lo tanto, ¿ellas estarían listas para reducir las horas de trabajo promedio utilizadas para cada semana, para lograr una mayor productividad y ganancias?. 

Habría que investigar si ello es posible, mi estimado Carlín.


miércoles, julio 23, 2008

De "los ilegales" con amor

El diario El Comercio informa hoy (ver aquí) que, de acuerdo con un encuesta realizada por la Embajada de Perú en Estados Unidos, los peruanos remesan a sus familias alrededor de USD 1800 millones. Esto equivaldría al 84.5% de las remesas totales que hacen los migrantes peruanos de todo el mundo hacia nuestro país, según se registra en la Balanza de Pagos del 2007 (ver aquí, pdf, p.45).

Pero no todos los migrantes remesan al país. De acuerdo con el referido estudio, aproximadamente un 66.5% de ellos, esto es, 622,344 personas, sí lo hacen. Y de estos, "los ilegales" son los que remiten una mayor cantidad de dinero. Esto se debería, según Manuel Talavera, Cónsul peruano en Washington, "...porque los que están en forma legal han traído, en muchos casos, a sus familiares por lo que no tiene necesidad de seguir enviando dinero".

¿Cuántos son los ilegales? Se estima que la cifra bordea el 60.2% del total de migrantes contabilizados, osea, 374,342 personas. Si asumimos que todos ellos realizan los envíos de dinero, tendríamos que ellos representan el 60.2% del total de peruanos que manifestaron realizar remesas.

Las perspectivas de incremento del monto global de las remesas no son buenas, debido a la crisis en la cual se encuentra sumida la economía norteamericana. No obstante, los cientos de peruanos que todavía siguen migrando probablemente compensen con su trabajo este probable desequilibrio.


martes, abril 29, 2008

Una curva de Phillips para el Perú

El reciente fenómeno del aumento de los precios parece haber sorprendido al mundo entero. Los medios locales e internacionales nos bombardean a cada instante con las notas y entrevistas a especialistas para que nos expliquen un poco más, sobre lo que está pasando, y cuales serían los efectos de esta situación sobre los distintos agentes económicos. En general, todos coinciden en señalar que quienes van a perder con esta escalada inflacionaria son los países pobres, y dentro de ellos los que van a perder más, son los consumidores de las áreas urbanas, ya que los pobladores rurales podrían ganarse ‘alguito’ por la mejora de los precios en sus productos agrícolas.

El saldo neto de esta historia será de pérdida para los países pobres. Así lo afirma Robert Zoellick, actual presidente del Banco Mundial, para quien la crisis mundial de los alimentos podría significar la pérdida de siete años de la lucha contra la pobreza en el mundo. Excepto para el caso del Perú, donde según una investigación del propio Banco (PRWP 4594), el aumento de los precios de los alimentos podría estar reduciendo los niveles de pobreza totales al ser exportadores netos de varios de esos productos (excepto el trigo).

Lo que no toma en cuenta dicho estudio, es el impacto que tendrá la recesión mundial sobre el PBI peruano y, a través de ello, sobre el mercado de trabajo. Para esto nos ayuda un poco, el estudio del FMI (WP/07/176) que afirma lo siguiente: cerca del 40% del dinamismo de nuestro PBI se encuentra explicado por la actividad económica mundial, lo que implica que somos muy vulnerables al desempeño de ella. Si al mundo le va bien, a nosotros también y viceversa. De ambos estudios, es decir del BM y del FMI, podemos concluir que, por la vía de los precios no vamos a obtener un mayor nivel de pobreza, sino más bien, por la vía de una desaceleración de nuestra economía provocada por la recesión económica mundial.

Lo curioso de esta situación es que por el momento estamos asistiendo a un proceso sostenido de alza de los precios con elevados niveles de subempleo invisible (aquel que se mide por el lado de los ingresos). Esto me hace recordar a la clásica relación macroeconómica entre inflación y desempleo, llamada curva de Phillips, pero que en nuestro caso sería entre inflación y subempleo invisible. En efecto, a partir del 2001, no podríamos estar hablando de un estado de ‘estanflación’ para países como el nuestro, sino más bien de “subemplación” o “precarinflación”. Esto es, una situación de elevado subempleo (precarización del empleo) con alta inflación. ¿Puro juego de fusión de palabras ante la revelación de una singular regularidad empírica? No lo creo. En todo caso, esta situación debe llevarnos a una recomendación de política fundamental: que se promueva la mejora de la calidad del empleo para afrontar exitosamente esta nueva crisis mundial.

