El modelo económico que nos ha regido desde los noventa es el lobbismo pragmático y autoritario disfrazado del discurso neoliberal democrático. Comenzando desde el inefable Ministro de Economía Carlos Boloña, quien ante las jóvenes mentes universitarias de aquellos años solía pontificar con el prolijo discurso del neoliberalismo, tenía las agallas para preparar la legislación necesaria para reformar el sistema de pensiones que darían paso a las AFP, una de las cuales fue su negocio particular; hasta llegar en la actualidad al Ministro Luis Miguel Castilla, quien ¡Oh casualidad! se ha visto desnudado por diversas denuncias de lobbismo, incluyendo una profundización del negocio de las AFPs. Asistimos pues, como asegura Francisco Durand, a una crisis de los lobbies.
A ambos ministros en los extremos de este ciclo les ha resultado conveniente la Constitución de 1993, con la sola diferencia que en el primer caso, los negocios se iniciaban con todas las prerrogativas que les otorgaba un Estado pseudo democrático haciendo cien por ciento viables sus inversiones, con total desconocimiento de la sociedad, y aún violentando sus derechos. Ahora, no es que estemos viviendo en el paraíso de la democracia, pero gracias a la profusa accesibilidad a información por canales alternativos, y a la chispa liberadora de los hackers, hemos asistido a la primera crisis de los lobbies. Luis Castilla, hijo de este modelo de política económica, renunció dando paso a Alonso Segura, su jefe de asesores durante el último año y medio.
El parco recibimiento de parte del empresariado a Segura -sobre todo del Grupo El Comercio-, revela que la inesperada salida del lobbista más aplicado de los últimos años sea sólo un interludio que probablemente dure el tiempo que la economía toque fondo como lo asegura Raúl Wiener. Luego de pasada la tormenta, el gobierno y la Confiep pedirá a gritos el retorno del aprendiz, para que se gradue exitosamente al frente del Ejecutivo, tal como lo hizo Luis Carranza durante el segundo gobierno de Alan García.
¿Será esto así? Difícil saberlo, considerando la magnitud y la cantidad de los fracasos ocurridos: El primero, el anuncio de Castilla realizado el 21 de agosto último acerca de que el gobierno convocará a una auditoría internacional para despejar de una vez por todas, las dudas en torno a las concesiones más significativas otorgadas por su gestión, esto es, la línea de Metro 2 y el Gasoducto Sur Peruano. Estos proyectos fueron posibles de la mano de dos funcionarios de ProInversión, ahora renunciados, como Luis Ortigas (ex presidente de PerúPetro y del Comité de Proyectos de Energía e Hidrocarburos, fuertemente cuestionado por dirigentes de Petroperú por favorecer continuamente a InterOil); y, Carlos Puga (ex presidente del Comité de Proyectos de Infraestructura Vial a pesar de la larga lista de denuncias por abuso de autoridad). El segundo fracaso es una retahíla de beneficios "menores" otorgados a un conjunto de empresas de una variedad de sectores (Exalmar, AFP Hábitat, Lindley, y otras por destapar) que tenían el privilegio de ser parte del mismo círculo de amigos y profesionales que operó al interior de la PCM y el MEF; pero que no necesariamente eran las empresas más eficientes, ecológicas o de mayor productividad que necesitaba el país.
Mientras tanto, los nuevos funcionarios elegidos para ocupar los lugares que quedaron vacíos momentáneamente no son unos advenedizos. Varios de ellos forman parte del mismo grupo de jóvenes profesionales que fueron formados durante la época en que PPK, Carranza y otros neoliberales "de boca" ocuparan la cartera de Ministros de Economía del modelo económico al cual defiende y le rinden culto. Este modelo en piloto automático que busca desesperadamente reinventarse, en medio de una crisis económica que podría en realidad sepultarlo. La mayor tragedia de este lobbismo es probablemente la falta de ideas de sus miembros -jóvenes y viejos- para superar su propia crisis dentro de una crisis económica que no logran entender bien aún.
Pero ¿Podrá el lobbismo actualmente asentado en el corazón del gobierno renunciar a su generosa cuota de poder para dar paso a un modelo económico realmente liberal y democrático? A mi modo de ver, sólo quedarían dos opciones, o bien se procede a un endurecimiento del modelo económico bajo condiciones de gobierno cada vez más autoritarias para poder hacer rentable sus operaciones monopólicas; o bien, se procede a la refundación de un modelo económico con un Estado fuerte -vía reforma tributaria- que promueva un mercado competitivo, diversificado y democrático como existen en los países industrializados. Es un hecho que ningún país ha logrado el desarrollo de la mano con Estados débiles y autoritarios. Todo lo contrario. Por lo pronto, la duración de la crisis económica parecerá coincidir con las elecciones generales del 2016, donde nuevamente el país se pronunciará por el cambio de modelo que tanto ha reclamado hasta la fecha, sin haber sido escuchado.
POLITEKONGPT
martes, septiembre 23, 2014
martes, septiembre 16, 2014
El otro Luis Miguel
Luis Miguel Castilla se acaba de retirar de la cartera de economía, en medio de serios cuestionamientos técnicos, políticos y éticos. En lo técnico, porque no ha tenido la capacidad suficiente para reaccionar adecuadamente para enfrentar la crisis económica. En lo político, por quebrar la institucionalidad de las relaciones ministeriales (en especial con el Premiarato). Y en lo ético, por las claras acciones de lobby a favor de determinados grupos económicos en nombre de la reactivación económica.
Por su parte, Luis Miguel Valdivieso Montero, actual Presidente de la Asociación de AFPs, dejó el cargo de Ministro de Economía en enero de 2009 bajo circunstancias algo similares a las que Castilla ha estado resistiendo. Durante los casi siete meses que fue ministro del segundo gobierno de Alan García, le tocó enfrentar la crisis económica más severa de las últimas décadas. Su política fiscal fue claramente austera siguiendo las recomendaciones ortodoxas tan cuestionadas del FMI. De no haber sido cambiado por Luis Carranza, el daño asumido por los sectores sociales habría sido mayor. Veremos más adelante por qué.
La preocupación que me provoca destacar en esta oportunidad es si el actual Ministro Alonso Segura -más allá de las calificaciones académicas- podrá capear una coyuntura crítica como la actual. En términos figurativos, si Segura será un Carranza para este periodo de cierre del gobierno. Las condiciones macro económicas descritas hasta el momento nos indican que el estilo de conducción de la política económica debería ser revisado, o al menos mejorado.
