POLITEKONGPT
martes, octubre 06, 2009
El dólar está moribundo
domingo, junio 29, 2008
Entre Buenos Aires y Bretton Woods
Este aporte, apenas supera los 8 mil millones de dólares que fueron necesarios para dar origen a las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs) surgidas en la conferencia de 1944, en Bretton Woods, Estados Unidos. Me refiero al Banco Mundial, al Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio. Cabe recordar que las pérdidas globales acumuladas en materia económica, financiera y social por causa de los errores y desaciertos de las políticas recomendadas por las IFIs hacen pensar que la arquitectura implementada en aquel entonces tuvo serios problemas de diseño.
El quiebre del patrón oro-dólar en los setenta, la crisis de la deuda de los ochenta, la reticencia a la baja de la pobreza y el aumento vertiginoso de la desigualdad de los noventa, son sólo los dramáticos hitos que han descrito un panorama mundial sin alternativas claras de solución para las sociedades de los países menos desarrollados.
Bajo esa perspectiva, surge la idea de la necesidad de repensar Bretton Woods. O quizá mejor, rehacer Bretton Woods. Pero hasta que esto suceda... pasará todavía un poco de tiempo más.
Así, América del Sur, tuvo la iniciativa de buscar una solución concreta para sus propios países. Los primeros encuentros se dieron en la segunda mitad del año 2007. La BBC describe con su peculiar estilo lo que este acuerdo significaba por aquel entonces para las IFIs (ver más aquí):
En Washington, no se preocupan. Los funcionarios de los distintos organismos multilaterales han declarado en varias ocasiones que el Banco del Sur es una "alternativa" de financiamiento para la región, [es decir] una oferta más.El objetivo del Banco del Sur será, según su acta fundacional "... financiar el desarrollo económico y social de los países de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) miembros del Banco, en forma equilibrada y estable".
Pero esta no es la única iniciativa concreta para la integración y soberanía financiera de los países sudamericanos. El otro punto clave es la moneda. Desde septiembre próximo, Argentina y Brasil comenzarán a comercializar sus bienes y servicios sin utilizar el dólar. Esta iniciativa permitirá encaminar uno de los proyectos más ambiciosos de nuestros países, en la cual se encuentra trabajando un economista peruano destacado: Oscar Ugarteche, la creación de la moneda única para América del Sur. ¿Es esto viable? De acuerdo con este investigador, si lo es. Esta propuesta se basa en la observación fáctica de que las principales monedas de América del Sur (con contadas excepciones) se han mantenido relativamente más estables que el propio dólar, haciendo posible la idea de una moneda resultante por una combinación de ellas.
Esto permitirá que el comercio de la región se fortalezca haciendo más competitivo y eficiente el intercambio entre sus países integrantes. A su vez, se evitarán los odiosos problemas que implica el comercio con el dólar al perder valor competitivo los productos transables de valor agregado. Otro problema que se evitaría sería el componente importado de inflación en nuestras economías. De esta forma, se estimulará el cambio de la matriz productiva que privilegia la exportación de materias primas hacia los países industrializados hacia una que fomente el desarrollo basado en industrias manufactureras que tengan como destino los importantes mercados del sur.
Es probable, que la soberanía política y económica de América del Sur, recién esté por comenzar. Resulta curioso sin embargo apreciar que en las páginas Web del Banco Mundial y del Fondo Monetario no aparece ninguna referencia a este hecho de singular importancia. A menos que uno tome como mensaje subliminal la noticia de primera plana, en el lado superior izquierdo de la Web del FMI, que reza asi:
El FMI advierte del riesgo de inflación en América Latina. El Director Gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, manifestó su preocupación por la intensificación de las presiones inflacionarias en América Latina y señaló que los países de la región deben actuar con decisión para hacer frente a dichas presiones. En el Primer Encuentro de Ministros de Hacienda de América y el Caribe, celebrado en Cancún, México, el 24 de junio, Strauss-Kahn afirmó que el alza de los precios mundiales del petróleo y los alimentos ha impulsado las recientes presiones sobre los precios y ahora crea riesgo de mayores expectativas inflacionarias.¿Se unirá el Perú a esta propuesta? Con la vocación pro neoliberalista de Alan García, lo dudo bastante. Pero quizá por ahi haya alguna sorpresa de su parte.