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Artículo publicado en el boletín Economía & Bienestar 11, abril, 2008.


jueves, marzo 13, 2008

Las 21 profesiones mejor pagadas

Hace unos días pude revisar muy rápidamente una de las famosas listas de la revista Forbes de las profesiones mejor remuneradas en los Estados Unidos. Ud puede revisar tranquilamente esta lista para darse cuenta que las profesiones que la encabezan están dominadas por aquellas que tienen que ver con la salud humana (médicos, cirujanos, dentistas, pediatras, anestesiólogos, podólogos e inclusive psiquiatras) seguidos por los ejecutivos, los pilotos aéreos, los abogados, los ingenieros (destacan los petroleros), los investigadores de las ciencias naturales y los gerentes de informática y sistemas y los financieros, entre otros. Estas profesiones tienen una remuneración que va desde los 100 mil hasta los 180 mil dólares anuales.

En el caso peruano, la lista de las profesiones mejor remuneradas no es una estadística de reporte obligado para nuestro modesto Instituto Nacional de Estadística, quienes hasta la fecha a duras penas están digitando los millones de cédulas que conformaron el tristemente célebre Censo del 2007. Afortunadamente, Gustavo Yamada, un destacado investigador peruano, ha publicado la lista de las 21 profesiones mejor remuneradas de nuestra sociedad la cual reproduzco a continuación (descargar ppt aquí):


Como se puede apreciar, la lista está encabezada por la profesiones que tienen un amplio dominio de las herramientas cuantitativas y con capacidades para la planificación y la administración. Llama la atención que la lista pueda incluir a una de las profesiones peor remuneradas como lo es ser un docente de educación primaria y secundaria. Esto puede deberse a que en general la educación superior esta muy subvalorada en nuestro país, sobre todo si uno toma en cuenta los niveles salariales a los que uno puede aspirar en comparación con el logrado por los casi equivalentes en el país del norte.

También llama la atención que nuestro ranking no tenga a las profesiones de las ciencias de la salud bien ubicadas, pero esta paradoja puede resolverse si uno toma en cuenta que es difícil para un médico volverse rico -o al menos vivir dignamente- en un país como el nuestro, inundado de pobres que apenas si van a la botica para consultar que medicina van a tomar.

Como sea, sería bueno que podamos tener un reporte más o menos frecuente de cómo van las remuneraciones según tipos de profesión como el anteriormente visto para que sirvan de señales al mercado de educación superior para que ofrezcan profesiones que produzcan cambios notables y positivos en los niveles de vida de sus futuros profesionales.

martes, enero 08, 2008

Krugman contra el TLC

De acuerdo con un reciente artículo de Paul Krugman en el New York Times, el comercio internacional entre países de altos ingresos y los países de bajos ingresos es una esperanzadora estrategia para estos últimos (como el Perú) para subir por la escalera del ingreso.

No obstante, tal como él mismo señala...
In fact, it’s hard to avoid the conclusion that growing U.S. trade with third world countries reduces the real wages of many and perhaps most workers in this country. And that reality makes the politics of trade very difficult.
Es decir,
De hecho, es difícil de evitar la conclusion que el creciente comercio de los Estados Unidos con los países del tercer mundo reduce los salarios reales de muchos o quizá de la mayoría de trabajadores de este país. Y esta realidad hace la política comercial muy difícil.
Esta declaración se inserta en un momento muy especial para la política electoral americana. ¿Se espera una reversión o endurecimiento de los términos acordados en los TLCs recientemente impulsados? Muy difícil. Pero todo apunta a que "la implementación" del acuerdo, al menos en el caso peruano, va a tener un camino un tanto difícil que discurrir.

La pelea por los beneficios del libre comercio para países como el nuestro aún no ha terminado.

lunes, diciembre 03, 2007

Los de afuera y los de adentro

Acabo de encontrar una referencia a un artículo mío escrito en el Boletín Economía y Bienestar 10 (pdf), de desco, en el reciente Informe anual del Progreso Económico y Social del Banco Interamericano de Desarrollo, 2008, titulado, "¿Los de afuera? patrones cambiantes de exclusión en América Latina y el Caribe".

