POLITEKONGPT
miércoles, junio 10, 2009
La CEPAL revisa su estimado a la baja
lunes, junio 08, 2009
Masacre en Perú: ¿por qué contra aguarunas y huambisas? (I)
Comparto este excelente artículo escrito por Marco A. Huaco P.*:
Sí, aunque los diarios “El Comercio” y “Perú 21” sigan poniendo entre comillas la palabra “masacre”, la sociedad asiste horrorizada a las masacres del 05 y 06 de junio mientras el Presidente García y sus Ministros inventan justificaciones cada vez más alucinantes ahora hablando de conspiraciones internacionales (¿Ecuador-Bolivia-Venezuela?) para impedir que el Perú explote sus recursos petrolíferos, gasíferos, auríferos, hídricos y forestales…que es al final todo lo que le interesa al perpetrador intelectual de la política del “perro del hortelano”. Ahora todos aquellos que todavía no estaban convencidos constatan que aquella insultante etiqueta del “perro” no era proclamada como simple metáfora agraviante sino como figura muy literal con ribetes genocidas.
Los hechos del 05 de junio demuestran que la agresión armada comenzó a iniciativa policial y que le correspondió un contraataque indígena. Qué otra conclusión puede desprenderse de cabezas y rostros indígenas partidos a la mitad por bombas lacrimógenas disparadas desde helicópteros y un operativo iniciado a las 5 de la mañana por centenares de efectivos de las fuerzas especiales premunidos de fusiles AKM y munición de guerra; qué otra conclusión podemos obtener de los cuerpos de los policías baleados por su misma munición.
Y los hechos de los próximos días demostrarán ante todo el mundo, que a pesar de la desaparición de cadáveres mediante su quema, el entierro en fosas comunes y su arrojo en los ríos, la cifra de asesinados indígenas supera muy largamente el número de 09, cifra que la Defensoría del Pueblo, el Gobierno, los medios de comunicación y hasta periodistas normalmente independientes como César Hildebrandt, insisten en restregarnos para que todos creamos que un operativo policial planificado con anticipación se convirtió en una “emboscada indígena asesina contra policías”.
Esta matanza sorprende a todo el país, pero la pregunta sobre los bestiales acontecimientos permanece: ¿por qué se organizó una operación policial de este calibre contra Aguarunas y Huambisas?, ¿estamos ante gobernantes desquiciados, ante fríos gobernantes gravemente comprometidos con poderosos intereses extranjeros, o a una mezcla de todo esto y de muchas otras cosas?. ¿Se trató de una calculada acción para descabezar y liquidar de un solo golpe al movimiento indígena amazónico y así consolidar a sangre y fuego uno de los principales capítulos del modelo económico neoliberal?.
Por causa de la cómplice manipulación informativa de medios escritos y televisivos que sólo resaltan las imágenes de los policías masacrados mientras que las fotos de los nativos asesinados sólo circulan restringidamente por internet, y por causa de un gobierno que con racismo tan asombroso como repugnante declara duelo nacional sólo por los policías muertos mientras llama a los indígenas “terroristas” e insiste en “sólo nueve indígenas muertos”, lo siguiente debe decirse de todos modos:
A diferencia de la generalizada ignorancia que existe sobre quiénes son los pueblos jíbaros Awajún y Wampís, (ignorancia de la que cumplidamente se aprovecha este régimen para exhibirlos como “terroristas”), el Gobierno de García sí CONOCÍA perfectamente las especiales características de dichos pueblos. Nos referimos a su conocida y ancestral ferocidad cuando se les acosa, cuando muere uno de los suyos o deciden entrar en guerra; y luego a su eficaz conocimiento del manejo de armas de guerra ya que sus jóvenes y hombres han servido como tropa en las guerras entre Perú y Ecuador de 1941, 1981 y 1992, desarrolladas precisamente en la Cordillera del Cóndor, área de su territorio ancestral. Estos dos factores no eran ignorados por el Estado y, como demostraré luego, ya han sido explotados antes por este Gobierno y empresas mineras para azuzar a los indígenas e incitarlos de manera criminal a una reacción defensiva violenta como la ocurrida en Bagua. Sumado a lo anterior, considérese los graves conflictos locales acontecidos este año con empresas mineras, petroleras y el ministerio de energía y minas; todo lo cual convertía a Bagua en el foco más delicado de la protesta indígena en la Amazonía.