El tema es que, luego de la crisis de 2008-2009, el Perú se recuperó rápidamente, al menos desde el punto de vista del ritmo de crecimiento del PBI. Como se recordará, ese año, el ex presidente Alan García propuso la tesis de que la crisis económica internacional iba a ser sólo "un pequeño contratiempo" y que su recuperación sería veloz gracias al avance de la tecnología y su poder para democratizar la información. Los datos parecieron apoyar su perspectiva ya que el 2010 y 2011 hubo un crecimiento que superó las dos cifras porcentuales. Al parecer hubo un exitoso efecto "rebote" de la economía como consecuencia de la implementación de 40 medidas económicas aplicadas por García para acelerar la inversión privada. Esto sin embargo debería ser verificado por la investigación económica, ya que buena parte de estas medidas estuvieron acompañadas por un discurso similar al de la actualidad: el destrabe de "los obstáculos que aún tiene la inversión privada para desarrollarse".
Las evolución favorable del PBI post crisis no fue acompañado por el desempeño de los sectores sociales, básicamente educación y salud. En este post me concentraré en describir lo que ocurrió en el sector educación, el cual pagó parte de la factura y daré evidencia de que el daño ocasionado por la austeridad del Ministerio de Economía -siete años después- aún no ha podido ser revertido.
Como se aprecia en el gráfico superior, el gasto público en educación durante el segundo gobierno de Alan García solo creció hasta el 2008, año en que se manifestó la crisis. Después de ello, el gasto se desplomó hasta tocar fondo durante el 2010 y 2011. Luego, desde el 2012 ha ocurrido una lenta recuperación que se espera llegue a alcanzar el 3.1% este 2014, es decir se espera que lleguemos a estar casi en el mismo punto que quedó en el 2008. De acuerdo con la nueva propuesta de presupuesto público 2015, el gobierno propone priorizar el presupuesto en Educación al punto que alcancemos el 3.5% del PBI, justo en época de crisis.
Como comprenderán, aquí hay espacio abundante para el escepticismo. En primer lugar, porque en una época de crisis es necesario identificar si la política fiscal a implementar por el actual ministro de economía efectivamente será expansiva, priorizando los sectores sociales. Una cosa es alcanzar el 3.5% por un incremento del Presupuesto en el sector referido durante una etapa expansiva de la economía; y otra cosa muy distinta es lograr el mismo 3.5% congelando el monto presupuestal de un año a otro frente a una caída del PBI.
La tabla a continuación ejemplifica la idea antes señalada. Siendo ´t´el año de inicio, utilizando cifras hipotéticas para facilitar la exposición, podemos simular en cuánto deberá crecer el presupuesto en educación para diferentes escenarios de crecimiento económico de modo que se logre el porcentaje ofrecido. En el primer escenario, que he denominado de 'crecimiento' al 4%, el presupuesto en educación debería subir hasta en 17.4% para alcanzar la meta ofrecida. En el segundo escenario (t+1') que he denominado de desaceleración, el presupuesto en educación le bastaría subir en 15.2% para lograr la meta deseada. Finalmente, en un escenario de cero crecimiento (t+1''), el presupuesto sólo le sería necesario crecer en 12.9%. Para todos los efectos, un incremento de presupuesto en más del 10% en cualquier escenario es el que el gobierno debe hacer cumplir.
En segundo lugar, se encuentra el problema que aún en el caso de que se priorice el gasto público en educación, este ocurrirá en una proporción menor a la necesaria para compensar la pérdida económica ocurrida desde el 2009. De acuerdo con la pendiente de la curva de presupuesto descrita entre el 2006 y 2008 podríamos extrapolar la tendencia lineal para darnos cuenta de que el gasto en el sector podría haber alcanzado el 4.7%. Es decir, si el gobierno de García no habría renunciado a priorizar el gasto en educación pública, a pesar de la crisis, este 2015 habríamos estado a 1 punto porcentual de alcanzar la meta del Acuerdo Nacional a favor de la educación. El problema es que este sector pagó parte de la crisis económica y por ello la situación tan deplorable en que nos encontramos tanto si nos comparamos con nuestros propios estándares como si nos comparamos a nivel internacional. De acuerdo con mis cálculos, la pérdida de presupuesto acumulada (representada por el área entre la línea proyectada desde el 2008 y las cifras observadas) se encontraría cercana a los 7 puntos del PBI (Véase metodología para el cálculo de esta pérdida explicada por el FMI para el caso de Korea el 2009).
Sin ánimo de ser masoquista, cabe preguntarnos ¿Cuál fue la magnitud del daño del ajuste presupuestal concentrado en la educación? Los datos revelados por el Ministro de Educación en mayo de este año nos ayuda a encontrar una respuesta.
El gráfico revela que el desempeño satisfactorio de los estudiantes de segundo grado se estancó inmediatamente después de producida la crisis económica para el caso de matemáticas, mientras que para el caso de comprensión lectora el impacto se mostró a partir del 2010. Si el presupuesto en educación no se hubiera restringido, la pendiente de crecimiento de ambas curvas nos revela que en el caso del área de matemáticas, el desempeño satisfactorio podría haber alcanzado el 30.1% de los estudiantes y no el 16.8% que se alcanzó según la última ECE disponible. Esto es, 13 puntos de diferencia. Por su parte, para el caso de la comprensión lectora, las mejoras nos habrían permitido alcanzar un desempeño satisfactorio para el 46% de los estudiantes, pero según la misma fuente, esta sólo alcanzó el 33%. Nuevamente aquí, 13 puntos de diferencia.
¿Por qué el área de matemáticas sería más sensible a la crisis económica que la comprensión lectora? Las respuestas se las dejo a los especialistas del área educativa. Pero lo que si queda claro es que en conjunto, el desempeño académico de los estudiantes se vió severamente afectado por la austeridad fiscal aplicada por el ex ministro de economía Valdivieso.
