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jueves, julio 31, 2008

Consenso de economistas peruanos: eliminar el subsidio a los combustibles

Como nunca antes, percibo que hay un creciente consenso de buena parte de los economistas peruanos sobre la necesidad de eliminar el subsidio a los combustibles. Acá una breve recopilación de algunas de estas razones que permitirían, eventualmente, formular una declaración conjunta para que el MEF tome de una vez por todas, la decisión de eliminar este Fondo:
Humberto Campodónico (La República, 8 de junio de 2007)
Paguemos por los combustibles lo que realmente cuestan y que no nos estafen con la "paridad de importación" ni sangren al fisco con el Fondo de Compensación... a las refinerías.
Jorge Gonzáles Izquierdo (UP-CIES, 31 de julio de 2008)
... si bien ayuda en el corto plazo a reducir la inflación al consumidor, en un contexto de alza sostenida del precio mundial del petróleo el subsidio se hace insostenible en el tiempo por lo que más tarde o temprano tendrá que ser levantado con la consiguiente presión inflacionaria que ello ocasionará. En conclusión, el gobierno debe implementar la decisión de ir reduciendo gradualmente el subsidio a los combustibles hasta su completa extinción. La asignación de recursos públicos mejorará por el bien del país.
Carlos Herrera Descalzi (El Comercio, 28 de mayo de 2008)
... nunca se debió subsidiar [al petróleo], pues el alto precio del petróleo es un aviso para todo el mundo de que no se puede seguir consumiendo en esas magnitudes, y que hay necesidades de un cambio. Estos precios altos (de los hidrocarburos) inducen al uso de energías renovables y de energías alternativas, que no eran viables anteriormente porque competían con el petróleo.
Carlos Adrianzén (El Comercio, 01 de junio de 2008)
No hay nada más peligroso para un país que, en un contexto en el cual el precio del petróleo rompe toda proporción, se mantenga una situación artificial [el Fondo de Estabilización].
Kurt Burneo, Actualidad Económica, 18 de Enero de 2008
Si bien esto [el Fondo de Compensación de Combustibles] ha permitido que transitoriamente la inflación no sea mas alta (los combustibles explican el 2.477% de la canasta de consumo referencial, con que se mide el Índice de Precios al Consumidor), el caso es que este precio artificialmente bajo de los combustibles también promueve la expansión de una serie de costos –no compensados- para todos.
[...] la existencia de este subsidio a los combustibles cada vez mayor, incrementa esta distorsión [... ] se requiere también disminuir estos costos para todos [...]
Eduardo Morón, El Comercio 17 de julio de 2008
Desde el escenario local la inflación nacional (no sólo la de Lima) ya superó la marca del 7 por ciento y es cada vez más claro que el tema de la inflación es el tema de preocupación del gobierno. La inflación reduce poder de compra en especial a los sectores pobres urbanos y eso tiene graves consecuencias políticas a través de una reducción en la aprobación del gobierno y en un aumento significativo de la conflictividad social. Según los cálculos del BID se estima que la tasa de pobreza en el Perú habría crecido más de 3 puntos porcentuales por el tema de los precios de los alimentos. Lo más preocupante es que tenemos esta inflación sin haber hecho aún el ajuste de los precios de los combustibles. Cualquiera que circula por Lima a las 6pm se dará perfecta cuenta que no pareciera que se hubiera reducido el consumo de combustible.
Guillermo Pereyra, Blog Microeconomía, 18 de marzo de 2008
Otro incremento sustantivo del precio y donde el Gobierno también ha intervenido, es el del petróleo. La cotización internacional ya está por encima de los 100 dólares barril, pero el efecto de este precio no se siente en el Perú. ¿Por qué? Porque el Gobierno está invirtiendo miles de millones de nuevos soles para sostener un precio artificialmente bajo de los combustible. Pero, curiosamente, a la vez que el Gobierno mantiene los precios de los combustibles artificialmente bajos, llama a la población a cambiar este patrón de consumo. Hay que cambiar la matríz energética dice Alan. Pero ¿por qué vamos a cambiarlo si los combustibles son baratos en el perú?.
Bruno Seminario, Diario Gestión, 2 de abril de 2008
El Fondo de estabilización del precio de los combustibles se creó para impedir que las fluctuaciones en los precios internacionales del petróleo provocaran fluctuaciones en la inflación interna, para financiar los aumentos transitorios en los precios del petróleo, no fue concebido para dar subsidios permanentes. Y además el Gobierno también anuncia subsidios... Si, al precio de los alimentos y también un fondo de estabilización para el precio de estos productos. Estas políticas no funcionan.
Pablo Secada, La República, 17 de marzo de 2008
Para ello [expandir el Programa Juntos] se deberían utilizar los recursos del Fondo de Combustibles, que debe ser eliminado, pues subsidia a todos los peruanos y no todos requieren ello.
Jorge Manco Zanconetti, 15 de mayo de 2008
Por lo tanto, es una paradoja del mercado que con precios del gas sumamente bajos se tenga que abonar más de 35 nuevos soles por un balón de 10 kilos, y compensar todavía más a las empresas con el Fondo de Estabilización como es el caso de Pluspetrol. Por ello, debe haber una mayor regulación del Osinergmin para hacer más transparente la estructura de los costos, y las sobreganancias que estarían obteniendo algunos productores de GLP como Pluspetrol y en el caso de Petrotech indebidamente por las irregularidades cometidas al contrato del Z-2B y la Planta Pariñas.
Waldo Mendoza, 18 de enero de 2008
En lo inmediato, la empresa estatal Petroperú, en el uso de las atribuciones que le confiere la Ley, debe ajustar al alza el precio de los combustibles a niveles consistentes con el actual precio internacional del crudo. La empresa necesita generar los recursos que le permita, por ejemplo, financiar la necesaria modernización de la refinería de Talara. Paralelamente, deben derogarse las normas que crearon y extendieron la vigencia del Fondo, para detener el drenaje de recursos del presupuesto público que se viene observando. El Ejecutivo no debiera preocuparse por los efectos del alza de los combustibles sobre la inflación. No es su función. Esa función le corresponde exclusivamente al BCRP.
¿Estará dispuesto el actual gobierno a concretar esta recomendación técnica para lograr una mayor eficiencia productiva so pena de perder en popularidad una vez más por el sinceramiento de los precios internos?