Y es que aunque antiguas prácticas como la Tsantsa (reducción de cabezas del enemigo) ya no se practiquen y hayan pasado felizmente al olvido, los reflejos bélicos de Wampís y Awajúns se han mantenido vivos debido a su participación en las guerras con Ecuador lo que ha reforzado un especial sentido de pertenencia y celo territorial por partida doble: por ser sus territorios tradicionales desde antes de la existencia de la república y por ser una tierra en la que sus propios hijos han derramado su humilde y anónima sangre defendiendo los límites del Estado republicano.
Las “usuales” agresiones y crímenes que los regímenes represivos cometen contra nuestra sociedad civil mestiza y que ella siempre soporta, olvida y hasta perdona, de ninguna manera reciben la misma reacción en el mundo de los Awajún y Wampís. Mientras los ciudadanos mestizos reaccionamos como masa de protesta que pelea con puños y piedras pero que finalmente se desbanda para proteger su propia vida, ellos reaccionan como pueblo guerrero que contraataca en busca de reducir al enemigo y tomarse vida por vida. Eso lo sabe absolutamente bien cualquier militar -oficial o soldado- que haya trabajado en la Amazonía jíbara. Y cómo no, lo sabía Alan García. ¿O es que su antropólogo cortesano Juan Ossio no se los advirtió o tampoco ellos tomaron en serio a este señor?.
Leamos por ejemplo, lo que el INRENA (hoy Servicio de Áreas Naturales Protegidas) escribía en 2007 a diversas carteras ministeriales en el proyecto de decreto supremo que mutilaba a la mitad el área de protección ecológica del “Parque Nacional Ichigkat Muja”, ubicado dentro de territorio tradicional indígena:
“Los pueblos aguaruna y huambisa, autodenominados awajun y wampis respectivamente, pertenecen a la familia lingüística Jíbara, la cual constituye una de las naciones indígenas amazónicas más numerosa y de importancia cultural y política de la Amazonía. Con un fuerte sentido de identidad, se han caracterizado como un pueblo guerrero que ha sabido defender su territorio frente a diferentes amenazas e intentos de dominación que se les han presentado en distintos momentos de su historia”.
“Una de las características de la cultura Jíbara, con predominio en los hombres, es su actitud guerrera. Los hombres jóvenes se preparaban durante años para una carrera espiritual, social y militar, y en resumen, lograr el perfil de “hombre guerrero” a través de la observación de prohibiciones conductivas y dietarias y del consumo repetido de alucinógenos extraídos de plantas semi cultivadas y salvajes, con el fin de lograr visiones de un futuro exitoso”.
En el documento “Valoración cultural de los Awajún y Wampís” producido por un proyecto del INRENA co-ejecutado con una organización privada conservacionista, se reseña lo siguiente:
“Durante los siglos XVII y XVIII los españoles realizaron varios intentos de subyugar a los Jíbaros, pero sin éxito. Así los Jíbaros mantuvieron su libertad durante el resto del período colonial”.
“La fiebre del caucho comenzó entre los años 1880 y 1914; y, si bien para muchos grupos nativos en el Perú, la época del caucho significó la condena a la esclavitud y tratos infrahumanos también esta época les representó un mayor acceso al tráfico de mercancías. (…) En 1904 los Awajún/Wampís hartados de los abusos de los caucheros, en una correría bien organizada, mataron a los caucheros y eliminaron todos sus puestos”.
Afirmaciones como éstas sobreabundan en expedientes y comunicaciones oficiales entre el INRENA y el Poder Ejecutivo a propósito de concesiones mineras, categorización de zonas ecológicas reservadas, evaluaciones ambientales, y discusiones intersectoriales. Y como puede comprobar cualquier persona que haya ingresado a territorios jíbaros respetando las autoridades y normas indígenas establecidas consuetudinariamente, los Pueblos Awajún y Wampís son normalmente pacíficos, hospitalarios y amistosos. Pero también pueden pasar a la defensa armada frente a ataques o injusticias que amenacen a sus familias. Y este contraste lo conocen muy bien funcionarios estatales, militares y profesionales de organizaciones civiles y religiosas.