Este fue un artículo en el que abordé el problema del financiamiento público directo de partidos políticos en una economía pujante como la nuestra pero carente de una base social y laboral construida sobre una economía de tipo capitalista que permita canalizar sus demandas a través de organizaciones políticas sólidas.

Considerando el anterior diagnóstico como dado, encuentro que los movimientos de protesta social se presentan como un espacio de alternativas de voz (y voto) para determinados grupos poblacionales mayoritariamente pobres o excluidos donde pueden colocar con éxito una problemática en la agenda pública a un bajo costo privado pero con un elevado costo social y económico.

Esta es la idea que aparece reproducida en el IPES 2008 de la siguiente manera:
A veces, los movimientos de protesta no se originan en grupos socialmente organizados, sino que emergen en torno a metas de corto plazo. Estos movimientos pueden ser sumamente eficientes porque pueden introducir un tema en la agenda pública a bajo costo para los individuos pero a un alto costo para la sociedad, dado que a veces los efectos de los tipos de protesta empleados pueden afectar a un sector económico, la seguridad ciudadana o la infraestructura pública (Mauro Machuca, 2006).
y la versión en inglés...
Sometimes protest movements do not grow out of socially organized groups; rather, they emerge around short-term targets. Such movements can be extremely efficient because they can introduce an issue into the public agenda at a low cost for individuals, but at a high societal cost, given that sometimes the types of protest used can affect an economic sector, citizens’ security, or public infrastructure (Mauro Machuca, 2006).
Los movimientos de protesta social son una expresión caótica del reclamo de los de afuera para ser incluidos con los de adentro para percibir los beneficios del crecimiento económico y social. En nuestro país, puede estimarse que gran parte de esta población se encuentra en las regiones de la sierra centro y sur. Pero también existen bolsones de excluidos cuya expresión de reclamo se concentra en manifestaciones de inseguridad rampantes en nuestras ciudades.

No se podrá seguir siendo rentable en los próximos años si las estrategias de responsabilidad social no logran obtener los resultados esperados por la población de afuera.


martes, octubre 16, 2007

Empleo y salario

De acuerdo con Mirko Lauer, el empleo y el salario son las dos principales razones por las que la popularidad de los últimos presidentes del Perú ha sufrido más de un bajón:
Cuando uno mira la serie histórica de la opinión en las encuestas, advierte que es un mismo elemento el que rebaja la aprobación presidente tras presidente: empleo y salario, los dos reclamos que nadie resuelve. ¿Cómo se puede pretender una alta aprobación cuando a la mitad de la población, por no decir más, le va como el diablo?

lunes, octubre 08, 2007

En favor de la globalización del trabajo

De acuerdo con una de las últimas encuestas globales realizadas por el Pew Research Center, el Perú es uno de los países que se encuentra con una menor reticencia a restringir la libre movilidad de la mano de obra en el mundo. Las cifras a continuación (la pregunta es si la persona está de acuerdo o no con restringir más y controlar la inmigración):

Desde ese punto de vista, nuestra ciudadanía es una de las más coherentes del mundo (al menos tanto como Suiza) con los valores del capitalismo postmoderno, aunque aún no disfrutemos de todos los beneficios que este reporta a los países con menor desigualdad relativa.

El estudio completo puede descargarse del siguiente enlace (pdf).

lunes, octubre 01, 2007

Contrastes en el ranking Doing business

Tomando el ranking de facilidad para realizar negocios, más conocido como Doing business, podemos notar que de los 178 países evaluados, el Perú se encuentra en el tercio superior, en el puesto 58, siendo superados por un no tan distante Chile, quien ostenta un competitivo puesto 33.

El contraste que me llamó la atención, sin embargo, ha sido que en cuanto al indicador de la protección de inversionistas nuestro país tiene un 'honorable' puesto 15, superando a nuestro vecino país del sur quien se aloja cómoda y homogéneamente en el puesto 33. Por su parte, tenemos que en el tema de la generación de empleo ocupamos un detestable 159avo lugar, en tanto que nuestro vecino, ocupa el 68avo.

