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jueves, junio 07, 2007

Transición demográfica peruana frente a la europea

La transición demográfica es un modelo mental que sirve para describir el proceso de evolución de la población desde una situación donde existen altas tasas de mortalidad y natalidad (un modelo ineficiente) hacia otra, donde ambas tasas son bajas (un modelo eficiente). De acuerdo con esta visión, todo proceso de transición demográfica es inherentemente distinto en cada país o región, puesto que este se encuentra explicado por múltiples factores interrelacionados, ya sea de orden político, económico o social. El proceso de transición demográfica ocurrido en nuestro país ha tenido varias características distintivas frente al acaecido en promedio en la Europa del siglo XIX y XX, de las cuales sólo destacaré tres:

En primer lugar, el momento de inicio de la transición demográfica se dio mucho más tarde en nuestro país que en Europa. Esto puede ser explicado por factores históricos, políticos y económicos. El proceso de industrialización comenzó mucho más tarde en nuestro país y fue truncado debido a que, para el proceso de globalización, era mucho más eficiente que el Perú se insertara como un país productor y proveedor de materias primas para el mundo desarrollado.

En segundo lugar, la transición demográfica ha sido mucho más rápida en nuestro país que en el caso de los países europeos. Esto se debe a que la naturaleza de este proceso ha sido también distinta, a pesar que el orden de los eventos ha sido similar (primero cayeron las tasas de mortalidad y luego las tasas de natalidad). Mientras que en los países europeos la caida de las tasas de mortalidad han estado explicadas por la lenta asimilación de un conjunto de cambios estructurales en términos de mejoras en la nutrición, de los niveles de vida y de cuidados de salud; en nuestro país, la introducción de tecnologías de salud pública (vacunas, asepsia, erradicación de vectores, etc.) fueron materia de política pública más costo efectiva que los cambios estructurales, que también se dieron, pero a escala mucho menos importante que lo que se dió en Europa.

Finalmente, la transición demográfica en nuestro país no ha estado acompañada de una transformación productiva de la economía, como si sucedió en Europa, que provea de empleos de calidad a la población en edad de trabajar. Es por esta razón que los procesos de informalización de la mano de obra, surgidos del anterior desfase señalado, han puesto en riesgo a la población dependiente ya sea por la vía privada (pocas familias pueden costear la alimentación/educación/salud/jubilación deseadas por su alto costo) o pública (el Estado no puede recaudar lo necesario para costear la educación/salud/jubilación deseadas para la mayoría de la población lo que le obliga a privilegiar la alimentación).

En conclusión, podría decir que el proceso de transición demográfica de nuestro país ha sido secuencialmente similar a los países europeos, pero de una velocidad, naturaleza y composición distinta a la vivida por ellos. Esto significa que las soluciones deben ser también distintas. En el marco de la teoría demográfica transicional, esta debería darse en un modelo abierto de crecimiento poblacional, es decir, donde los flujos migratorios desde los países menos desarrollados hacia los más desarrollados, sean promovidos antes que limitados, a fin de lograr que la pirámide poblacional del mundo (como un todo) se estabilice en una situación eficiente.

lunes, junio 04, 2007

¿Cuán sensible es la pobreza al crecimiento?

El nuevo Marco Macroeconómico Multianual (MMM) publicado por el MEF, para los años 2008 al 2010, presenta -como ya lo ha venido haciendo desde hace varios años- la estimación de los principales indicadores macroeconómicos de nuestro país, incluyendo el impacto de ellos en los principales indicadores sociales. En ese sentido, una de las secciones más controvertidas e importantes del MMM es la que discute las cifras de impacto sobre la pobreza.