No se trata de justificar lo que es injustificable apelando a razones culturales, sino de comprender la naturaleza política de la decisión del régimen en la sangría de Bagua y por la que tendrá que dar cuentas ante la justicia internacional: el comando Aprista de Gobierno, fiel a su trayectoria histórica de derramar sangre civil y policial –sea como partido de oposición insurrecto, sea como partido de gobierno-, eligió conscientemente la solución violenta contra Awajúns y Wampís sin importar las consecuencias, con pleno conocimiento de causa de lo que podría ocasionar. El Aprismo ha enviado al matadero a policías obligados a cumplir órdenes y ha asesinado a indígenas que defendían su derecho a existir como pueblos. El Aprismo ha escrito un nuevo capítulo en su sangrienta historia.
Pero de estos horrendos incidentes, García no se librará como lo hizo respecto a los crímenes del caso El Frontón en su primer gobierno cuando 111 subversivos presos ya desarmados fueron asesinados, pues no existe ninguna duda de que García, su primer ministro y la ministra del Interior serán acusados de crímenes de lesa humanidad y de genocidio por enviar a los efectivos policiales a una muerte segura y por consentir acciones bélicas contra civiles que luego de 55 días de protesta lograban mantener la cordura a pesar de la drasticidad de sus protestas.
lunes, junio 01, 2009
Ahora resulta que la inflación es buena para reducir la pobreza
"Evidencia de ello es que los recursos de los productores agropecuarios de las áreas rurales aumentaron en 12.7%, probablemente por una mejora de precios, el año pasado, en el contexto internacional"
miércoles, mayo 27, 2009
Midiendo el iceberg de la desigualdad
martes, mayo 26, 2009
Temporary debt moratorium: constraints of a proposal
At the end of last month, the Secretary-General of UNCTAD, Supachai Panitchpakdi, a strong advocator of global free trade, proposed to implement a temporary moratorium on the servicing of the public debt of developing countries, so as to help them successfully face the international economic and financial crisis. This proposal has attracted the attention of several civil society organisations since it would seem quite reasonable to support such an initiative, nevertheless, there are some points of Mr. Supachai’s proposal that need to be more broadly revised and discussed so as to improve it or replace it for a better proposal.
The news
At the end of last month, the Secretary-General of UNCTAD, Supachai Panitchpakdi, a strong advocator of global free trade, proposed to implement a temporary moratorium on the servicing of the public debt of developing countries (DC), so as to help them successfully face the international economic and financial crisis(1). This proposal has attracted the attention of several civil society organisations since it would seem quite reasonable to support such an initiative, so long as the aim is to achieve greater degrees of freedom for DCs in their management of public expenditure policies with a view to investing in the social sectors that have long been left behind in these countries: education and health care for most people in their societies.
The components of the proposal
Nevertheless, there are some points of Mr. Supachai’s proposal that need to be more broadly revised and discussed so as to improve it or replace it for a better proposal. Previously, however, it is necessary to understand that the proposal is not constrained to the issue of a temporary debt moratorium. This is only one part of a broader proposal presented by Mr. Supachai at the ECOSOC meeting that took place at New York on April 27 of this year, which is made up of two components:
- Temporary debt moratorium for DCs: according to Supachai, the temporary debt moratorium for DCs is aimed at using the scarcer foreign exchange earnings in developing countries for the purchase of imports rather than for debt servicing. This part of the proposal is presented as a win-win strategy, using the game theory jargon, where DCs would obtain a favourable response to a historical demand on their public debt management; and industrialised countries would obtain an additional incentive in order to dynamise their stagnated economies from these released resources.
- IMF supplementary funding should serve to expand the economies of DCs: this proposal in fact had already been mentioned at the G20 meeting in April. During that meeting, the need to change the principles that have ruled the IMF in the past had been pointed out, thus making its loans to be free of conditionalities and its governance more representative of member countries, particularly DCs. Supachai thus underlines the recommendation that IMF supplementary funding should serve to stimulate and expand DC economies, the same as in developed countries, liberating public expenditure and relaxing the monetary policy. This proposal would also include a win-win strategy conceived by the world’s 10 per cent of most powerful countries for the rest of the world.