lunes, julio 28, 2008

Perú Gourmet

La sección La última palabra de la Revista Somos #1129 recoge informalmente la muy sólida propuesta de desarrollo económico de Gastón Acurio, con las siguientes palabras:
Yo estoy en contra [del ingreso de semillas transgénicas]. No conozco mucho la teoría científica acerca de los transgénicos pero sí tengo clara la otra parte. Aunque tú me demuestres que lo transgénico no hace daño yo estaría en contra... porque el Perú es un país orgánico, con una biodiversidad muy grande, con una mega variedad de cultivos y no de monocultivos. La máxima del peruano debe ser: yo produzco una gran variedad de cosas, de una alta calidad y a un alto precio. Un producto escaso, de lujo, orgánico, exclusivo. El Perú debe ser una boutique para el mundo. Todo lo contrario a un país con millones de hectáreas de soya o trigo transgénicos, solo porque tienen un mercado grande en el mundo pero que a la larga condenan a un país a ser un exportador de materias primas.
Vale un Perú.

El subsidio que matará a Alan

El subsidio millonario al precio de los combustibles es una política del actual gobierno que puede estar contribuyendo a la actual escalada inflacionaria y, junto con ello, a la caída de la popularidad del propio Alan. Justo cuando lo que se está buscando es todo lo contrario. Esto queda explicado claramente en un reciente artículo del New York Times, (traducción, adaptación y énfasis mío) con las siguientes palabras:
Desde México hasta la India o China, los gobiernos temerosos de la inflación y las protestas en las calles estan subsidiando fuertemente los precios de la energía, particularmente del petróleo diesel. Pero los subsidios, estimados en 40 billones de dólares este año en China unicamente - están diluyendo mucho del incentivo para conservar el combustible.

Para la compañía BP, ampliamente conocida por su análisis estadístico de los mercados energéticos, estima que los países con subsidios explican el 96% del incremento del consumo de combustible durante el último año - crecimiento que ha ayudado a elevar los precios a niveles récord.