¿Qué es lo que hace que un país como Chile proteja razonablemente a sus inversionistas y promueva el empleo de manera más consistente con la idea de desarrollo? ¿Qué es lo que hace que en un país como Perú se proteja fundamentalmente a sus inversionistas pero que a la vez no se promueva el empleo de manera efectiva postergando el desarrollo económico y social tan esperado?

Una razón fundamental es la notable desigualdad que impera en nuestro país que hace que no se promueva un empleo de calidad entre los que componen la fuerza laboral disponible. ¿Qué otras razones sugeriría Ud.?

martes, septiembre 25, 2007

Adex - Confiep: TLC si, sindicatos no

El empresariado peruano no cesa de quejarse por las medidas que se han dado en favor de los trabajadores en la base de la distribución, aquellos que trabajan bajo distintas formas de tercerización, a pesar de que Adex y Confiep saben que estas son necesarias para poder acceder al TLC con Estados Unidos.

De acuerdo con una nota del diario La República, estos gremios empresariales piden cambiar una frase del Decreto Supremo 020-2007 porque podría estar introduciendo la estabilidad laboral en el marco de la renovada ley de tercerización:
Cuando el Ejecutivo promulgó la norma para modificar la relativa a la tercerización de servicios, dejó en claro que era parte de los compromisos asumidos por nuestro país para la ratificación del TLC con EEUU.

Pero en opinión de Stewart, la exigencia de los demócratas no puede ir en contra de lo establecido en los convenios internacionales. "Esperamos que se elimine el párrafo correspondiente a la limitación del cese porque cambia la figura real y podría establecer la estabilidad laboral absoluta", precisó.
La frase en cuestión es la que permite a los trabajadores presentarse ante la Autoridad Administrativa de Trabajo para exigir su reposición u protección respecto de los derechos sindicales que están contemplados en el artículo 4 de dicha ley.

Una vez que la noticia de la firma definitiva del TLC por parte del Congreso americano se de, creo que las quejas de los gremios empresariales terminarán para pasar a otro nivel de preocupaciones: invertir más para ganar más.

jueves, septiembre 06, 2007

Exportando pobres a USA

De acuerdo con Robert J. Samuelson, columnista del diario Washington Post, la razón principal de que el problema de la pobreza en su país no se resuelva es porque su gobierno tiene la política de importar pobres, principalmente de los países hispanos. Estas son sus palabras (traducción libre):
La historia estándar impartida es que la pobreza se ha contenido; las estadísticas prueban esto superficialmente. Las medidas de pobreza se toman con el porcentaje de americanos que tienen ingresos menores a $ 20,614 anuales para una familia de cuatro personas. El año pasado, el porcentaje de pobreza fue de 12.3%, ligeramente menor al 12.6% del 2005 pero mucho mayor que el 11.3% observador en el 2000. Es también mayor al 11.8% promedio de los años setenta. Por lo que la sabiduría convencial parece ampliamente corroborado.

Pero no lo es. Mirando nuevamente a los números tenemos lo siguiente. En el 2006,habían 36.5 millones de personas en pobreza. Esta es la figura que resulta de aplicar el 12.3% de pobreza a la población total. En 1990, la población era menor, y entonces habían 33.6 millones de personas en pobreza, una tasa de 13.5%. El incremento de 1990 al 2006 fue de 2.9 millones de personas (36.5 millones menos 33.6 millones). Los hispanos explican todo este incremento.

Considere: de 1990 a 2006, el número de hispanos pobres se incrementó en 3.2 millones, de 6 millones a 9.2 millones. Mientras tanto, el número de blancos no hispanos en pobreza cayó de 16.6 millones (tasa de pobreza: 8.8%) en 1990 a 16 millones (8.2%) en el 2006. Entre los negros, hubo una caída de 9.8 millones en 1990 (tasa de pobreza 31.9%) a 9 millones (24.3%) en el 2006. La pobreza entre los negros y blancos se ha incremento en algo desde el 2000 pero ha caido en largos periodos.

Sólo un acto de negada testarudez puede separar el fenómeno de la inmigración y la pobreza. El incremento entre hispanos debe estar concentrado entre los inmigrantes, legales e ilegales, tanto como sus hijos nacidos en América. Así, esta es la historia que no se ha contado. Los oficiales del gobierno no han dicho nada acerca de la inmigración cuando presentaron los informes sobre la pobreza y el ingreso.
Con este diagnóstico entre manos, el autor del artículo se lanza a afirmar que en realidad si se ha logrado mitigar la pobreza de su país, sólo que la inmigración de los hispanos se ha encargado de malograrles la película.