Constraints of the proposal
With regards to the first part of the proposal, it is worth highlighting in the first place that the demand to release DCs of the debt burden has never been proposed in temporal terms. The idea is to cancel 100 per cent of debt in a permanent way. The tsunami experience –which affected several countries in Southeast Asia- has taught that temporary debt reliefs, once the crisis has abated, have allowed debt-related conditionalities to be re-applied with greater harshness than before the crisis(2). Another important lesson learned from the same experience is that, under the pretext of receiving the benefit of temporary debt relief, debtors have been forced to open up to foreign investment, which has literally swept away any possibility of recovery of those domestic economies that provided work to the thousands of families that survived in those places before the disaster. That is why the demand of the Jubilee 2000 campaign –the total and permanent cancellation of debt– would be a key requirement for DCs to successfully face the crisis.
In the second place, it should be pointed out that even in the case a temporary moratorium on external debt was supported, the resources released should serve to address the substantial social debt taken on by the States of DCs(3). In fact, the lack of capacity to self-finance the basic public services offered to the population (education, sanitation and health care), owing among other reasons to a low tax pressure, has contributed to the generation and intergenerational reproduction of poverty in DCs. In this sense, debt service has competed against social services for a larger allocation of public budget, thus forcing governments to continuously fall under social moratoriums(4), above all in times of crisis. Therefore, the State’s mechanism of ongoing indebtedness should be replaced for an increased tax pressure on DCs in order to adequately finance the public services offered to the population.
Finally, if we evaluate the second part of the proposal referred to the IMF, it is clear that its reform possibilities in view of the current crisis appear to be very limited. Neither have conditionalities been eliminated from IMF loans, nor the recommendations to reform the power and representation within the Fund have varied: to constrain public expenditure and toughen the monetary policy continue to be the usual recipe of the institution, even when the industrialised world does exactly the opposite –and advisable– to promote its economies. In order to make these changes effective, the representation and voting formula within multilateral institutions, specifically the IMF, should be reformed first. Then, it would be necessary to analyse the financial reforms needed so that the future operation of the Fund turns out to be fairer for the world’s poorest nations. Until then, who is to bell the cat?
By way of summary
To sum up, the proposal for a temporary debt moratorium is quite impressive but constrained in view of proposals that are more coherent with the reality of developing countries such as the total cancellation of existing debts to date, including odious and illegitimate debts. The resources released from debt should serve in the first place to reactivate domestic markets, thus preventing the increase of poverty as a result of the crisis. Once this process has been unleashed, it will bring about an increased demand for new imports(5). On the other hand, the new role given to the IMF could not turn out to be effective unless reforms regarding the distribution of power within the institution are also put in place. In this way, it is to be expected that reforms regarding funding policies for DCs in times of crisis end up being fairer and more adequate to their needs.
Notes:
(1) www.unctad.org/Templates/Page.asp?intItemID=4819〈=1
(2) www.fpif.org/media/opeds/2005/0110Engler-debt.html
(3) In this case, we should separate the cases of illegitimate and illegal debt which should be sued for and immediately cancelled for undoubtedly violating the human rights of all Peruvians.
(4) By ‘social default’ or ‘social moratorium’ we understand that situation in which the State fails to comply with the minimum payment necessary to cover the public services of citizens. It is a concept complementary to the idea of ‘social debt’ (a concept of stock) which is shown by the accumulation of poverty in a certain society.
(5) It is necessary to evaluate the report drawn up by the UNCTAD’s Secretariat entitled “Global economic crisis: implications for trade and development”. May 2009.www.unctad.org/en/docs/cicrp1_en.pdf. This is particularly important in view of the Secretary’s recent remarks that the economic encouragement plans for industrialised countries should be used to stimulate developing-country exports.
www.un.org/spanish/News/fullstorynews.asp?newsID=15515&criteria1=comercio
Tomado de la web de Choike.