En este momento es pertinente realizar otra pregunta, ¿Es este el sujeto al frente de la Asociación de las AFPs en quien debemos confiar nuestro futuro previsional? A todas luces, está claro que no pero no existen herramientas institucionales de parte de los afiliados (como una participación en el directorio, por ejemplo) para retirarlo de su cargo, a pesar que se nos ha vendido la idea de que un privado es mejor que público. Ni Luis Miguel Valdivieso, ni Luis Miguel Castilla han implementado las políticas económicas óptimas para asegurar el futuro digno de la alicaída clase media de nuestro país. Sólo se han preocupado por incrementar el número de afiliados en vez de asegurar la rentabilidad de los fondos de los pensionistas. En ambos casos, ha sido necesario que se retiren, antes que sigan haciendo más daño del ya ocasionado.
Por su parte, Luis Miguel Valdivieso Montero, actual Presidente de la Asociación de AFPs, dejó el cargo de Ministro de Economía en enero de 2009 bajo circunstancias algo similares a las que Castilla ha estado resistiendo. Durante los casi siete meses que fue ministro del segundo gobierno de Alan García, le tocó enfrentar la crisis económica más severa de las últimas décadas. Su política fiscal fue claramente austera siguiendo las recomendaciones ortodoxas tan cuestionadas del FMI. De no haber sido cambiado por Luis Carranza, el daño asumido por los sectores sociales habría sido mayor. Veremos más adelante por qué.
La preocupación que me provoca destacar en esta oportunidad es si el actual Ministro Alonso Segura -más allá de las calificaciones académicas- podrá capear una coyuntura crítica como la actual. En términos figurativos, si Segura será un Carranza para este periodo de cierre del gobierno. Las condiciones macro económicas descritas hasta el momento nos indican que el estilo de conducción de la política económica debería ser revisado, o al menos mejorado.
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| The Economist pronostica 4% de crecimiento este año y 4.9 para el 2015 |
El tema es que, luego de la crisis de 2008-2009, el Perú se recuperó rápidamente, al menos desde el punto de vista del ritmo de crecimiento del PBI. Como se recordará, ese año, el ex presidente Alan García propuso la tesis de que la crisis económica internacional iba a ser sólo "un pequeño contratiempo" y que su recuperación sería veloz gracias al avance de la tecnología y su poder para democratizar la información. Los datos parecieron apoyar su perspectiva ya que el 2010 y 2011 hubo un crecimiento que superó las dos cifras porcentuales. Al parecer hubo un exitoso efecto "rebote" de la economía como consecuencia de la implementación de 40 medidas económicas aplicadas por García para acelerar la inversión privada. Esto sin embargo debería ser verificado por la investigación económica, ya que buena parte de estas medidas estuvieron acompañadas por un discurso similar al de la actualidad: el destrabe de "los obstáculos que aún tiene la inversión privada para desarrollarse".
Las evolución favorable del PBI post crisis no fue acompañado por el desempeño de los sectores sociales, básicamente educación y salud. En este post me concentraré en describir lo que ocurrió en el sector educación, el cual pagó parte de la factura y daré evidencia de que el daño ocasionado por la austeridad del Ministerio de Economía -siete años después- aún no ha podido ser revertido.
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| El gasto público en educación creció solo hasta el 2008 |
Como se aprecia en el gráfico superior, el gasto público en educación durante el segundo gobierno de Alan García solo creció hasta el 2008, año en que se manifestó la crisis. Después de ello, el gasto se desplomó hasta tocar fondo durante el 2010 y 2011. Luego, desde el 2012 ha ocurrido una lenta recuperación que se espera llegue a alcanzar el 3.1% este 2014, es decir se espera que lleguemos a estar casi en el mismo punto que quedó en el 2008. De acuerdo con la nueva propuesta de presupuesto público 2015, el gobierno propone priorizar el presupuesto en Educación al punto que alcancemos el 3.5% del PBI, justo en época de crisis.
Como comprenderán, aquí hay espacio abundante para el escepticismo. En primer lugar, porque en una época de crisis es necesario identificar si la política fiscal a implementar por el actual ministro de economía efectivamente será expansiva, priorizando los sectores sociales. Una cosa es alcanzar el 3.5% por un incremento del Presupuesto en el sector referido durante una etapa expansiva de la economía; y otra cosa muy distinta es lograr el mismo 3.5% congelando el monto presupuestal de un año a otro frente a una caída del PBI.
La tabla a continuación ejemplifica la idea antes señalada. Siendo ´t´el año de inicio, utilizando cifras hipotéticas para facilitar la exposición, podemos simular en cuánto deberá crecer el presupuesto en educación para diferentes escenarios de crecimiento económico de modo que se logre el porcentaje ofrecido. En el primer escenario, que he denominado de 'crecimiento' al 4%, el presupuesto en educación debería subir hasta en 17.4% para alcanzar la meta ofrecida. En el segundo escenario (t+1') que he denominado de desaceleración, el presupuesto en educación le bastaría subir en 15.2% para lograr la meta deseada. Finalmente, en un escenario de cero crecimiento (t+1''), el presupuesto sólo le sería necesario crecer en 12.9%. Para todos los efectos, un incremento de presupuesto en más del 10% en cualquier escenario es el que el gobierno debe hacer cumplir.
En segundo lugar, se encuentra el problema que aún en el caso de que se priorice el gasto público en educación, este ocurrirá en una proporción menor a la necesaria para compensar la pérdida económica ocurrida desde el 2009. De acuerdo con la pendiente de la curva de presupuesto descrita entre el 2006 y 2008 podríamos extrapolar la tendencia lineal para darnos cuenta de que el gasto en el sector podría haber alcanzado el 4.7%. Es decir, si el gobierno de García no habría renunciado a priorizar el gasto en educación pública, a pesar de la crisis, este 2015 habríamos estado a 1 punto porcentual de alcanzar la meta del Acuerdo Nacional a favor de la educación. El problema es que este sector pagó parte de la crisis económica y por ello la situación tan deplorable en que nos encontramos tanto si nos comparamos con nuestros propios estándares como si nos comparamos a nivel internacional. De acuerdo con mis cálculos, la pérdida de presupuesto acumulada (representada por el área entre la línea proyectada desde el 2008 y las cifras observadas) se encontraría cercana a los 7 puntos del PBI (Véase metodología para el cálculo de esta pérdida explicada por el FMI para el caso de Korea el 2009).
Sin ánimo de ser masoquista, cabe preguntarnos ¿Cuál fue la magnitud del daño del ajuste presupuestal concentrado en la educación? Los datos revelados por el Ministro de Educación en mayo de este año nos ayuda a encontrar una respuesta.