Y eso no es lo peor según el articulista. La inmigración de los hispanos estaría afectado la provisión de servicios públicos (salud, educación, entre otros) que estaban pensados para la población negra sin calificación.

La solución, afirma Samuelson, es hacer que la política de inmigración sea más coherente. Al menos tal como el se la imagina:
Necesitamos una política de inmigración que tenga sentido. Creo que la inmigración legal debería favorecer a los altamente calificados por sobre los no calificados. Ellos serán asimilados más rápido y ayudarán a la economía mucho más. Para los inmigrantes ilegales, deberíamos darles en primer lugar estatus legal, tanto como una medida práctica y justa. Muchos han estado aquí por años y tienen hijos americanos. Al mismo tiempo debemos evitar la nueva inmigración ilegal poniendo controles fronterizos más rígidos y sanciones a los empleadores.
Con visiones como esta, en un diario tan importante e influyente como el Washington Post, es poco probable que haya alguna gracia en favor de los inmigrantes peruanos recientemente detenidos en Ohio.

Esto a pesar de que existen varios problemas en el razonamiento expresado por este columnista, los que ya son cuestionados por varios estudios y experiencias:
  • Los inmigrantes hispanos cubren puestos de trabajo de bajo nivel educativo a pesar de que son altamente calificados. La mayoría de ellos y ellas llegan a trabajar como cuidadores de bebés, de mascotas, o como mantenimiento del hogar.
  • Los inmigrantes hispanos han ayudado a que los americanos incrementen sus niveles de productividad. Véase la siguiente investigación titulada "La globalización de la producción en el hogar" (pdf) por Michael Kremer de la Universidad de Harvard.
  • Los inmigrantes hispanos de Centroamérica no necesariamente provienen de las mismas clases sociales que los migrantes de Sudamérica.
Tal como afirma Greg Mankiw, la economía del trabajo foráneo y la economía de los bienes importados son los dos lados de una misma moneda. Así que si hay un TLC de bienes, debería promoverse con la misma devoción un TLC de la mano de obra para que ambas regiones salgan ganando y se reduzca por lo tanto la pobreza.

miércoles, septiembre 05, 2007

Padre pobre, ¿Hijo rico?

Una cortísima investigación de la Universidad Nacional Australiana acaba de reportar evidencia significativa para la hipótesis de que existe una menor movilidad intergeneracional en los países con mayor nivel de desigualdad.

El estudio se basa en una muestra de países principalmente europeos y del continente oceánico (Australia y Nueva Zelanda). No obstante, se incluyen algunos países del este (Rusia) y también de América Latina (Chile). No aparecen países netamente asiáticos.

De acuerdo con Andrews y Leigh, autores de este documento, tuvieron la siguiente conclusión a su análisis (pdf, traducción libre):
Usando datos de varios países, encontramos que los hijos que crecieron en los países más desiguales durante los setentas tuvieron menos probabilidades de experimentar movilidad social hacia 1999. A través de los países, nuestros estimados sugieren que un incremento de 10 puntos en el coeficiente de Gini está asociado con un incremento de 0.07-0.13 en la correlación intergeneracional de los ingresos. Ascender desde la pobreza hasta la riqueza es más difícil en los países más desiguales.
Es probable que esta conclusión sea totalmente relevante en nuestra región. Ya que el estudio no está afirmando que los hijos de los padres ricos sean ricos también. Si no que, aquellos que nacieron en sociedades altamente desiguales, independientemente de si provienen de familias ricas o pobres, les es más difícil ascender hacia la riqueza.

¿Cómo será en nuestro país?

Empleo, gobernabilidad y pobreza

Sólo quiero rescatar la idea de combate a la pobreza que establece Carlos Slim en uno de sus discursos reproducidos en su página web:
Hay otra cosa que ustedes conocen, el trabajo bien remunerado articula a la familia y a la sociedad, y si están articuladas la familia y la sociedad, la gobernabilidad es más fácil; pero también lo contrario desarticula a la familia, desarticula a la sociedad y complica a la gobernabilidad.