De acuerdo con este nuevo MMM, un crecimiento de la economía del 7% anual, equivalente a un incremento del PBI per cápita del 5%, reducirá la tasa de pobreza en alrededor del 2% en un año. Con estas cifras es probable que el gobierno aprista se despida señalando que la pobreza alcanzó un respetable 45% de pobres para fines del 2011. Esto será así, siempre y cuando, se mantengan los siguientes supuestos: la desigualdad económica y social no empeorará, el crecimiento no decaerá por debajo del 7% en ninguno de los próximos 5 años, el boom exportador de la minería y otros sectores dinámicos continuarán con un entorno internacional favorable, se mejorará la calidad del empleo de manera progresiva, y finalmente, el aprismo respetará la disciplina del tesoro público.

Dos problemas potenciales pueden hacer agua a este maravilloso panorama: el comportamiento bivalente de la elasticidad de la pobreza y el problema del coeficiente de Okun. El primer problema tiene que ver con la poca sensibilidad de la pobreza para reducirse durante un periodo expansivo de la economía y la extrema sensibilidad de ella para aumentar en un periodo recesivo. Hace algún tiempo calculé la elasticidad crecimiento pobreza para los años ochenta y noventa. Allí encontré que la pobreza se reducía en 0.2% en promedio durante un periodo de crecimiento, mientras que se incrementaba en un poco más del 2% cuando aparecía un periodo de recesión económica. Si jugamos un poco con las cifras podríamos decir que, aproximadamente 11 años continuos de reducción de la pobreza, logrados por un contexto de crecimiento económico vigoroso, podían ser diluidos por un sólo año de recesión económica.

El segundo problema tiene que ver con la relación entre el crecimiento económico, la creación de empleo y la pobreza. Sólo es posible reducir la pobreza si el crecimiento impacta tanto en la creación de nuevos empleos y en el mejoramiento de los ingresos de los ya existentes. Pero no todo el crecimiento se transforma en nuevos empleos o ingresos. El indicador que mide este grado de "conversión" se llama coeficiente de Okun. Gonzáles (2002) en un estudio realizado para la Universidad de Stanford reporta que este coeficiente era 0.15 para el caso del empleo peruano. Otras mediciones las ha realizado Garavito (2002) de la PUCP, quien reporta un coeficiente de 0.08; y también yo hice otra, ese mismo año para un estudio en desco, estimando el indicador en 0.12. En cualquiera de los tres casos, y comparado con otros países latinoamericanos (Colombia 0.52, Chile 0.36, Venezuela 0.32, Brasil 0.18), podemos apreciar que el Perú es un país donde el crecimiento económico tiene un bajo impacto en la creación de empleos.

Antes de dar por concluida la anterior explicación es preciso acotar lo siguiente. El coeficiente de Okun solo funciona a partir de cierto nivel de crecimiento económico. De acuerdo con algunas estimaciones, este debe ser a partir del 3%. Esta tasa de crecimiento sería la mínima necesaria para absorber el crecimiento natural de la PEA. No obstante, algunos estiman que este nivel es mayor, ya sea 5 o 7%. No he tenido oportunidad de revisar de dónde provienen esas estimaciones mínimas a ser superadas por el coeficiente de Okun para que éste recién funcione. Pero supongamos que la valla sea 5%, es decir la tasa promedio estimada por los MMM anteriores al actual. Podemos decir que por cada punto de crecimiento económico por encima de ese valor, apenas un 12% se transformará en empleo. De aquí se explica la conexión con la elasticidad crecimiento pobreza. Si es difícil crear empleo ante una fase expansiva del PIB, será aun mas difícil reducir la pobreza si no se supera la valla del 5%.

El problema del bajo impacto de la pobreza ante el crecimiento se debe a la poca sensibilidad del empleo ante este último. Mientras que nuestra economía no resuelva este problema, veremos que el crecimiento no será una herramienta efectiva para resolver el problema de la pobreza en nuestro país. Cualquier proceso recesivo, originada por cambios en el contexto internacional por ejemplo, volverá a poner la situación crítica y estaremos donde comenzamos. Creo que una medida concreta tiene que ver con promover una transformación de la estructura productiva de nuestro país. No podemos depender únicamente del crecimiento sobre la base de la minería o la especulación. Es necesario redistribuir las rentas que estas actividades generan para formar una base productiva manufacturera invirtiendo en capital humano masivo, de la mejor calidad.