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| El daño en la educación por el ajuste fiscal de Luis Miguel Valdivieso |
El gráfico revela que el desempeño satisfactorio de los estudiantes de segundo grado se estancó inmediatamente después de producida la crisis económica para el caso de matemáticas, mientras que para el caso de comprensión lectora el impacto se mostró a partir del 2010. Si el presupuesto en educación no se hubiera restringido, la pendiente de crecimiento de ambas curvas nos revela que en el caso del área de matemáticas, el desempeño satisfactorio podría haber alcanzado el 30.1% de los estudiantes y no el 16.8% que se alcanzó según la última ECE disponible. Esto es, 13 puntos de diferencia. Por su parte, para el caso de la comprensión lectora, las mejoras nos habrían permitido alcanzar un desempeño satisfactorio para el 46% de los estudiantes, pero según la misma fuente, esta sólo alcanzó el 33%. Nuevamente aquí, 13 puntos de diferencia.
¿Por qué el área de matemáticas sería más sensible a la crisis económica que la comprensión lectora? Las respuestas se las dejo a los especialistas del área educativa. Pero lo que si queda claro es que en conjunto, el desempeño académico de los estudiantes se vió severamente afectado por la austeridad fiscal aplicada por el ex ministro de economía Valdivieso.
En este momento es pertinente realizar otra pregunta, ¿Es este el sujeto al frente de la Asociación de las AFPs en quien debemos confiar nuestro futuro previsional? A todas luces, está claro que no pero no existen herramientas institucionales de parte de los afiliados (como una participación en el directorio, por ejemplo) para retirarlo de su cargo, a pesar que se nos ha vendido la idea de que un privado es mejor que público. Ni Luis Miguel Valdivieso, ni Luis Miguel Castilla han implementado las políticas económicas óptimas para asegurar el futuro digno de la alicaída clase media de nuestro país. Sólo se han preocupado por incrementar el número de afiliados en vez de asegurar la rentabilidad de los fondos de los pensionistas. En ambos casos, ha sido necesario que se retiren, antes que sigan haciendo más daño del ya ocasionado.
miércoles, mayo 21, 2014
Industrialicemos primero la minería
El XI Simposio del Oro ha sido el escenario perfecto para que el empresariado minero y sus voceros cuestionen el Plan de Diversificación Productiva propuesto a discusión pública por el Gobierno.
"El modelo primario exportador es un mito que está generando políticas equivocadas" aseveró PPK atacando de esta manera el corazón del diagnóstico de la propuesta gubernamental. De acuerdo con PPK países como Noruega y Australia exportan minerales y son economías desarrolladas. Con ello reafirma la visión de que el modelo primario exportador no es pues el problema, sino, la principal solución para el futuro del Perú.
En esa misma línea se pronunció la ex ministra Mercedes Aráoz al señalar que se debe simplificar los trámites y permisos para la minería para que ella sea la base del motor de desarrollo que impulse a otras industrias en el país. En otras palabras, que la minería sea la locomotora del país. El problema con esta idea es que las posibilidades de encadenamiento y de creación de empleos masivos siempre han sido un desafío para la minería, un sector caracterizado por la elevada inversión en capital y tecnología antes que en trabajadores.
Como broche de oro, Roque Benavides se encargó de demoler sutilmente la propuesta al asegurar con aplomo que antes que diversificar o tentar otros sectores "hay que regresar a ser mineros". La idea según el empresario, es que es necesario eliminar "la permisología" y con ello destrabar las inversiones para que el Plan pueda tener éxito. Con esto obviamente se refería directamente a las quejas del sector en torno a las exigencias ambientales, arqueológicas y licencias sociales que son irrelevantes para su lógica de acumulación.
¿Qué es lo que la prensa especializada ha evaluado? Semana Económica, la revista fundada por Felipe Ortiz de Zevallos y que se califica como "brazo independiente" del Grupo Apoyo, ha cuestionado en un artículo el liderazgo del actual Ministro de Producción, Piero Ghezzi, como para implementar con éxito la creación de la Dirección de Políticas y Regulación del Produce. Para que un curso de acción como este sea exitoso el ministro "debería tener mucha influencia política dentro del gobierno" y por tanto "duda de si una iniciativa de ese tipo puede trascender a un cambio de ministros". Esta medida sería muy optimista lo que es otra forma de decir que es inviable.
Desde la otra cornisa, Humberto Campodónico ha saludado la presentación del Plan, aunque se haya hecho algo tarde para este gobierno. No obstante, critica el hecho de que el Plan aborde un enfoque equivocado del problema de la informalidad al echarle la culpa del funcionamiento de la economía cuando es precisamente todo lo contrario. Por esta razón el Plan desempolva el discurso de los sobrecostos y regulaciones laborales lo que finalmente tendremos más de lo mismo, recorte de derechos laborales como medida concreta para impulsar el crecimiento económico. Campodónico hace bien finalmente en señalar que el texto del Plan no debe ser considerado como un debate técnico sino más bien político y por lo tanto debe convocar a los espacios de consenso democrático necesarios para enrumbar la economía de nuestro país.
Mi opinión es que si queremos proponer un modelo de industrialización viable en el país, primero hay que hacerlo en el sector que está acumulando, esto es, el minero. En efecto, nuestra economía se encuentra concentrada exclusivamente en la extracción de los minerales, tanto los conocidos como el oro, plata y cobre como también los metales raros. El problema que persiste en la actualidad es que todo lo que se extrae de nuestro suelo se exporta casi sin ningún valor agregado. Estas "piedras" sin mayor valor son procesadas posteriormente en las refinerías asentadas en otros países donde se separan los minerales convenientemente. De allí se pasa a los procesos de aleación para finalmente pasar a la producción de bienes de consumo final y masivo. Como se entenderá, todavía no nos diferenciamos demasiado de las economías de enclave que existían en el pasado.
Es necesario que el Estado plantee una ruta de industrialización del sector minero que tenga asiento en nuestro territorio para crear valor agregado exportable. Se necesita una inversión e integración en toda la cadena de valor del sector minero. De esta manera creo que se podrá convertir a este sector en la locomotora que pretende ser para el resto del país y así trasladar sus beneficios a la mayoría de la población. Lo clave aquí es que se logre hacer todo esto sobre territorio peruano.
"El modelo primario exportador es un mito que está generando políticas equivocadas" aseveró PPK atacando de esta manera el corazón del diagnóstico de la propuesta gubernamental. De acuerdo con PPK países como Noruega y Australia exportan minerales y son economías desarrolladas. Con ello reafirma la visión de que el modelo primario exportador no es pues el problema, sino, la principal solución para el futuro del Perú.