En muchos paises que no subsidian el combustible, los precios elevados han causado una reducción o bien una caida de la demanda por petróleo, tal como la teoría económica lo predice. Pero en los países con subsidios, la demanda esta todavía subiendo muy rápidamente, amenazando superar el crecimiento del suministro global del petróleo.
Como se sabe, el Perú subsidia actualmente el precio de los combustibles a traves del Fondo para la Estabilización de los Combustibles, lo que implica que estamos contribuyendo con nuestro grano de arena a la inflación mundial, tal como lo explica la firma BP.

¿Cuánto está costando este Fondo al país? De acuerdo con el último reporte del Fondo colgado en la web del MINEM (descargar aquí, pdf) se señala que este ascendió durante el 2007 a 820.6 millones de nuevos soles. Esto equivale a un poco más de 262 millones de dólares. Es decir, un poco menos del 1% del ingreso por exportaciones o un 1.6% de los ingresos tributarios recaudados durante el mismo año.

Esta es una situación de la cual nos podemos dar lujo en tanto y en cuanto tengamos recursos frescos de las exportaciones mineras. Pero claramente, es una situación insostenible en el mediano plazo puesto que el precio de los combustibles sigue en constante ascenso gracias, entre otras razones de importancia, a los subsidios que realizan varios gobiernos como el chino, el mexicano o el peruano. Esta política incentiva el consumo de más vehículos, de más combustible y por tanto se presiona a la demanda, jalando los precios hacia más arriba.

El gobierno debería sincerar los precios de los combustibles y facilitar de una vez por todas el cambio de la matriz energética hacia combustibles alternativos como el gas natural, el cual podría reducir nuestra dependencia hacia las importaciones de petróleo, y con ello, a la necesidad de proveer recursos públicos escasos a fondos como el que está en cuestión. Si no, la popularidad de García está en jaque, y también sus posibilidades de terminar bien su actual gobierno.

El futuro de Perú según la BBC

Tomado de la web de la BBC (énfasis mio):
El futuro
Perú recibió este mes la certificación de confiabilidad para la inversión, estatus del que disfrutaban sólo otras dos naciones latinoamericanas, México y Chile.

Sin embargo, su entrada en los mercados internacionales podría aumentar la desigualdad, si los programas sociales no dan prueba de eficiencia.

Los peruanos de todas las clases sociales recuerdan las colas para el pan y la hiperinflación del primer gobierno de Alan García, a fines de los 80.

A pesar de que García ya no es el izquierdista radical de entonces, sino un partidario del libre mercado, y aliado de Estados Unidos, muchos peruanos temen un regreso a aquellos días difíciles.
En efecto, nuestro modo de inserción a los mercados internacionales, vía un aumento de las exportaciones de las materias primas (especialmente los mineros y los biocombustibles), están agudizando las desigualdades al interior de nuestro país debido a la falta de redistribución de las sobreganancias y el peligroso dinamismo que está cobrando la inflación interna.

La meta del 30% de pobreza

Si Alan quiere resarcirse con el Perú por el aumento de la pobreza que ocasionó por la mala gestión de su primer gobierno, debería establecer como objetivo reducir la tasa de pobreza a 26.25% en vez del 30% que ha propuesto (ver aquí). Veamos por qué.

Como se puede apreciar de la tabla, durante el primer gobierno de García, la tasa de pobreza aumentó de 41.6% a 57.4%, teniendo como consecuencia un aumento del número de pobres en 4.5 millones aproximadamente (las cifras son del Instituto Cuánto). En este segundo gobierno, si la magia del INEI y el BM logra que Alan consiga la meta de 30% de pobreza, tendríamos que el número de pobres se habrá reducido en 3.3 millones.

Esto significa que habría un número aproximado de un millón, ciento veintisiete mil peruanos que faltaría rescatar de la pobreza para que Alan deje al Perú tal como lo encontró en 1985. Este desafío surge por un puro efecto demográfico, obligando que la meta sea 26.2% y no el 30% que maneja el actual discurso presidencial.

No obstante, cabe recordar que aquí nos referimos únicamente al problema de resolver la deuda pendiente con las personas que lanzó al mar de la pobreza en su primer gobierno. Falta evaluar otras dimensiones de la realidad social y económica peruana como el problema de la desigualdad, los ingresos medios, entre otros indicadores de interés, que espero abordar en un próximo post.

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Ver un artículo similar que publiqué hace unos meses atrás.