lunes, octubre 08, 2007
Webb sin receta para el dólar
Si bien el vaivén de la historia monetaria es desconcertante, lo es aun más descubrir que los economistas no saben qué recomendar. No es que se quedan callados, sino que se contradicen a cada rato. Cuando se trata de decidir la política cambiaria, las supuestas leyes inmutables de la economía se derogan a cada rato. El Fondo Monetario Internacional, por ejemplo, fue creado para asegurar la estabilidad de los tipos de cambio. Durante un tiempo se pregonaba la bondad del tipo de cambio fijo, no importa que fuera necesario intervenir el mercado. Pero años después descubrimos al FMI recomendando la devaluación en diversos países, como la India, Indonesia, Ghana y el Perú, en contra de las preferencias políticas de los gobiernos; y otras veces recomendando el mercado libre.De acuerdo con este notable economista peruano, la falta de conocimiento sobre los efectos de los tipos de cambio en nuestro país está acompañada de un vacío legal sobre cual es el organismo responsable en tomar las decisiones respecto a la política cambiaria. El BCRP sólo se encarga -legalmente- de la estabilidad monetaria. Así que en la medida que esta cuestión no esté definida, Webb señala:
Algunos economistas se oponen apasionadamente a la fijación del cambio, pero otros se oponen con igual fuerza al mercado totalmente libre. Ante la falta de brújula, muchos bancos centrales siguen un camino intermedio, interviniendo un poco, pero no mucho, política que parece sensata, pero que en la práctica puede agravar la inestabilidad, porque a los vaivenes del mercado se suman las cambiantes y algo politizadas intuiciones de las autoridades.
¿Qué hacer? No tengo una receta exacta para el dólar, pero debemos empezar por aclarar los objetivos y los mandatos legales de tan importante aspecto de la economía.Queda claro que la recomendación de Campodónico es más factible en el corto plazo que la señalada por Webb ante el vacío legal para tomar cartas en el asunto; sino, corremos el riesgo que la inflación y la pérdida de competitividad pueden comenzar a manifestar sus efectos perversos sobre nuestra economía y nuestra sociedad ante la mirada atónita de los conflictuados economistas teóricos de nuestro país.
viernes, octubre 05, 2007
Junta de médicos para el dólar
Es evidente que este problema no puede ser solucionado solo con la compra de dólares del Banco Central, pues requiere de una "junta de médicos", donde intervenga el MEF, la SUNAT, los ministerios de la producción y los gremios empresariales y sindicales. Si esto no se hace, la bonanza macroeconómica y el malestar microeconómico que padece el país (y que tan bien describió Jurgen Schuldt) pueden agravar las enormes fracturas sociales ya existentes.
viernes, septiembre 01, 2006
Dolarización, desigualdad y bienestar
“…se compromete la eficacia de la política monetaria en economías pequeñas abiertas con tipo de cambio libre [como la nuestra] por los efectos negativos de la balanza de pagos generados por la dolarización. En este caso, depreciaciones reales repentinas pueden tener resultados negativos sobre la actividad económica reduciendo el valor neto de las empresas y generar efectos adversos sobre la inversión.” (Pág. 2. Traducción libre).
La crisis económica, política y social de fines de los ochenta tuvo por resultado la necesidad de que el Estado
redefiniera su papel en estas dimensiones a través de la implementación de al menos tres políticas de ajuste: el neoliberal, el autoritario y el micropopulismo. En una sola palabra: el fenómeno fujimorista. Por su parte, la gran masa de familias golpeadas por las tres crisis indicadas respondió con un conjunto de estrategias innovadoras para superar tal descalabro: entre ellas se destacan el voto preferente por “outsiders”, la dolarización, la masificación de la microempresa y la migración.