Las posibilidades de lograr un escenario favorable y sostenible en los próximos 20 años son buenas, si se aprovecha la oportunidad que se tiene en la actualidad. Hay que revisar la experiencia holandesa para ver que lecciones nos sirven en ese sentido.




La Oroya es Ancón

Con esas palabras, un amigo de mi trabajo, muy vinculado al tema medioambiental, me comentó lo que me parecería el problema de la contaminación de la minería de la Oroya si viera la que acontece en Cerro de Pasco. Sinceramente, espero no horrorizarme tanto, de tener oportunidad de conocer esa región, al estar prevenido de su tan precaria situación. Casualmente, apareció ayer sábado una tímida nota relacionada con el tema, en el Diario El Comercio, casi oculta entre varios avisos publicitarios y noticias poco trascendentales, que reproduzco a continuación:

PASCO. EL COSTO DE LA ACTIVIDAD MINERA
Investigan presencia de metales pesados

Toman muestras de sangre en medio millar de personas que viven en poblados mineros

Un equipo de diez científicos estadounidenses ha empezado a recorrer diversos barrios pobres de Cerro de Pasco para realizar una investigación sobre la contaminación de metales pesados en esa población. Hasta el momento han tomado muestras de sangre de más de medio millar de menores y madres gestantes de los centros poblados de Chaupimarca y Paragsha, ubicados a pocos metros de la zona donde la minera Volcan realiza actividades extractivas a tajo abierto. Por el distrito de Chaupimarca, ubicado al norte de la ciudad de Cerro de Pasco, circulan las espesas nubes de polvo que generan más de 15 explosiones diarias que realiza la actividad minera. Paragsha también es afectada por los agentes contaminantes de esta actividad.

Los resultados de la investigación científica, financiada por la minera Volcan, se darán a conocer en los próximos dos meses, informó la doctora Valencia Altamirano Mattos, de la Dirección Regional de Salud de Pasco.

Esperemos a ver cuán grave es la situación y cómo es asimilada por el Estado y la sociedad civil.
De hecho, los blogs enlazados en Google Earth brindan información empírica sobre la contaminación del aire en la zona.


Que nos quiere decir el gráfico superior? Aparte de indicarnos la fecha y las coordenadas exactas donde se ha tomado la foto, se nos da una valoración de la calidad del aire, donde aparece "Environmental Quality: 20". Esta calificación corresponde a la tabla de valoraciones de la Farm Bill del 2002 donde se establece que, en el caso de la calidad del aire, una calificación de 20 puntos significa la máxima disponible para la presencia de residuos solidos y químicos en el aire que respiran los cerreños. Así que es muy probable que el estudio que se está realizando en la actualidad no haga otra cosa que certificar la extrema contaminación de los habitantes de la zona.

Una desgracia mayúscula que debe servir para redefinir nuestro concepto de bonanza macroeconómica y competitividad frente a los TLC. Y yo diría también de la medición de los niveles de vida. De qué vale que tengan buenos ingresos los pobladores de la zona respecto de lo que podrían obtener en otras actividades, si no se les está compensando por la contaminación que absorben y que transmiten a sus futuras generaciones!

domingo, junio 03, 2007

El gallo y el ruiseñor

No es que pretenda hacer una injusta comparación entre dos de los cantantes más destacados del Perú, Gianmarco Zignago y Juan Diego Florez, pero cabe destacar, que la presentación de ambos artistas, en el experimento conjunto del día de ayer en el Jockey Plaza, ha servido para demostrar que ambos son extraordinarios cantantes, pero cada uno en su respectivo escenario y con sus respectivos oyentes.