En esa misma línea se pronunció la ex ministra Mercedes Aráoz al señalar que se debe simplificar los trámites y permisos para la minería para que ella sea la base del motor de desarrollo que impulse a otras industrias en el país. En otras palabras, que la minería sea la locomotora del país. El problema con esta idea es que las posibilidades de encadenamiento y de creación de empleos masivos siempre han sido un desafío para la minería, un sector caracterizado por la elevada inversión en capital y tecnología antes que en trabajadores.
Como broche de oro, Roque Benavides se encargó de demoler sutilmente la propuesta al asegurar con aplomo que antes que diversificar o tentar otros sectores "hay que regresar a ser mineros". La idea según el empresario, es que es necesario eliminar "la permisología" y con ello destrabar las inversiones para que el Plan pueda tener éxito. Con esto obviamente se refería directamente a las quejas del sector en torno a las exigencias ambientales, arqueológicas y licencias sociales que son irrelevantes para su lógica de acumulación.
¿Qué es lo que la prensa especializada ha evaluado? Semana Económica, la revista fundada por Felipe Ortiz de Zevallos y que se califica como "brazo independiente" del Grupo Apoyo, ha cuestionado en un artículo el liderazgo del actual Ministro de Producción, Piero Ghezzi, como para implementar con éxito la creación de la Dirección de Políticas y Regulación del Produce. Para que un curso de acción como este sea exitoso el ministro "debería tener mucha influencia política dentro del gobierno" y por tanto "duda de si una iniciativa de ese tipo puede trascender a un cambio de ministros". Esta medida sería muy optimista lo que es otra forma de decir que es inviable.
Desde la otra cornisa, Humberto Campodónico ha saludado la presentación del Plan, aunque se haya hecho algo tarde para este gobierno. No obstante, critica el hecho de que el Plan aborde un enfoque equivocado del problema de la informalidad al echarle la culpa del funcionamiento de la economía cuando es precisamente todo lo contrario. Por esta razón el Plan desempolva el discurso de los sobrecostos y regulaciones laborales lo que finalmente tendremos más de lo mismo, recorte de derechos laborales como medida concreta para impulsar el crecimiento económico. Campodónico hace bien finalmente en señalar que el texto del Plan no debe ser considerado como un debate técnico sino más bien político y por lo tanto debe convocar a los espacios de consenso democrático necesarios para enrumbar la economía de nuestro país.
Mi opinión es que si queremos proponer un modelo de industrialización viable en el país, primero hay que hacerlo en el sector que está acumulando, esto es, el minero. En efecto, nuestra economía se encuentra concentrada exclusivamente en la extracción de los minerales, tanto los conocidos como el oro, plata y cobre como también los metales raros. El problema que persiste en la actualidad es que todo lo que se extrae de nuestro suelo se exporta casi sin ningún valor agregado. Estas "piedras" sin mayor valor son procesadas posteriormente en las refinerías asentadas en otros países donde se separan los minerales convenientemente. De allí se pasa a los procesos de aleación para finalmente pasar a la producción de bienes de consumo final y masivo. Como se entenderá, todavía no nos diferenciamos demasiado de las economías de enclave que existían en el pasado.
Es necesario que el Estado plantee una ruta de industrialización del sector minero que tenga asiento en nuestro territorio para crear valor agregado exportable. Se necesita una inversión e integración en toda la cadena de valor del sector minero. De esta manera creo que se podrá convertir a este sector en la locomotora que pretende ser para el resto del país y así trasladar sus beneficios a la mayoría de la población. Lo clave aquí es que se logre hacer todo esto sobre territorio peruano.
Etiquetas:
competitividad,
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Estado,
minería
martes, mayo 20, 2014
La economía de las familias homosexuales
Existe muy poca o nula investigación sobre la economía de las familias homosexuales. Esto a pesar que es un tema de discusión de larga data. Una búsqueda rápida en la web de Jstor utilizando diferentes palabras clave, revela que existen menos de una decena de estudios indexados sobre esta temática. Destacan "The Economics of Lesbian and Gay Families" (Black, Sanders & Taylor 2007), "The Economic Cost of Homosexuality: A Multilevel Analysis" (Baumle & Poston Jr, 2011) y "The Sexual Orientation Wage Gap: The Role of Occupational Sorting and Human Capital" (Antecol, Jong & Steinberger, 2008). Este problema se basa en el hecho de que existen pocas encuestas masivas que ayuden a dar una idea aproximada sobre las dimensiones y características socioeconómicas de esta población.
Entre los hallazgos más interesantes de tales estudios, que podrían ser evaluados en nuestra realidad, tenemos:
¿Cuál es la población que se podrá beneficiar con la aprobación del proyecto de ley denominado de "unión civil"? De acuerdo con las entrevistas brindadas por Carlos Bruce, el congresista que ha realizado la propuesta legislativa de marras, señala que esta ley beneficiaría entre dos y tres millones de peruanos homosexuales. Esto significaría que se maneja que un 10% de la población nacional tendría esta orientación sexual. ¿De dónde proviene esta estadística?
Una primera fuente de consulta es el propio proyecto de ley 02647/2013-CR en cuya exposición de motivos (pág.11) se señala lo siguiente:
Con la finalidad de comprobar la afirmación señalada en el proyecto de ley, me puse a revisar algunos estudios estadísticos realizados a nivel mundial, encontrando la siguiente tabla comparativa que muestra resultados de encuestas en Reino Unido, Noruega, Canadá y los Estados Unidos. Estos datos comparativos y otros más específicos sobre los resultados de la medición en el Reino Unido pueden ser descargados en este enlace.
Quizá una de las primeras apreciaciones que se puede realizar es acerca de las dimensiones del tamaño de la muestra de cada una de las encuestas. La idea de fondo es que a un mayor tamaño de muestra (se entiende probabilística), se corresponde una mejor estimación de los indicadores estudiados. A todas luces, la encuesta aplicada en el Reino Unido ha sido la más grande con casi un cuarto de millón de hogares entrevistados. Las encuestas más pequeñas son las correspondientes a los Estados de Vermont y de North Dakota con 4.2 y 3 mil hogares visitados, respectivamente.
