viernes, junio 29, 2007

Midiendo la pobreza digital

Roxana Barrantes, investigadora del Instituto de Estudios Peruanos, ha publicado una investigación donde analiza el concepto de "pobreza digital" en el Perú. Este texto se encuentra disponible en la web del Instituto Kellogg de la Universidad de Notre Dame y puede descargarse en este enlace.

Según la investigadora, una definición simple de pobreza digital sería "la falta de bienes y servicios basados en Tecnologías de Información y Comunicación (TICs)". No obstante, esta definición no ha sido suficientemente trabajada. El concepto alternativo más popular ha sido el de "división digital" o "brecha digital" el cual trata acerca de las desigualdades de la población en el acceso y uso de TICs. Este es el enfoque que utiliza el INEI en su reciente Informe Técnico sobre las TICs en los hogares peruanos (ver aquí). De aquí que la autora exprese un concepto más preciso para pobreza digital (pág. 6):

Los individuos digitalmente pobres tienen falta de información y comunicación que sólo son posibles por tecnologias digitales debido a la falta de conocimiento sobre como usarlos, o por una falta de ingresos [...].

[...] Los individuos digitalmente pobres no son solamente personas de bajos ingresos o gente con necesidades básicas insatisfechas sin acceso o uso de TICs; los individuos digitalmente pobres pueden incluir a gente que no podrían llamarse pobres si se evaluaran sus condiciones económicas [...]

De acuerdo con este enfoque, los sectores marginales con bajos ingresos no son los únicos individuos digitalmente pobres. Los individuos digitalmente pobres pueden ser aquellos que no usan TICs debido a la falta de servicios o a la falta de habilidades para usarlos.
Siguiendo este enfoque ella propone cuatro categorías para evaluar la pobreza digital en una determinada población:
  • Ricos digitales: interactúan con el gobierno electrónicamente, realizan negocios por internet, crean contenidos.
  • Conectados: uso de correos y chat para comunicarse, búsqueda de información.
  • Pobres digitales: Acceso a televisión y radio, comunicación por voz vía telefónica (fijo o celular).
  • Pobres extremos digitales: Sin acceso a medios digitales, sólo a televisión o radio.
Estos conceptos son operacionalizados con la Encuesta de Hogares del 2003, donde ella encuentra en términos del total de la población peruana los siguientes porcentajes:
  • Ricos digitales: 0.4%
  • Conectados: 23.5%
  • Pobres digitales: 8.0%
  • Pobres extremos digitales: 68.1%
  • Total 100.0%
Las cifras son realmente dramáticas si comparamos con el nivel de pobreza que se maneja en la actualidad: 48%. No obstante, esto guarda consistencia con la apuesta de la investigadora de que la pobreza digital no necesariamente se encuentra asociada con la población de más bajos recursos.

La recomendación de política más importante que hace el documento, en mi opinión, es la que señala que debería "... expandirse el acceso a las TICs a través de la política educativa" dada la importancia de la juventud en la pirámide poblacional. Algo en lo que todos podemos estar muy de acuerdo.

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