Entonces, es a todas luces social, política y económicamente fundamental el combate a la pobreza. ¿Cómo se logra el combate? Yo creo que con asistencia y con caridad sólo se mitiga temporalmente la pobreza. Lo que hay que hacer es asegurar salud, nutrición, educación y empleo, o sea, la mejor forma de combatirla es creando mejores fuentes de empleo y para que sean mejores fuentes de empleo es importante la educación o la formación de capital humano.

Decisiones, alguien pierde, alguien gana

De acuerdo con la columna de Humberto Campodónico, el problema central de no aumentar significativamente el salario mínimo se encuentra en la falta de decisión del gobierno central, en este caso, de la Ministra Pinilla, quien todavía no puede capear las fuertes presiones de los lobbies empresariales quienes no están dispuestos a perder un centavo:
El aumento del SMV, más allá de las supuestas discusiones "teóricas", tiene que ver con la equidad en la distribución del ingreso. Como dice la OIT: "está demostrado que un alza en el SMV ha llevado, incluso, a aumentos de salarios en el sector informal, sobre todo en los países de América Latina de ingresos medios" (OIT, Salario mínimo, Documento GB.291/ESP/5,Ginebra, 2004).

Y eso se logra con decisiones políticas porque los empresarios nunca quieren un aumento del SMV. El año pasado, los demócratas en EEUU ganaron las elecciones planteando un aumento del SMV. Apenas ganaron, el Congreso lo aumentó de US$ 5.15 a US$ 7.25 la hora (el 41%) y más de la mitad de los republicanos votaron a favor. Claro, todos los "lobbies" chillaron una semana. Después, la vida continuó.
Es cierto. Luego de que se apruebe el aumento del salario mínimo, las voces acaloradas y los argumentos técnicos desaparecerán como por arte de magia. Y así la vida continuará.

viernes, agosto 31, 2007

¿Por qué Perú?

Revisando la web del Departamento de Comercio de los Estados Unidos, vi una interesante declaración de por qué este país está interesado en implementar un TLC con el Perú y por qué todavía parece demorarse (traducción libre):
El Acuerdo de Promoción Comercial Estados Unidos-Perú es una tremenda oportunidad para los exportadores americanos. Le dará a las compañías americanas un mejor acceso a un mercado fuerte y mejorará el clima de negocios en Perú al promulgar este las reformas legales y de negocios necesarias para implementar el tratado.

Perú tiene el potencial de ser un gran lugar para hacer negocios. El comercio con Perú ofrece expandir las oportunidades económicas para los industriales, trabajadores y campesinos americanos. Es un mercado creciente para los exportadores americanos y es un buen socio económico y político para los Estados Unidos. Un Tratado de Libre Comercio nos da un marco para hacer del Perú un buen lugar para hacer negocios. Adicionalmente, un acuerdo con el Perú ayuda a cumplir con otros objetivos comerciales y políticos en la región.
Quiero destacar cómo el gobierno americano destaca la importancia que tiene este acuerdo en términos de los beneficios económicos que lograrán todos los grupos sociales interesados: empresarios, trabajadores y campesinos. Es decir, este acuerdo es importante porque al gobierno del norte le interesa su gente.

En contraste, nuestro gobierno parece sólo identificar intereses comerciales macro (véase aquí, pdf) a las que sólo accederán un grupo reducido de exportadores, tal como lo hicieran en diferentes épocas de boom exportador que tuvimos en nuestra historia. No aparece declarado explícitamente que se beneficiarán amplios sectores de nuestra población.

Los microempresarios no necesariamente textiles, los trabajadores y los campesinos deberán contentarse con las externalidades positivas que recibirán de las mejoras en determinados estándares legales y económicos exigidos por los americanos para por supuesto, asegurar que sus ciudadanos tengan el máximo de oportunidades para hacer negocios.

jueves, agosto 09, 2007

Topy Top y la globalización

Hace algunos años el premio nobel, Jagdish Bhagwati presentó su interesante libro En defensa de la globalización. Este texto es recomendado para todos aquellos que le temen a la apertura comercial plena. Mi posición en este tópico, sin embargo, es que esta situación debe darse en la medida que el Estado se fortalezca y construya con eficiencia la institucionalidad mínima de un país. Si el Estado no es capaz de defender los derechos de los menos aventajados, no sirve abrirse al mundo con los ojos cerrados y los brazos abiertos.

Aunque no necesariamente.