Una segunda apreciación tiene que ver con la naturaleza de las encuestas realizadas. Mientras que la mayoría de las encuestas ha tenido un objetivo específico en su abordaje, a saber, el de la salud; la encuesta aplicada en el Reino Unido ha sido multipropósito. De allí la nota al pie de la tabla mostrada donde se señala que probablemente esta característica podría explicar las diferencias en los resultados hallados con respecto a las otras encuestas.
Sin embargo, las dimensiones las cifras reveladas son bastante pequeñas, siendo las más bajas las reportadas en el Reino Unido (1.4%), Noruega (1.2%) y finalmente North Dakota (1%). Las más altas se encuentran en California y Vermont con 4.1% y 4.6%. Un último estudio, que no aparece reportado en este listado, reporta que 3.5% de la población adulta en los Estados Unidos son GLBT, lo que en términos absolutos significa que dicho país se cuenta con casi 9 millones de americanos adultos (Gates, 2011).
En este punto, cabe la pregunta ¿Cómo es posible que en el Perú tendríamos 3 millones de homosexuales con una población total de 30 millones cuando las proporciones manejadas por países industrializados del mundo de Occidente se tiene un porcentaje entre 1 y 4%? Tomando en cuenta la demografía peruana, la población mayor de 15 años al 2013 es de 21.7 millones de personas, lo que utilizando el rango de 1 a 4% -- en vez de 4% a 8% -- nos reportaría una población GLBT entre 217 mil y 870 mil ciudadanos. ¿Cuál será la cifra precisa? Sólo un estudio no sesgado de parte del INEI podría revelar de qué magnitud estaríamos hablando con meridiana precisión, que en el mejor de los casos se aproximaría al millón de personas. En el límite, la cantidad calculada por mucho o por menos no debería ser óbice para que el Estado reconozca legalmente el derecho a la unión civil que esta población reclama sobre la base de la igualdad ante la Constitución Política y los Derechos Humanos.
Algunas preguntas lógicas a continuación serían ¿Qué proporción de la población estimada estarán dispuestos a realizar una unión civil o simplemente continuar conviviendo? ¿Cuántos celebrarán uniones civiles con separación de bienes ante la posibilidad de afrontar potenciales disoluciones de las mismas? ¿Cuál será la estabilidad de tales uniones en comparación con las parejas heterosexuales? ¿Cuál será el grado de violencia en estas familias? ¿Existen diferencias según nivel socioeconómico?
Al margen de que se apruebe o no la propuesta legislativa del congresista Bruce, si creo que resulta importante que el INEI realice una medición periódica de esta población como otras poblaciones minoritarias demandan, ya sea a través de la Encuesta de Hogares como la ENDES. Esto haría visible la problemática que afecta a estas cohortes poblacionales para evaluar los costos y beneficios económicos que afrontan en la dinámica de la abigarrada sociedad peruana.
Muchas preguntas se han abierto a partir de esta iniciativa, no solo en torno a las implicancias de que la unión civil de parejas homosexuales sea una realidad. También se encuentra en el tintero el reclamo y ejercicio de otros derechos conexos que la población GLBT reclamaría lógicamente ampliando su frontera de derechos ganados, como por ejemplo, la crianza de niños. Llama la atención que en el discurso todavía no aparecen reclamos sobre las diferencias en las remuneraciones (en un sentido más amplio, los problemas de discriminación laboral) con respecto a este grupo poblacional, un problema que ya está siendo abordado en la realidad norteamericana.
Considero que es urgente que se responda con información confiable producida por el INEI y otras instituciones académicas que puedan abordar estos desafíos adecuadamente. Tal información será pertinente para el diseño y evaluación de las políticas públicas para las grupos poblacionales minoritarios en general. Pero no podremos responder con propiedad a menos que se comience a dimensionar adecuadamente a la población GLBT y sus respectivas realidades.
Entre los hallazgos más interesantes de tales estudios, que podrían ser evaluados en nuestra realidad, tenemos:
- Un número menor de niños son criados por las familias homosexuales que las familias heterosexuales.
- Los gays y lesbianas afrontan costos relativos más altos para adoptar niños, lo que reduce significativamente sus posibilidades de criar niños.
- Debido al hallazgo anterior, las familias homosexuales tienen preferencias por encontrar satisfacción provenientes de fuentes alternativas que no sea la crianza de niños, lo que les motiva a mudarse a ciudades donde puedan "consumir" estos otros "bienes no niños" como por ejemplo, San Francisco y New York.
- Las mujeres lesbianas tienen un mayor éxito laboral (tanto en ingresos como en estabilidad) que las mujeres heterosexuales. Todo lo contrario sucede con los varones homosexuales quienes tienen una importante penalidad en sus remuneraciones respecto de aquellos que son heterosexuales.
- Las diferencias referidas en el punto anterior parecen ser más significativas si son casados que si son convivientes dependiendo del sexo. En efecto, los gays tienen una mayor penalidad si son casados que si son convivientes. En contraste, existe un mayor premio para las mujeres lesbianas cuando son convivientes que cuando son casadas.
¿Cuál es la población que se podrá beneficiar con la aprobación del proyecto de ley denominado de "unión civil"? De acuerdo con las entrevistas brindadas por Carlos Bruce, el congresista que ha realizado la propuesta legislativa de marras, señala que esta ley beneficiaría entre dos y tres millones de peruanos homosexuales. Esto significaría que se maneja que un 10% de la población nacional tendría esta orientación sexual. ¿De dónde proviene esta estadística?
Una primera fuente de consulta es el propio proyecto de ley 02647/2013-CR en cuya exposición de motivos (pág.11) se señala lo siguiente:
"Toda sociedad, incluida la peruana, tiene un porcentaje de personas lesbianas y gais que se estima entre el 4 y el 8% dependiendo de la fuente que se consulte."De acuerdo con esta afirmación, si el porcentaje se estima entre 4 y 8% entonces la población GLBT calculada para el Perú se encontraría entre 870 mil y 1.7 millones de personas adultas. Claramente, el congresista Bruce exagera al señalar que la población beneficiaria sería alrededor de 3 millones. Esto probablemente lo hace para dar un efecto conocido dentro de la ciencia política como el "problema de la proximidad" al duplicar la cifra que su propia iniciativa señala.