Más allá de la anécdota y la quizá, exagerada calificación de mi parte, dos son las cuestiones que quiero resaltar: en primer lugar, el notable éxito de ambos artistas en el extranjero a pesar de lo que llamaría, "las restricciones de origen" (un país sin ley del artista, con un reducido presupuesto orientado hacia las artes y sin voluntad política para combatir la piratería); y, segundo, algunas coincidencias en el "arranque" de la carrera de ambos cantantes (ambos son hijos de reconocidos músicos de la Lima de antaño, ambos estudiaron su educación básica en el colegio Santa Margarita de Monterrico, y finalmente, ambos tuvieron que migrar para tener éxito sobresaliente).

Es difícil identificar y predecir que variables en promedio, pueden explicar el probable éxito masivo de un cardúmen de nuevos artistas nacionales. Lo cierto es que estos dos ejemplos son una suerte de punta de lanza para los noveles pintores, cantantes, poetas, músicos, entre otros especialistas del arte que se están gestando en la actualidad, que necesitan un apoyo para que puedan salir adelante con mucha mayor satisfacción que los que están, por ejemplo, al frente del alicaído fútbol nacional.

Una pregunta me surge en este punto que sería interesante realizar por medios científicos convencionales. Será que el éxito que están mostrando nuestros actuales valores es una situación comparablemente mejor, peor o igual al alcanzado por artistas de generaciones anteriores? Es comparable, por ejemplo, el éxito de los cantantes de la nueva ola y de la música criolla del siglo pasado al alcanzado por los solistas o conjuntos de música folklórica actuales? Me es difícil poner nombres particulares en contraste, pero creo que un análisis objetivo debería hacerlo, a fin de destacar si es verdad aquel adagio que dice "todo tiempo pasado fue mejor"; o si por el contrario, por buena fortuna, nos equivocamos, y nuestros cantantes de hoy están mejor que nunca, en toda la historia artística del Perú.
Gracias a la magia de YouTube, y por que no, Canal N, aqui un extracto de " O Sole Mio", cantado por Gianmarco y Juan Diego Florez.




Cómo dejamos de ser los últimos de la fila

Un reciente estudio publicado en el sitio web de la NBER sugiere que los profesores de las escuelas públicas deberían ser remunerados de acuerdo con un esquema de incentivos al mérito individual antes que uno masivo por escalas (hablando de la realidad americana). Las conclusiones del mismo lo enfatizan de la siguiente manera:

Nosotros demostramos que los estudiantes aprenden mas en aquellas escuelas donde los profesores tienen incentivos financieros individuales para hacer un mejor trabajo, aunque no podemos discernir si esto se debe a los incentivos en si, o a que las mejores escuelas escogen implementar programas de pago de acuerdo al mérito.
La realidad de nuestro país es más dramática de lo que aborda este estudio. El problema no sólo es el esquema de pagos sino también el nivel de estos. Si hay un estudio local que aborde este problema de investigación debería tambien analizar como una mejora de las remuneraciones se traduce en una mejora en el rendimiento escolar.

Mientras que buena parte de la reforma educativa en nuestro país está dirigida a mejorar la calidad de la enseñanza que brindan los docentes en las escuelas públicas, como un todo; es necesario conocer cual es el impacto adicional que tendría la implementación de programas de incentivos remunerativos individuales sobre el rendimiento académico de nuestros estudiantes. El estudio citado sugiere que esto debería analizarse a través de experimentos focalizados para establecer la efectividad de la causalidad en dicha relación.

Quizá este tipo de pruebas logren resultados más convincentes a nivel micro, como para poder diseñar e implementar políticas masivas de reforma educativa más coherentes y con una menor resistencia de parte de los centros de poder sindical del magisterio.

Después de todo, lo que se busca es que nuestros chicos y chicas que son el futuro del país, dejen de ser "los coleros" de América Latina.