En Macroperu, acaba de publicarse el siguiente artículo que demostraría que la globalización puede contribuir a la construcción de una institucionalidad de una sociedad donde el propio Estado es incapaz de hacerlo.

Es el caso de los trabajadores de Topy Top. A continuación el relato de lo sucedido:
Topy Top –empresa peruana muy exitosa, aquí y en el extranjero- entra en conflicto con sus trabajadores, que demandan mejoras laborales y han osado organizarse en un sindicato. Ante esto, la empresa despide a un centenar de los faltosos, quienes por supuesto acuden al Ministerio de Trabajo y al Poder Judicial reclamando sus derechos. Y por supuesto, el Ministerio y el Poder Judicial resultan más inútiles que paraguas de buzo: Topy Top siguen en sus trece y los trabajadores en la calle. Pero ese no es el fin de la historia.

Lo que sigue es muy interesante: los trabajadores recurren a la solidaridad internacional. Mediante la CGTP hacen conocer su caso a sus colegas de las federaciones textiles españolas, quienes contactan a las grandes empresas europeas –como GAP e INDITEX- que compran a Topy Top. Y, ¡ojo al chancho!, estas multinacionales cuadran a Topy Top, informándole que su política laboral es incompatible con los estándares de conducta que exigen a sus proveedores. En otras palabras: “arregla con tus trabajadores si quieres hacer negocios con nosotros”.

Gran sorpresa: Topy Top que tan intransigente e intocable parecía, vuela a reponer a los despedidos, acepta negociar el pliego de reclamos y …. ¡agarrénse!… reconoce oficialmente al sindicato, incluso proporcionándole un local al interior de la empresa.

La magia que hizo que Topy Top cediera se llama “globalización”. Lo sucedido marca un hito en las relaciones laborales en el Perú, porque demuestra que nuestro país no es una isla, y que la apertura a los mercados internacionales exige adecuarse a los requerimientos de estos mercados. Así es el fútbol: sí los empresarios peruanos pretenden hacer negocios con el primer mundo, no pueden seguir manteniendo estándares laborales del tercer mundo. Reconocer eso es lo que diferencia al verdadero empresario del “empresaurio”.

El verdadero empresario sabe que su empresa no sólo compite internacionalmente por precio y calidad de su producto, sino también con su imagen corporativa y su política de responsabilidad social. Pero esa política de responsabilidad social no es sólo salir en los periódicos de vez en cuando regalando juguetes, sino muchas cosas más: compromiso con los clientes, pagar impuestos cumplidamente, no contaminar, y –especialmente- ser un empleador responsable, pagando remuneraciones dignas, otorgando beneficios justos y reconociendo los derechos laborales, incluyendo la libre sindicalización.
Cabe destacar que el sector donde ha ocurrido este milagro es el sector exportador textil, donde muchas empresas peruanas altamente competitivas se ven sometidas a estos códigos de conducta del cliente (donde se cuenta firmas transnacionales como Nike, Cutter & Buck, Lacoste, Under Armor, etc.) que garantizan un estándar laboral adecuado para sus trabajadores. Estos estándares toman como base la experiencia histórica que dio lugar a la Fair Labor Association, cuyos principios rectores dan forma a su código de conducta. Estos pueden revisarse aquí.

No obstante, lo que puede ser muy positivo en este sector, no necesariamente puede repetirse en otros sectores productivos por la sencilla razón que no existe una institucionalidad global similar a la anteriormente señalada.

Piénsese en sectores económicos que también sean altamente intensivos en mano de obra como por ejemplo, el hidrobiológico o la construcción. ¿Hay alguna experiencia similar a la textil? Hasta ahora no he leído una noticia positiva parecida a la comentada en este artículo. De hecho, he tenido la oportunidad de conocer a algunos trabajadores de estas empresas (muchas de las cuales se alojan en Tumbes) donde no tienen condiciones laborales mínimamente aceptables. Con seguridad, la globalización en estos sectores ha traído más desventajas que ventajas para la mano de obra disponible en estas regiones.

Es necesario conocer qué institucionalidad global podría ser ventajosa para los trabajadores de estos sectores para que, entonces, el Estado promueva alcanzar dicho estándar para conectarse sin temor alguno con los beneficios de la globalización.

Sólo así, creo que me declararé plenamente en un defensor de la globalización de manera acérrima.