Con la finalidad de comprobar la afirmación señalada en el proyecto de ley, me puse a revisar algunos estudios estadísticos realizados a nivel mundial, encontrando la siguiente tabla comparativa que muestra resultados de encuestas en Reino Unido, Noruega, Canadá y los Estados Unidos. Estos datos comparativos y otros más específicos sobre los resultados de la medición en el Reino Unido pueden ser descargados en este enlace.
Quizá una de las primeras apreciaciones que se puede realizar es acerca de las dimensiones del tamaño de la muestra de cada una de las encuestas. La idea de fondo es que a un mayor tamaño de muestra (se entiende probabilística), se corresponde una mejor estimación de los indicadores estudiados. A todas luces, la encuesta aplicada en el Reino Unido ha sido la más grande con casi un cuarto de millón de hogares entrevistados. Las encuestas más pequeñas son las correspondientes a los Estados de Vermont y de North Dakota con 4.2 y 3 mil hogares visitados, respectivamente.
Una segunda apreciación tiene que ver con la naturaleza de las encuestas realizadas. Mientras que la mayoría de las encuestas ha tenido un objetivo específico en su abordaje, a saber, el de la salud; la encuesta aplicada en el Reino Unido ha sido multipropósito. De allí la nota al pie de la tabla mostrada donde se señala que probablemente esta característica podría explicar las diferencias en los resultados hallados con respecto a las otras encuestas.
Sin embargo, las dimensiones las cifras reveladas son bastante pequeñas, siendo las más bajas las reportadas en el Reino Unido (1.4%), Noruega (1.2%) y finalmente North Dakota (1%). Las más altas se encuentran en California y Vermont con 4.1% y 4.6%. Un último estudio, que no aparece reportado en este listado, reporta que 3.5% de la población adulta en los Estados Unidos son GLBT, lo que en términos absolutos significa que dicho país se cuenta con casi 9 millones de americanos adultos (Gates, 2011).
En este punto, cabe la pregunta ¿Cómo es posible que en el Perú tendríamos 3 millones de homosexuales con una población total de 30 millones cuando las proporciones manejadas por países industrializados del mundo de Occidente se tiene un porcentaje entre 1 y 4%? Tomando en cuenta la demografía peruana, la población mayor de 15 años al 2013 es de 21.7 millones de personas, lo que utilizando el rango de 1 a 4% -- en vez de 4% a 8% -- nos reportaría una población GLBT entre 217 mil y 870 mil ciudadanos. ¿Cuál será la cifra precisa? Sólo un estudio no sesgado de parte del INEI podría revelar de qué magnitud estaríamos hablando con meridiana precisión, que en el mejor de los casos se aproximaría al millón de personas. En el límite, la cantidad calculada por mucho o por menos no debería ser óbice para que el Estado reconozca legalmente el derecho a la unión civil que esta población reclama sobre la base de la igualdad ante la Constitución Política y los Derechos Humanos.
Algunas preguntas lógicas a continuación serían ¿Qué proporción de la población estimada estarán dispuestos a realizar una unión civil o simplemente continuar conviviendo? ¿Cuántos celebrarán uniones civiles con separación de bienes ante la posibilidad de afrontar potenciales disoluciones de las mismas? ¿Cuál será la estabilidad de tales uniones en comparación con las parejas heterosexuales? ¿Cuál será el grado de violencia en estas familias? ¿Existen diferencias según nivel socioeconómico?
Al margen de que se apruebe o no la propuesta legislativa del congresista Bruce, si creo que resulta importante que el INEI realice una medición periódica de esta población como otras poblaciones minoritarias demandan, ya sea a través de la Encuesta de Hogares como la ENDES. Esto haría visible la problemática que afecta a estas cohortes poblacionales para evaluar los costos y beneficios económicos que afrontan en la dinámica de la abigarrada sociedad peruana.
Muchas preguntas se han abierto a partir de esta iniciativa, no solo en torno a las implicancias de que la unión civil de parejas homosexuales sea una realidad. También se encuentra en el tintero el reclamo y ejercicio de otros derechos conexos que la población GLBT reclamaría lógicamente ampliando su frontera de derechos ganados, como por ejemplo, la crianza de niños. Llama la atención que en el discurso todavía no aparecen reclamos sobre las diferencias en las remuneraciones (en un sentido más amplio, los problemas de discriminación laboral) con respecto a este grupo poblacional, un problema que ya está siendo abordado en la realidad norteamericana.
Considero que es urgente que se responda con información confiable producida por el INEI y otras instituciones académicas que puedan abordar estos desafíos adecuadamente. Tal información será pertinente para el diseño y evaluación de las políticas públicas para las grupos poblacionales minoritarios en general. Pero no podremos responder con propiedad a menos que se comience a dimensionar adecuadamente a la población GLBT y sus respectivas realidades.
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martes, mayo 06, 2014
¿El Peru vs Kuznets o el Perú vs H. de Soto?
Richard Webb acaba de publicar una curiosa discusión acerca de la relación entre la evolución de la desigualdad y el PBI per capita en el Perú. El artículo sugiere que el Perú habría encontrado su propio camino hacia el desarrollo contradiciendo el camino señalado por Simon Kuznets en su teoría económica conocida ahora como la U invertida de Kuznets. Tal como explica Webb, el proceso migratorio entre los ámbitos rural y urbano de la mano con el tránsito del país desde una economía básicamente extractiva hacia una economía fundamentalmente terciaria pasando por la industria, es el camino que el Perú precisamente no habría seguido.
Mi curiosidad radica en que la contraposición propuesta por el economista Webb -el Perú versus Kuznets- debió haber sido más bien entre el Perú versus Hernando de Soto.
De hecho, De Soto escribió el libro "El otro sendero" al presentar su atractiva propuesta de simplificar las trabas burocráticas y legalistas del país para incorporar a los informales a la economía y así lograr el desarrollo. A pesar de la amplitud y elegancia del concepto, su propuesta se reducía a legalizar las viviendas construidas por los informales, las cuales no necesariamente eran un capital atractivo para el sector financiero.
Luego de millones de títulos de propiedad otorgados por el COFOPRI, aún no ha quedado claro si las familias que se han beneficiado de este programa lograron escapar de la pobreza gracias a este mecanismo ya que, en la práctica, ellas continúan desempeñándose en el sector informal.