La importancia del documento de investigación realizado por Castillo y Winkelried se debe a que complementa la doble dimensión que debería tener la implementación de políticas en el Perú. En este punto, quiero citar a Eugenio Lahera (2002) quien define lo que es una política pública:
“Diremos que una política pública corresponde a cursos de acción y flujos de información relacionados con un objetivo público definido en forma democrática; los que son desarrollados por el sector público y, frecuentemente, con la participación de la comunidad y el sector privado” (Págs. 15-16).
Tradicionalmente, en el Perú, se han diseñado e implementado políticas públicas en un sentido inverso y reducido al definido por Lahera. En efecto, el Estado peruano ha sido funcional a un reducido sector de empresas privadas que cuentan con un acceso privilegiado a capital e información lo que les permite tomar decisiones adecuadas de ahorro o inversión. En contraste, existe una gran masa de población que no tiene la capacidad de procesar la información de los beneficios privados y agregados de la desdolarización por lo que su elección óptima será precisamente mantener sus dólares ahorrados. En otras palabras, la desigualdad en un sentido amplio del término, explica la persistencia de las elevadas tasas de dolarización produciendo los efectos negativos que han sido indicados al inicio.
La recomendación de politica del estudio de Castillo y Winkelried, en ese sentido, no puede ser más democratizadora:
“[Es necesario por lo tanto] una política mas activa para mejorar las habilidades comunicativas del Banco Central, a fin de presentar mejor su politica de tasas de cambio mas flexibles y viabilizar su compromiso con la estabilidad de precios a un conjunto de agentes mas amplio, especialmente a aquellos calificados como no informados.”
“La implicación de política, particularmente relevante para economías en desarrollo con un régimen de inflación objetivo o aquellos que están evaluando adoptarlo, es que se fomenten vigorosas estrategias de transparencia y comunicación. Nuestro análisis sugiere que los beneficios de tal régimen de política de reducción de la dolarización pueden estar condenados a ser limitados, a menos que el banco central comunique efectivamente las implicaciones y beneficios de tal régimen al segmento de participantes menos informado del mercado del dólar” (Pág. 20, traducción libre).
Mi conclusión es que existen argumentos poderosos en el estudio revisado para promover la equidad en la población peruana a través de una democratización de las políticas públicas. En otras palabras, existe la necesidad que las políticas publicas peruanas cobren la dimensión comunicativa que es ajena en nuestra reciente historia, no solo por el beneficio de los que están “abajo” sino también para el beneficio de los grandes inversionistas.
Quiero asimismo señalar que es probable que en la actual coyuntura de bonanza de las exportaciones mineras no exista el incentivo para promover esta reforma debido a que las elevadas ganancias del sector harían que los problemas asociados con la elevada dolarización sean poco costosos relativamente. No obstante, es preciso realizarla porque cuando pase la época de “vacas gordas” el sector que seguirá perdiendo será el “menos informado”.
Bibliografía
- Castillo, Paul y Diego Winkelried (2005) “Dollarization Persistence and Individual Heterogeneity”. London School of Economics, Banco Central de Reserva
- Lahera, Eugenio (2002) "Introducción a las políticas públicas". Coleccion Breviarios. Santiago de Chile: Fondo de Cultura Económica.
Nota:
Paul Castillo, es ingeniero economista egresado de la Facultad de Ingeniería Económica y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Ingeniería y trabaja en la Subgerencia de Investigación Económica del BCRP. Junto con Diego Winkelried, acaban de obtener el primer puesto del Premio de Banca Central Rodrigo Gómez 2006, por el trabajo “Why is Dollarization so persistent? que es comentado en este post.
El premio, creado en setiembre de 1970 por el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), busca estimular la elaboración de estudios de interés para los bancos centrales.
El gráfico ha sido tomado del estudio comentado, pág. 6.