Por otro lado, entre el 2004 y 2007, Renos Vakis del Banco Mundial publicó un estudio sobre la reducción de la pobreza en el Perú durante ese periodo, donde afirmó lo siguiente (pág. 17. Ver también cuadro 2 en el anexo):
Ese mismo periodo ha visto caer la desigualdad significativamente. De acuerdo con este estudio de la Universidad del Pacífico, esta caída habría sido consistente ya sea utilizando las cifras estimadas a partir de las ENAHO como por las calculadas utilizando las Cuentas Nacionales (págs. 14-16). Con este resultado, es probable que la desigualdad también ha podido ser explicada por el gran dinamismo económico observado por el sector informal.
En conclusión, la reducción de la pobreza y la mejora en la equidad estaría explicada fundamentalmente por la existencia y dinamismo del sector informal. Eso esta probado. Por lo tanto, el sector informal no sería el problema. El sector informal es más bien la solución. Este es al parecer, el camino hacia el desarrollo que ha elegido el Perú.
Por supuesto que estoy en desacuerdo con este inevitable silogismo. Estas son las trampas en las que nuestra discusión académica pretende encauzarnos para que nuestras recomendaciones sean siempre las mismas. Lo que debemos hacer, es repensar los conceptos e importancias a la luz de los nuevos hechos que inundan nuestra realidad contemporánea.
El problema de una sociedad que reclama a la informalidad como la mejor manera de crecer debe ser balanceada con el hecho de que existe un creciente bloque de la economía que no pasa por las cuentas nacionales y que explica buena parte del dinamismo económico que las teorías estándares no incorporan. Es la economía sombra, la subterránea, la que no declara lo que realmente exporta, la que no declara que es lo que realmente extrae del mar, la que soborna estructuralmente a la policía y a cualquier cargo público, todo para evitar la violencia, no pagar impuestos o beneficios sociales y que su tamaño curiosamente creció a la par del boom económico desde el 2001, pasando de representar menos del 60% en 1999 a 63.4% en el 2006 (pág. 21). Pero nuevas estimaciones revelan que el 2007 esta economía representó 66.3% del PBI nacional (pág. 22).
¿Qué sectores económicos están explicando el renovado y bienestar de las familias rurales? ¿Cómo se trasladan esos beneficios al sector urbano? ¿Debe llamarse sector informal a la economía sombra? ¿Qué es lo que está pasando realmente con la economía y el bienestar en el Perú? ¿Cuál es, al fin de cuentas, el camino del Perú hacia el desarrollo?
Gráfico 1. La teoría U invertida de Kuznets
Mi curiosidad radica en que la contraposición propuesta por el economista Webb -el Perú versus Kuznets- debió haber sido más bien entre el Perú versus Hernando de Soto.
De hecho, De Soto escribió el libro "El otro sendero" al presentar su atractiva propuesta de simplificar las trabas burocráticas y legalistas del país para incorporar a los informales a la economía y así lograr el desarrollo. A pesar de la amplitud y elegancia del concepto, su propuesta se reducía a legalizar las viviendas construidas por los informales, las cuales no necesariamente eran un capital atractivo para el sector financiero.
Luego de millones de títulos de propiedad otorgados por el COFOPRI, aún no ha quedado claro si las familias que se han beneficiado de este programa lograron escapar de la pobreza gracias a este mecanismo ya que, en la práctica, ellas continúan desempeñándose en el sector informal.
Por otro lado, entre el 2004 y 2007, Renos Vakis del Banco Mundial publicó un estudio sobre la reducción de la pobreza en el Perú durante ese periodo, donde afirmó lo siguiente (pág. 17. Ver también cuadro 2 en el anexo):
[...] el sector informal ha sido el motor principal de la reducción de pobreza, de hecho, más del 70 por ciento de la disminución observada entre los años 2004 y 2007 fue debido a mejoras en bienestar de los hogares vinculados al sector informal, en comparación a 13 por ciento correspondiente a hogares con vínculo al sector formal. (Cursivas nuestras)¿Cómo? ¿La reducción de la pobreza se explicó principalmente por pertenecer al sector informal? ¿Dónde queda De Soto? En efecto, al margen de lo que nuestros más connotados economistas opinen, la reducción de la pobreza observada entre el 2004 y 2007 ha sido posible gracias al gran dinamismo económico observado en el sector informal, dedicado principalmente al sector terciario, esto es comercio y servicios.
Ese mismo periodo ha visto caer la desigualdad significativamente. De acuerdo con este estudio de la Universidad del Pacífico, esta caída habría sido consistente ya sea utilizando las cifras estimadas a partir de las ENAHO como por las calculadas utilizando las Cuentas Nacionales (págs. 14-16). Con este resultado, es probable que la desigualdad también ha podido ser explicada por el gran dinamismo económico observado por el sector informal.
En conclusión, la reducción de la pobreza y la mejora en la equidad estaría explicada fundamentalmente por la existencia y dinamismo del sector informal. Eso esta probado. Por lo tanto, el sector informal no sería el problema. El sector informal es más bien la solución. Este es al parecer, el camino hacia el desarrollo que ha elegido el Perú.
Por supuesto que estoy en desacuerdo con este inevitable silogismo. Estas son las trampas en las que nuestra discusión académica pretende encauzarnos para que nuestras recomendaciones sean siempre las mismas. Lo que debemos hacer, es repensar los conceptos e importancias a la luz de los nuevos hechos que inundan nuestra realidad contemporánea.
El problema de una sociedad que reclama a la informalidad como la mejor manera de crecer debe ser balanceada con el hecho de que existe un creciente bloque de la economía que no pasa por las cuentas nacionales y que explica buena parte del dinamismo económico que las teorías estándares no incorporan. Es la economía sombra, la subterránea, la que no declara lo que realmente exporta, la que no declara que es lo que realmente extrae del mar, la que soborna estructuralmente a la policía y a cualquier cargo público, todo para evitar la violencia, no pagar impuestos o beneficios sociales y que su tamaño curiosamente creció a la par del boom económico desde el 2001, pasando de representar menos del 60% en 1999 a 63.4% en el 2006 (pág. 21). Pero nuevas estimaciones revelan que el 2007 esta economía representó 66.3% del PBI nacional (pág. 22).
¿Qué sectores económicos están explicando el renovado y bienestar de las familias rurales? ¿Cómo se trasladan esos beneficios al sector urbano? ¿Debe llamarse sector informal a la economía sombra? ¿Qué es lo que está pasando realmente con la economía y el bienestar en el Perú? ¿Cuál es, al fin de cuentas, el camino del Perú hacia el desarrollo?
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